MYSTERIKA + TRANSYLVANIA – Sábado 15 de diciembre de 2012, pub Radiolab (Almería)

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El sábado anterior nos quedábamos sin los conciertos de la gira “Brutal South Tour”, compuesta por Anvil Of Doom + Diabolus In Extremis + Devil In You, en otra “extrañísima” cancelación de Radiolab, y van… ¡¡¡la tira!!! Convirtiéndose últimamente los conciertos que se anuncian para dicho garito en un juego / apuesta de si se van a llevar a cabo o no. Del que nos ocupa, hasta que las bandas implicadas no dijeron pocos días antes algo sobre su celebración, no quise hacerme ilusiones antes, no fuera a suspenderse también.

Mysterika, la formación de Ciudad Real, venía, tras su paso la noche anterior por tierras murcianas, a presentarnos su primer álbum, “Carpe Diem” (2011), y su nuevo single, “23:59 Pedirle al Sol” (2012), adelanto de lo que será su segundo larga duración. Se hacían acompañar de los locales Transylvania (los jóvenes, o júnior, como se les quiera agregar para no confundirlos con los otros Transylvania, también almerienses, nacidos a finales de los 80, y aún dando guerra), después de un tiempo inactivos al estar su bajista Cristo estudiando en el extranjero.

Aproximándonos a las 23.45 h. veíamos algo concurrida la puerta de entrada al garito. Al ratillo de llegar decidíamos sacar las entradas, estando en la taquilla Cristo del Barco (Transylvania), quien amablemente nos informaba que Mysterika habían ya empezado, decidiendo que los manchegos tocaran los primeros para que así no sucediera como en otros conciertos, donde parte de la gente que acudió a ver a Transylvania, tras su concierto se habían marchado, dejando así al grupo de fuera con escaso público viéndolos (como me comentaba después el vocalista de Transylvania que les pasó en el mismo local, llamándose Malevaje, cuando tocaron con los alicantinos Seeding Hate en agosto de 2011).

Había dos tipos de entradas: una a 3 € (con derecho a cerveza), y otra a 5 € (más cerveza y CD). Excelentes precios para ver a dos bandas, comprando nosotros una entrada de cada, y aún no habiendo escuchado nada de Mysterika antes de su concierto (quería, como tantas otras veces al ir a conciertos, descubrirlos en vivo), por ese precio era regalado el CD. Aunque en el tema de la bebida no sucedió como en otros bolos, que podías elegir cerveza o refresco… por narices tenías que tomarte una cerveza, o si no bebes alcohol… ¡¡¡ajo y agua!!!… ¡¡¡algo que veo totalmente injusto y discriminatorio!!!

Una vez traspasada la segunda puerta, me quedaba gratamente sorprendido de la gente que estaba frente al cuarteto de Ciudad Real. Habiendo visto frecuentemente durante años y años la pobre asistencia de peña cuando vienen por estas tierras grupos de fuera, era para alegrarse que el pub estuviera con muy buen número de público (según me decía Cristo el día después, se vendieron cerca de 80 entradas, cifra bastante buena para los tiempos que corren, y más en Almería). Aunque me pregunté si hubiera respondido la gente de la misma manera si sólo hubieran tocado Mysterika… mucho me temo que no. Hubiéramos estado los habituales de los conciertos en Almería.

El grupo se encontraba tocando ya “La salida”, habiendo sonado anteriormente como inicio la “Intro: La vida”. De Metal Melódico / Progresivo es como puedo catalogar a Mysterika en ese primer contacto auditivo que tuve esa misma noche. Escuchándose bastante bien en la parte de la primera canción que tuve ocasión de ver y escuchar, y así fue en general a lo largo de su buena descarga, aunque a los coros del teclista les faltaran un poco de volumen.

Víctor López (guitarra y voz) agradecía a Transylvania, y habiendo tocado una canción de su CD, el cual informaba que se podía comprar por tan sólo 3 €, daban paso a otra del disco: “La última carta”, mezclando de nuevo momentos melódicos con progresivos, y donde hacia la mitad de la canción destacaron las líneas de bajo de Jesús León (quien este año entraba reemplazando a David López) y se llevaba unos aplausos tras ser nombrado por Víctor.

