
Hace tiempo que se venía hablando de la posibilidad de que Miguel Oñate grabara un DVD en directo que reflejara sus conciertos en formato acústico, una modalidad que frecuenta bastante. Por unas cosas u otras, este proyecto se fue posponiendo, hasta que la alianza con la Compañía The Fish Factory, una de las que más actividad está teniendo últimamente en el panorama nacional, ha conseguido que la unión de sus fuerzas haya conseguido que por fin pudiéramos verlo hecho realidad.
La cita era el viernes 16 de marzo en los estudios Revirock del madrileño barrio de Vicálvaro, el mismo recinto donde, en una sala más pequeña, se grabó el acústico que aparece en los extras del DVD de Topo recientemente comentado por aquí. Fui hasta allí con ilusión, ya que de vez en cuando me paso por los conciertos acústicos que Oñate ofrece por la capital española, y realmente disfruto con ellos. Además, este evento era propicio para encontrarme con buenos amigos con los que compartir este día tan especial.
El esfuerzo de Miguel Oñate y The Fish Factory por ofrecer un espectáculo digno y novedoso se vio nada más acceder al recinto. Se había preparado la sala más grande de Revirock ampliando el escenario y colocando hileras de sillas y unas pequeñas gradas, para favorecer la comodidad y la visión del público, en un ambiente más propicio para un concierto acústico, más tranquilo que uno eléctrico. Varias cámaras estratégicamente posicionadas garantizaban la grabación del concierto desde diferentes puntos de vista.
Yo me esperaba un concierto tradicional, con los músicos tocando una sucesión de sus canciones, y con el atractivo de los invitados que estaban anunciados. Pero iba a ser mucho más que eso, algo que pudimos sospechar nada más ver el escenario que se había preparado, ambientado como el salón de un viejo caserón decimonónico. Llegada la hora, los músicos de la banda que acompaña a Miguel Oñate fueron tomando posiciones en cómodos sillones de época. A la derecha, Javier Bermejo a la guitarra. A la izquierda, Jesús Utande al bajo. Y en el centro, en una pequeña batería, Ismael París, a quien no conocíamos hasta la fecha. Sin más presentaciones, empezaron a sonar las primeras notas de “El reposo del guerrero”, mientras que Miguel Oñate aparece, majestuoso, en una actitud muy teatral.
El sonido era excelente desde el primer momento, y la buena disposición de las gradas hacía que pudiéramos disfrutar del espectáculo sin ningún impedimento. Siguieron con “El astuto”, apareciendo un actor (Sayago Ayuso) disfrazado de mayordomo que estuvo interviniendo en todo el concierto, entrando y saliendo de escena continuamente, simulando que servía copas y de paso se las bebía, aparentando estar cada vez más borracho. Todo muy simpático. Al final del tema Miguel incluyó un retazo de “Ser urbano”, un guiño a Asfalto que todos apreciamos.
“Esa camarera” le metió más alegría al concierto, un tema vacilón donde los haya, escenificando la letra con una actriz, Maribel Ripoll, que se unió al actor Sayago Ayuso ya en escena. El ambiente teatral del evento no invitaba a la participación del público, pero en esta ocasión ni quisimos ni pudimos reprimirnos, cantando todos los presentes este tema, uno de los imprescindibles del repertorio de Miguel Oñate.
La calidez vocal de Miguel le permite acometer temas de cualquier estilo, y siempre nos sorprende con alguno de ellos. En esta ocasión lo consiguió con “Flying To The Moon”, del mítico Frank Sinatra. Aquello sonaba redondo, ayudado por la maestría de Javier Bermejo y Jesús Utande, excelentes músicos que están adaptados por completo a este tipo de sets acústicos. Mientras el tema terminaba, en la parte trasera del escenario iba tomando posiciones el Coro Vallekanta, una numerosa coral que iba a enriquecer aún más la musicalidad del concierto.
“Contradicción” y “Señorita Depresión” ya sonaron con el Coro apoyando a Miguel. Dirigidos por su director José Manuel López Blanco, su presencia fue todo un acierto. No es la primera vez que colaboraban en un concierto de Miguel Oñate, y visto el resultado espero que no sea la última.
Estaban anunciados varios invitados para esta noche. La banda comenzó con un retazo instrumental de“Escuela de calor”, de Radio Futura, dando paso al primer invitado de la noche: Luis Auserón, quien con mucha simpatía pero con una voz bastante cascada acompañó a Miguel en “Torre de papel”.
La segunda invitada de la noche se hizo con todo el mundo con su simpatía, nada más salir. Teté Delgado, actriz y cantante, es de esas personas que generan buen rollo sólo por su presencia. Simpatiquísima y además demostrando tener muy buena voz, hizo dueto con Miguel para cantar “A medias”, muy rocanrolero. Una de las colaboraciones de la noche, sin duda.
