Aún siendo tentado por el amigo Paco para ir el sábado a ver en directo a Exodia + Skull Bastards + Beast -quienes tocaban en la pequeña sala Kiss del barrio de Aluche- tenía cita y bastantes ganas del concierto que reseño. Además que me atraía ese día algo de más tranquilidad musical, y ver de nuevo en directo a Mr. Juan Olmos, con su banda Antigua, compartir escenario junto a veteranos y admirados músicos del Heavy-Rock hispano como Mr. José Luis Rodríguez con sus reactivados y renovados Isthar, y Mr. Valentín del Moral “Chino” comandando Chino Banzai. Sería mi “Leyendas del Rock” de este 2013, dejando hace años de atraerme el festival surgido y celebrado en sus primeras siete ediciones en la región de Murcia. Y es que prefiero conciertos de este tipo, donde por norma general disfruto mucho más, antes que festivales maratonianos con grupos repetidos, bandas metidas con calzador… cuestión de gustos, que se dice.
La noche anterior, regresando a pie desde la zona de Argüelles, pasaba próximo a la sala We Rock, y la ubicaba perfectamente, una calle paralela al mesón “El Gañán”, lugar donde años atrás queridos amigos (Carlos“Anaxides”, David “Bubba”, J. Alfonso “El Peto”, José Vicente “Santaje”, Ramiro “Motorhead”…) y servidor pasamos y compartimos grandísimos ratos de pitanza (¡¡¡“un gañán”, “un señorito”, “un timón”…!!!), bebida, charlas, y muchísimas risas para el recuerdo. Así que tras la paliza de autobús urbano de ida y vuelta por la tarde, para quedar por la zona de Plaza Castilla con el gran Ramón “Monraymon”, y después de echarme algo al estómago y un ligero descanso, cogía el Metro que me llevaba directo a la zona de Callao y desde allí, con algo de lluvia, dirigirme andando hasta la We Rock. La cual aún no había abierto sus puertas, por lo tanto tocó esperar a la intemperie, mientras poco a poco iba llegando y formándose una pequeña cola de gente para asistir al concierto.
Una vez ya dentro, del hasta ahora desconocido local para servidor, me despojaba de la ropa de abrigo dejándola en el guardarropas. Y aunque se tenga que pagar, se agradece que tengan ese servicio y así no tener que cargar con cazadora y demás durante los conciertos.

Si “Neury” no me juega una mala pasada, a Juan Olmos lo había visto por primera vez en directo cantando con Punto de Mira en nuestra fiesta-concierto con motivo del V aniversario de The Sentinel en la sala Silikona (Madrid) en junio de 2006. Luego, ese mismo año, en agosto en el “I Leyendas del Rock”, encargándose de teclas y coros en Coz. Y después como cantante de Harakiri en el “II Heavy Metal Espectros Festival” celebrado a comienzos de febrero de 2009. Así que esa noche me resarciría de los años que llevaba sin verlo cantar en vivo, y la primera vez que lo vería con su banda Antigua.
Cuando faltaba un sólo minuto para las nueve y cuarto de la noche, el trío de instrumentistas de Antigua (el batería Abraham Blázquez, el bajista Andrés Rodríguez, y el guitarrista pelón, ¿puede ser su nombre Rafa?) comenzaban a tocar, para al rato aparecer Juan Olmos soltando líneas vocales, al estilo nativo norteamericano, dando paso a la canción “Tu sangre me sienta bien” (aparecida en el segundo disco de Antigua, pero originalmente integrando el primer trabajo de Punto de Mira), jugando vocalmente con el público que estábamos allí, y a tenor de la respuesta con seguidores de Antigua. Incluso más avanzado el tema Juan se marcaba un baile y se llevaba la palma de la mano a la boca cual piel roja. Sonando desde esa primera canción la banda bastante rockera y consistente. Llegando a agarrar el vocalista una baqueta y echándole una mano en el golpeo final al batería.
