PLOMO – Sábado 28 de enero de 2012, Club de Rock Valhalla (Barcelona)

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Después de perder el tren de las ocho, mi colega Carlos y yo nos dispusimos a coger el siguiente para llegar a la Ciudad Condal a ver a Plomo, una banda barcelonesa que se define como heavy-psych y que incorpora elementos folklóricos y medievales a su esencia de cuarteto setentero. Si todo esto no fuera suficiente atracción para un servidor, hay que añadirle que había tenido la oportunidad de conocer personalmente a Sara, la cantante del grupo, unas semanas antes.

Como ya es costumbre llegamos tarde a Barcelona. Por lo menos la calle Tallers, donde está ubicado el local, está muy cerca de la estación, así que cuando llegamos todavía no habían empezado.

Valhalla es un local céntrico, muy oscuro y alargado, pero con unos precios razonables y un personal encantador. Estuvimos hablando con Sara un rato y nos comentó que llevaban toda la tarde ahí, imagino que haciendo pruebas de sonido y tomando algo. Después de pedirnos la cerveza reglamentaria, nos pusimos a la derecha del escenario para verlo todo con claridad.

El concierto empezó cerca de las nueve y media, con una afluencia notable de público. En seguida pudimos comprobar el estilo del grupo, profundamente arraigado en el sonido de los 70’s pero incorporando una voz femenina.

Por la información que me dio Sara y lo que he podido investigar por mi cuenta, Plomo se formaron a principios de 2003 como cuarteto y editaron un disco autoproducido, “Hard Times, Happy Times” en 2007. La marcha del vocalista propició un cambio de rumbo, así que en la actualidad la banda está formada por Sara Morla (voz), Adrià Marva (batería), Quim García (bajo) y Alfonso Cameno (guitarra). Gran parte de los temas están compuestos por Alfonso, aunque por lo que me comentó Sara suelen componer las canciones en equipo.

Empezaron con “A Pound Of Lead”, un tema con una introducción in crescendo que va incorporando los instrumentos progresivamente. La canción dura un poco más de dos minutos y está muy conseguida.

La acústica del local no era una maravilla pero a pesar de todo se oía aceptablemente. Al principio la voz de Sara quedaba demasiado difuminada entre el sonido de los instrumentos, pero al final alguien lo arregló haciendo que por el altavoz de la izquierda sonara exclusivamente su voz. La verdad es que la cosa sonaba bastante bien si estabas justo en el medio.

Continuaron con “Angel Of Starvation”, con unos riffs muy a lo Black Sabbath y unos coros finales. “Mirror Looking West” fue la siguiente, de temática medieval y con Sara sentada en el suelo para añadir un poco de misticismo.

“Sleepy Rider” arrancó con una intro de bajo y un punteo de aúpa. Sara hizo gala de una voz muy potente durante todo el concierto, pero muy especialmente en este tema. Probablemente esta canción fuera la más clásica de todas por lo que se refiere a la estructura.

Entre tema y tema Sara iba explicando de qué iba la canción siguiente, cuando los aplausos la dejaban, claro.

A continuación tocaron una versión de Macabre, “Be Forewarned”, y seguidamente “Shipwrecked Babies”, de trasfondo autobiográfico y muy oscura.

Consiguieron relajar un poco el ambiente y sacar su vena más folklórica con “Lord Hunter Of Souls”, que dio un toque de variedad al repertorio. Huelga decir que la base rítmica fue estupenda durante toda la noche. “Let Me In”, la siguiente canción, es un medio tiempo muy bluesy, y creo que fue la canción más larga que tocaron.

Entonces Sara bajó momentáneamente del escenario para que sus tres compañeros pudieran interpretar una instrumental, “Felix The Toad”, que dejó boquiabiertos a los presentes.

Le siguió “Don’t Fear The Wolf”, que fue la canción que más me gustó de todas, con una introducción terrorífica y un bajo machacón.

La banda se despidió pero el público pedía con insistencia un bis, así que tocaron una canción más, “Dead In Love”, un tema con reminiscencias progresivas por doquier.

El concierto duró menos de una hora, un tiempo más que suficiente para que la banda demostrara sus capacidades y su buen gusto.

Después tuve el placer de seguir la fiesta por el barrio de Gracia y de conocer algunos miembros del grupo, aparte de Sara. Pude comprobar que, además de buenos músicos, eran personas sencillas que disfrutaban haciendo lo que más les gustaba.

Texto: Jaume “MrBison”