Y de uno de los temas más movidos se pasó a uno de los más lentos e intensos, “El telón”, que contó con la colaboración de un chelista (Joaquín Ruiz Asumendi “Joaco”) que le dio más riqueza aún a esta canción, poniéndonos los pelos como escarpias.
Llegado este momento, Jesus Utande, Javier Bermejo e Ismael París abandonaron momentáneamente el escenario para dejar sólo a Miguel Oñate junto a sus dos nuevos invitados: Lele Laina y José Luis Jiménez, sobradamente conocidos por todos los presentes, ya que las trayectorias de Topo y Miguel Oñate han caminado de la mano en más de una ocasión, siendo habituales las colaboraciones mutuas. Y sin músicos, sólo con la guitarra de Lele, cantaron un pedazo de “Qué es esta vida” para después abandonar esa guitarra y cantar a capella “Sombra y sol”. Y si la idea de cantarla a tres voces y a capella se nos antojaba estupenda, lamentablemente fue lo peor del concierto, ya que la poca preparación que José Luis y Lele llevaron al concierto hicieron que tuvieran que recurrir a leer la letra en un papel (con la mala imagen que genera) y ni siquiera supieran bien donde debía entrar cada uno. Una lástima, porque con algunos ensayos este número del set les podría haber quedado mucho mejor.
Se nos quedó un poco cara de circunstancias, pero pronto nos repusimos. Antes de que los músicos volvieran a sus posiciones, Teté Delgado volvió al escenario acompañada de otra actriz, Maribel Ripoll, ambas ataviadas con túnicas, recitando hilarantes poemas breves que arrancaron más de una carcajada al público presente.
Para retomar el concierto, nos regalaron una impresionante versión de “Mientras”, mi canción preferida del repertorio de Miguel Oñate. Emocionante, conmovedora, apasionante… este tema siempre logra emocionarme, y en este ambiente modélico lo fue aún más.
El concierto continuaba con nuevos temas y nuevos invitados. Lourdes del Pino, ex cantante de Metrópoli y con una larga carrera a sus espaldas, puso su voz en la romántica “Un sobre rosa”, en un dueto memorable adornado de nuevo por el chelo de Joaquín Ruiz Asumendi “Joaco” que habíamos disfrutado anteriormente. Lourdes y Miguel combinaron sus voces, ambas cálidas y poderosas, haciéndonos sentir esta preciosa balada.
Lourdes del Pino cedió el testigo a otra mujer que iba a colaborar en el siguiente tema. Gaby de Val, otra excelente cantante que ha sorprendido este año a todos los amantes del AOR con el disco de The Val, apareció en escena para cantar junto a Miguel un tema tan bonito como “La llave”, que quedó de lujo.
Siguiendo con el detalle de tocar algo de cada invitado, la banda comenzó “Una copa por un viejo amigo”. Nada más empezar a cantarla, todo el público siguió con la primera estrofa, arrancando una mueca de cierta sorpresa en Miguel Oñate, que quizás no esperaba que tanta gente conociera la letra de este clásico de Ñu. O quizás fuera impresión mía. El caso es que evidentemente el siguiente invitado fue el inefable José Carlos Molina, quien no cantó sino que ejerció únicamente de flautista, enriqueciendo la vacilona “Fenicio”, sustituyendo con la flauta el clarinete que aparece en el disco. Este tema siempre conecta de forma especial con el público y esa noche, más que nunca, sonó brillante.
El concierto estaba llegando a su fin, para lo cual Miguel eligió “Crisis”, cuya letra está lamentablemente cada vez más de actualidad. El tema sonó enorme, gracias también, como toda la noche, a la impecable labor de Javier Bermejo y Jesús Utande.
Para terminar, Miguel Oñate llamó a todos los invitados que habían participado en el concierto, y salvo José Carlos Molina, que no apareció, todos los demás se unieron en una enorme jam para terminar con la inevitable “El bar de Katy”, en la que hasta Sayago Ayuso, el actor que había hecho de camarero durante todo el show participó cantando una estrofa, en un fin de fiesta inolvidable.
Afortunadamente, tuvimos nuestra propina, en forma de bis. Y para cerrar la noche definitivamente, qué mejor que ese “Over The Rainbow” que Judy Garland popularizó en 1939 en la película “El Mago de Oz”. La calidad voz de Miguel hace que este tema lo borde, como ya ha hecho en más ocasiones, y fue el colofón ideal para este gran concierto.
Los comentarios tras el show eran unánimes. Habíamos asistido a una noche memorable, en el que tanto el concierto como el mimo y cuidado con el que habían sido pensados todos los detalles lo habían hecho muy especial. Ahora sólo queda esperar a que el DVD que se recoja de esa noche refleje el sentimiento de lo que allí vivimos.
Ojalá sea así. Ya lo estamos esperando impacientes.
Texto: Shan Tee
Fotos: Mario Sánchez Díaz