Con batir de palmas se acompañaba el comienzo de la pegadiza “Por una vez”, empezada sólo con la voz del alma máter de la banda, quien se marcaba con simpatía sus bailes y movimientos durante el tema, y en el final golpeaba con una baqueta los platos de la batería.
El polifacético vocalista se quejaba de la “puntualidad” de la sala, agradeciendo después a la gente que estábamos allí, dando paso al tranquilo arranque del buen medio tiempo “Mientras caiga de pie”, regresando así al segundo álbum de Antigua: “Sangre, sudor y.. buen rollo” (2012). Destacando en esta canción el buen hacer vocal de Juan, lleno de matices en su voz, aunque lamentablemente se escucharon algunos molestos acoples cuando hizo subir a Jorge Orlando (con gafas de sol) a cantar con él parte del tema, participando también el invitado en la misma canción en el CD, siendo nombrado al final, como también hizo con su país de procedencia, Uruguay.
Momento en que Juan comentaba que era un placer compartir escenario con José Luis Rodríguez (Isthar), apareciendo en escena el que fuera en el pasado bajista de Ñu, y fundiéndose en un abrazo con el vocalista, marcándose la versión “Es nuestro momento” de Asfalto, aparecida también en el segundo trabajo de Antigua, aunque en el estudio participara el autor de la composición, Julio Castejón. Pudiendo verse a José Luis tirar de chuleta en cartulina con la letra del tema, y dirigiendo el micrófono Juan al público para que cantaran la maravillosa canción.
Seguían tocando temas que se encuentran en el segundo disco, como “Te crees algo especial”, con Juan jugando con los trastes del bajo de Andrés, y de nuevo ejerciendo de auxiliar de batería, jejeje. Nombrándose al bajista al concluir la canción, tras la cual nos preguntaba Juan si queríamos otra, y pasando, ante la rotunda afirmación, a tocar la bluesera “Quiero volar”, cantándola en su inicio sentado al borde del escenario, siendo acompañado por las voces de gran parte del público. Acabando arrodillado el vocalista, y comentando que desde su posición había sido acojonante.
En parte de “Sólo soy un sueño” ni cortos ni perezosos bajaron a hacerla el bajista y Mr. Olmos entre el público, rodeándoles y dándoles calor humano éste con sumo agrado. Y tras agradecer a sus compañeros de noche, Isthar y Chino Banzai, y antes de “daros por culo para cantar la tonadilla que dice algo así…”… “Que empiece el show”, marcándose una genial interpretación de la gran y pegadiza canción, y con la sala aún más rendida ante el cuarteto madrileño, después de poco más de cincuenta minutos de concierto.
Puedo decir satisfecho que mi primera experiencia viendo a Antigua fue bastante satisfactoria, volviendo a disfrutar de la gran voz de Juan Olmos en directo, muy bien acompañado y arropado con contundencia y consistencia por sus tres compañeros instrumentistas. Al final también fue el grupo de los tres de aquella noche que mejor sonido tuvo (aún padeciendo acoples, pero muchos menos que los demás), siendo en los otros dos conciertos un suplicio para sus integrantes y para el público. No sé a causa de qué, o si hay que echarle la culpa totalmente a quien estuviera tras los controles de sonido.

Las 22.21 h. y el sexteto daba comienzo a su accidentado (por el sonido) concierto con la casi instrumental “Carretera y manta”, con toques de música medieval, con algunas líneas vocales, y empezando a padecer los de arriba y abajo del escenario constantes y molestos acoples. Esa composición fue seguida y unida a “La tormenta”, cantada a dos voces por el bajista José Luis y el guitarra y vocalista Pedro Fuentes “Bronson” (ubicado entre el guitarrista Óscar García Morena y el bajista), y apoyada en coros por el guitarrista Carlos “Charly”Díaz (situado en la izquierda del escenario, entre el teclista y saxofón Antonio José Fernández, ataviado con un sombrero de copa, y J. Luis). De esa manera, empezaron con los dos primeros cortes del segundo álbum de Isthar: “Sangre, sudor y lágrimas” (2011).