Volvía a agradecer la respuesta de la gente, y más tras venir desde Ciudad Real, para después presentar la primera versión de la noche. Que con un par, y sorpresivamente, fue “Smooth Criminal” del fallecido Michael Jackson, y donde el guitarrista / voz nombraba al teclista / coros Carlos Rodríguez (sustituto también en el presente año de Julio López).

En la instrumental “Media alma” pudimos comprobar aún más la técnica de los cuatro músicos (Víctor, Jesús, Carlos y el batería Patricio Ruíz), volviendo a recibir aplausos el teclista Carlos, quien con su teclado portátil tenía un poco más movilidad, aunque debido a las dimensiones del escenario, tampoco mucha.

Problemas con la correa de la guitarra de Víctor hicieron que se demorara un poco la continuidad del concierto, “cosas del directo” como bien decía el guitarrista / vocalista, y tras solucionar el problema anunciar la balada del disco: “La eternidad”, acompañada por palmas, y donde lo que más me gustó de la tranquila composición fue el buen solo de guitarra.

Volvían a sorprenderme en la elección de la segunda versión, en esta ocasión realizaron “Open Car”de Porcupine Tree. Después de la versión de los británicos, Vïctor hablaba  sobre su nuevo single, el cual desde hacía dos meses estaba disponible en la Red, descargable desde su página web, y en su canal de Youtube, habiendo contado con la participación del vocalista Ramón Lage (Avalanch). Y si no escuché mal, “23:59 Pedirle al Sol”, era dedicada para Ángela. Llamándome la atención en la nueva canción su parte y desarrollo instrumental.

Más agradecimientos de corazón ante la respuesta del público, y salir de nuevo el nombre de su provincia, demorándose un poco en comenzar otra canción del CD, en concreto el séptimo y último corte, “Ojos, mirad”, alzando y batiendo de nuevo parte delpúblico sus palmas. Habiendo algunos problemas durante el tema que fueron solventados sobre la marcha, si no me equivoco, por el “pipa” que llevaban. Y donde pudimos ver durante un momento ponerse espalda con espalda Víctor y el teclista Carlos, para luego situarse cara a cara el seis cuerdas con el bajista Jesús.

Momento para otra versión, la última… que fue “It´s My Life” de Bon Jovi, muy bien acogida por el público femenino, a tenor del seguimiento cantándola.

Más gracias hacia el público, recordando que la noche anterior habían estado por Murcia, y pasando a presentar el single del primer disco: “Loco, medio cuerdo”, seguida por palmas en su comienzo, y tendiendo la composición hacia el estilo del Hard Rock, aunque incluyendo sin complejos una parte instrumental de música latina bailable. Y con ese tema, que era el único que les quedaba para completar el disco “Carpe Diem”, se despedían cuando el reloj se aproximaba hacia las 0.45 h.

Buen concierto del cuarteto manchego, donde destacaría su instrumentación, y especialmente cuando sonaban más duros, contundentes, y progresivos. Se acertó plenamente que ellos abrieran la noche, si no, mucho me temo que pocos nos habríamos quedado prestándoles atención.

La última vez que este mal juntaletras veía a la formación almeriense fue en el verano de 2010, en concreto el sábado 24 de julio en el pub La Guarida del Metal, donde además de temas propios hicieron un nutrido número de versiones (Hammerfall, Annihilator, Dio, Megadeth, Metallica, Iron Maiden…), desde ese día dieron un par de conciertos más hasta parar su actividad, como he dicho al principio, por la marcha al extranjero de su bajista.

Cerca de la una y diez de la madrugada, y con la gente más próxima al escenario, se descorría el negro telón y los cuatro instrumentistas: Juan y Carlos (guitarras), Cristo (bajo), y el nuevo batería Javi (Obsidium), quien llevaba unas graciosas mallas de esqueleto, iniciaban de manera tranquila“Resurgir”, perfecto título para su vuelta a los escenarios, apareciendo poco después, ante el cambio de ritmo, el vocalista Alberto del Árbol (ataviado, como ya es habitual durante sus conciertos, con su negra capa y sus muñequeras). Sin respirar enlazaron el primer tema con el siguiente,Engañosa apariencia”, de nuevo surgiendo cambios de ritmo, y partes más rápidas, saltando en el reducido espacio, como bien podía, el bajista Cristo.