Después de un parón, para ver si solucionaban los problemas de sonido, José Luis comentaban que seguían con el concierto, o con la alternativa de acoples… tocando la primera parte de “En el mundo de los sueños”, tema-título del primer disco de Isthar aparecido en 1990, y que hace ya bastantes años me agencié en vinilo a un precio irrisorio, que hoy en día seguro que ha subido su cuantía ante el mercado, a veces de locos, que hay de vinilos del pasado. Aquí Bronson se encargó de la voz principal, siendo apoyado vocalmente por el bajista de pelo blanco, y del guitarrista Charly. Los acoples seguían apareciendo y siendo una constante, poniendo de los nervios.
Presentaban “Esperando el momento”, un tema que formará parte de su tercer y próximo álbum,“El destino del mundo”, sonándome cañero y donde destacaría la rotunda batería del joven Antonio José Fernández (hijo del de las teclas y el saxofón). Continuando con otra de las canciones que integran ese esperado disco, con el título de “Mal asunto el día que no cante”, con aires de Folk, y colgándose Bronson una guitarra acústica, acompañando éste la voz del bajista. Pillando un gran cabreo el veterano músico, por el constante problema del sonido, llegando a descolgarse el bajo e irse hacia la batería, regresando después a su puesto.
Otro de los temas más duros en su repertorio, “Di de alta a mi psiquiatra y me senté en su sillón”, realizaron del disco aparecido en 2011. Bronson en ésta se encargaba de la voz principal, manteniendo la voz y subiendo el tono en el final, donde también se hacía escuchar el saxofón.
Se invitaba a subir a Angelita Gómez (On The Rocks) y Juan Olmos (con chuleta) para cantarse la balada “La sagrada familia”, otra de las canciones del tercer trabajo, y donde la pequeña en estatura, pero majestuosa en voz, vocalista nos dejó a todos alucinados. Ya me había sorprendido bastante la fémina en su intervención en el tema “Las chicas delRock” (antes que otras más famosas y reconocidas vocalistas que participaron en el proyecto), pero lo hizo con más creces esa noche.
“Yo estuve en tu situación”, otra del tercer disco, con Bronson a la voz principal, y dándole al doble bombo con gusto el joven batería, precedió al tema de despedida, y que me trajo buenos recuerdos de antaño, “Vagabundo”, de aquel primer álbum, aunque antes de empezar a tocarlo, José Luis recordaba la noticia de la gentuza que habían prendido fuego a un hombre que dormía en un cajero. Lamentablemente los nefastos acoples seguían apareciendo y jodiendo. Después de presentar a los componentes, finalizaban faltando tres minutos para las once y veinte de la noche.
A pesar de tener que soportar y lidiar con lo negativo del sonido durante su actuación, me gustó el concierto de Isthar y sus variadas y trabajadas canciones. Fue grato ver en directo a José Luis Rodríguez y sus compañeros, y espero volverlos a ver y disfrutarlos en mejores condiciones auditivas. Mientras, esperemos que no se demore mucho la publicación de su tercer disco, “El destino del mundo”, donde participa la Coral Polifónica de Candeleda.

Pasaba un minuto de las once y media de la noche cuando el carismático vocalista de aquel primer e histórico disco de Banzai, tomaba el escenario con los cuatro músicos que esa noche nos hacían recordar grandes canciones del pasado y temas más actuales.
El concierto de “Chino” y su banda estuvo dividido en tres partes o bloques: el primero con un par de canciones que nos hicieron retroceder en el tiempo y cantarlas, de aquel “Banzai” (1983); otra parte central donde tocaron composiciones de nueva cosecha, y que espero que integren un disco; y para finalizar otra remesa de temas con los que crecimos en nuestra juventud de aquella banda integrada por Valentín del Moral “Chino”, Salvador Domínguez, Carlos Vázquez “Tibu”, Juan Carlos Redondo“Snoopy” y Larry Martín.
Nos metieron de lleno en el concierto con “Voy a tu ciudad”, tras la cual el histórico vocalista soltaba que necesitaba voces para cantar “Funciona legal” (apoyado en coros, aquí y en otras, por el guitarrista José María Gutiérrez “Casta”).
Después de ese par de canciones del disco homónimo de Banzai, vino un grueso con temas de la nueva etapa de Chino Banzai. Comenzando con el recuerdo de los muchos pintamonas que hay en el Rock and Roll con “No le pares”, un buen tema de ritmo veloz y con la aplastante batería de Teo Suazo. Colocándose durante el solo de guitarra de Miguel Ángel “Cachorro” el vocalista al lado del nombrado.
Continuaron con “Vamos corre”, dotada de un pegadizo estribillo, y con sucesión de solos por parte de Cachorro y Casta, “Luna rota”, y para el single, como antes, y para nosotros dedicaba “Gatos”(comentando en su presentación que algunos ya la conocían), destacando las armonías de guitarras.
Después de agradecer el haber ido allí, daba paso a la balada “El color de la verdad”, el tema de los nuevos que menos me gustó, sonando acoples, y tras hacer gestos el vocalista, y en la parte instrumental del final, desaparecía por el lateral del fondo del escenario. Imagino que respiraría profundamente y contaría hasta diez, hasta que volvió al escenario, y se quejaba de los ineptos… tras un parón a ver si se solventaban los problemas (se dijo que Miguel Ángel se acoplaba por el monitor, la batería al parecer igual…), prosiguieron con “Balas de hierro”, iniciada con armonías de guitarras, siendo una semi-balada anti-belicista, y que me recordó aires y sentimiento de la música andalusí.
Chino nos invitaba a subirnos a un “Coche rápido en la noche”, retrocediéndonos a los 80 y a época de delincuencia y del cine quinqui (recordando al Torete). Marcándose hacia final sonidos de sirena el vocalista. La verdad que para mi les quedó regular la versión que se marcaron del clásico de Banzai, en parte también por el sonido un tanto punk con el que sonaba el bajo de Miky.
Acoples y más acoples… y tras cachondeo soltando el vocalista: “¡la tengo viva, brother!”, dedicándole a la gente del Rock and Roll “Rock duro”, con dos huevos de Pascua de chocolate, jejeje.
“Banzai” era cantada con las voces de José Luis (Isthar) y Juan Olmos, más acoples… aprovechando en el tema para presentar a sus compañeros en la banda. Y para los amigos reunidos esta noche“Amigo” (trayéndome gratos recuerdos del pasado, en especial de una historia de los queridos amigos Jero y Juando).
Concluían con “Héroes”, con Chino al lado de Cachorro en su solo, y luego de Casta en el suyo (prefiriendo servidor al guitarrista madrileño antes que al tigre cartagenero, como así lo presentó el cantante). El carismático, y en buena forma, cantante, acababa lanzando besos a la concurrencia, y el grupo al completo se despedía cuando pasaban dos minutos de las doce y media de la noche.
Fue muy grato volver a escuchar, y cantar, históricos temas del Heavy-Rock patrio en su voz original, más o menos interpretados con los músicos que le acompañan. Pero también ver que no se vive de las rentas y escuchar las nuevas composiciones, de las cuales la que más me gustó fue “No le pares”.
Mientras fuera llovía y llovía… charlamos durante un buen rato, evitando después la tentación de irme de juerga. Ya que tras la cancelación días antes del concierto de los suecos Screamer + Oker en el pub Hebe de Vallecas el domingo, optaba por volver a mi ciudad a primeras horas de la mañana dominical.
Agradecer de corazón a Juan Olmos (Antigua), José Luis Rodríguez y Pedro Fuentes “Bronson” (Isthar) y Valentín del Moral “Chino” (Chino Banzai).
Texto y fotos: Starbreaker