Alberto daba las buenas noches, y recibían una gran ovación del respetable, comentando modestamente que tras Mysterika su concierto quedaría algo chungo. Pasando después a presentar un tema rescatado del pasado, “El ángel caído”, acompañada en su ritmo inicial por las voces del público animado por el cantante, y nombrando éste al bajista. Los coros del guitarrista Juan, como anteriormente, apenas se escuchaban, diciendo el nombre del seis cuerdas antes de realizar el solo de guitarra.

Durante “Hambre” el vocalista no dejaba de animar, soltando un “¡vamos arriba!”, volviendo a escuchar una composición heavy metalera con diversos cambios de ritmo, que como las precedentes, aún no estando del todo mal, para mi se echaban en falta pulirlas y trabajarlas más. Su final me trajo grandes recuerdos de como acaba el tema “Powerslave” de Iron Maiden, si no me equivoco, uno de los grupos que más ha influenciado al quinteto.

Después de unos problemas técnicos, proseguían su descarga, dedicándole Alberto el siguiente a sus compañeros de curro que andaban por allí, “Condenado a vivir”, el primer tema que sonó aquella noche de su hasta ahora primera y última maqueta, “Cinco segundos” (2006). Pasando a presentarnos una nueva canción, tal y como decía Alberto tras cinco años y medio… ¡¡¡que ya está bien!!!, jejeje, dice el que suscribe. “Lucha contra tu conciencia” fue apoyada por las voces de parte del respetable ante su ritmo, animando Cristo, y sobresaliendo las armonías de guitarras en un tema largo al que volví a notar falto de más trabajo para quedar redondo.

Después de otro parón, realizaban la versión de “Fear Of The Dark” de Iron Maiden, un tema que en directo da muy buen juego para ser cantado y vociferado por la concurrencia. Pudiendo verse a Alberto y Cristo botar al unísono.

Las voces del público volvieron a resurgir para acompañar “En mi interior”, teniendo un destacado guitarreo hacia el final, y después de otro respiro, “Sol de justicia”, comenzada por poderosos riffs, donde Alberto en su tono medio de voz aguerrida quedaba bien (y de hecho es donde mejor luce), pero no tanto, al menos para mi, cuando cambiaba a uno más melodioso. El ritmo impuesto en el final era seguido por cabeceos.

Quizá esa noche esas dos anteriores canciones serían las que más sobresalieron y las que más me gustaron de su repertorio, junto a la siguiente, que tras hablar entre ellos, y colocarse Carlos un casco de centurión romano, Cristo una cabeza de lobo y Juan una gorra dada, si no me equivoco, por Nerón (actual vocalista de Sons Of Chernobyl)… acometieron “Mercenario”, el tema que abría su primera maqueta, y para servidor el que más me gusta de esa grabación.

Alberto preguntaba si quería que se fueran, diciendo después que querían que nos fuésemos con una sonrisa, pasando a tocar la cachonda, pegadiza y festiva “Las putas de mi barrio”, acompañada inicialmente por voces y palmas, y donde se puede ver y escuchar a los instrumentistas tener su momento solista a la voz, comenzando esa noche cantando Juan, para después hacerlo Carlos, Javi y Cristo, intercalando su estribillo para ser cantado al unísono. Los solos guitarreros se sucedieron, pareciendo que acababan ralentizando el ritmo, pero al final metiendo buen barullo sonoro, mientras Alberto presentaba a sus compañeros.

Daban las buenas noches y juntos se despedían, aunque antes de irse tenían una sorpresa por el cumpleaños del guitarra Carlos “Pupy”, a quien sacaban una tarta, y parte del público elevaba varas de chispas que alguien había repartido anteriormente. A eso de las 2.25 h. acababan satisfechos.

Sus canciones podrán gustar más o menos, pero hay que alabarles y les honra muchísimo que, aún como es el panorama almeriense, lleven ya cerca de diez años tocando por diferentes garitos de la capital y parte de la provincia almeriense.

P.D.: Agradecimientos a Víctor López (Mysterika), y a Cristo del Barco & Alberto del Árbol (Transylvania). Totalmente lo contrario, elevado a la infinita potencia, al personaje borracho, ya con percebes en los cojones (como diría el amigo, y antiguo compañero, Alvar de Flack), que andaba dando por saco al personal durante el concierto de Transylvania, y al joven “iluminado” -nunca mejor dicho- con una varita de chispas que colocó cerca de mi espalda y pelo, con el consecuente peligro.

Texto y fotos: Starbreaker