Después de unos cuantos días en un pequeño y acogedor pueblo de la Sierra Oeste de Madrid, donde trabajamos, paseamos, respiramos aire puro, supimos lo que es frío de verdad… y hasta donde me hice el lomo peazos, bicarbonato, o fosfatina… y no precisamente disfrutando en un concierto, si no intentando ejercer de mala manera de “aizcolari” partiendo troncos para la chimenea… regresaba a la capital del país, y esa misma tarde / noche tenía cita con otro concierto, seis días después de ver en el mismo local a Omission y compañía poner en grave peligro los cimientos de la sala.
La primera visita de Landsemk, banda venezolana de Power Metal, a España, y su primer concierto en nuestro país, en la capital, estaba organizado por Sangre Sur Rock, colectivo y promotora hispano-sudamericana, en el que está el antiguo colega Leonardo Cebrián, al cual tras conocerlo y charlar durante un largo rato sobre música allá por 1992 en la puerta del mítico garito almeriense “Xova”, sabía de él en la distancia leyéndolo a lo largo del tiempo en algunas publicaciones musicales, especialmente en los últimos años en la revista “Los + Mejores”. Hará un par de años, gracias al querido amigo Paco Manjón, volvía a alegrarme enormemente encontrarme de nuevo en persona con Leo. Sangre Sur Rock y Leonardo hicieron una buena campaña, en la medida de sus posibilidades, por webzines, radios… para dar a conocer más y promocionar el concierto de la formación venezolana.
En el primer concierto de los de Venezuela en España, les acompañarían la banda afincada en la región de Murcia, Tebas que, si no me equivoco, era la primera vez que salían de su provincia y la primera vez que, la mayoría de sus componentes, menos Snoopy, tocaban en Madrid. Y manda co/o/nes que, aún habiendo sido invitado por el histórico J.C. Redondo “Snoopy” (ex-Coz, Banzai…) en el debut en directo de Tebas en 2011, y a algunos conciertos más que dieron en localidades murcianas… que me pillan mucho más cerca de mi ciudad, los iba a ver a muchísimos más kilómetros por primera vez, jejeje. Para abrir la tarde / noche se contaba con los madrileños Factor 19, desconocido grupo para servidor hasta el día que me enteré del concierto. Cambiando éste de fecha y de ubicación, teniéndose previsto en un primer momento celebrar el sábado 16 de marzo en la sala Ritmo y Compás, pero como consecuencia del cierre definitivo de dicha sala, se trasladó a Copérnico y se retrasaba la fecha al día 22.
Llegando a Copérnico me encontraba con Blanca (Dark Music Site) y, tras charlar con ella, pasaba por taquilla, en la que estaba el bueno y gran Leonardo Cebrián. Volviendo a realizar la misma acción que la semana anterior… ¡¡¡no tengo remedio!!!… ir directamente al puesto de venta de material… llevado por Luis Zabala (voz / guitarra de la banda Percutor, y si no me equivoco también parte de Sangre Sur Rock) donde me agenciaba un par de CDs a un módico precio.

Después de una rápida y corta prueba de sonido, y pasando diez minutos de la hora programada para el comienzo del rockero quinteto madrileño (las ocho de la tarde), éste daba inicio a su concierto con“Vista atrás”, diciendo al acabar su vocalista Javier Macaya quienes eran y acto seguido solicitar unas palmas para acompañar la siguiente canción, “Contra la pared” (nada que ver con el tema de Barricada), destacando su estribillo pegadizo, y la buena voz y tono del cantante, quien fue el que más animado y activo estuvo durante su descarga (llegando durante este tema a bajar del escenario a cantar y animar entre el poco público que prestaba atención), estando acompañado en coros por el guitarrista situado en la izquierda de las tablas, según mirábamos.
Javier comentaba el tener que llegar en frío directamente de currar a tocar… y encima sin cerveza, jejeje, para ver si así alguien de la organización se dignaba en llevarle algo de beber (solicitando de nuevo durante el siguiente tema agua). Continuando con “Mendigo”, donde empezaron a escucharse molestos acoples, y en el final el vocalista mostraba su buen registro vocal. Presentando la siguiente canción con algo de cachondeo, “Mala mujer”, volviendo a intentar que la gente la acompañara coreando el buen ritmo del tema, presentando al guitarrista de la izquierda ante el solo, y jugando después Javier con el micrófono entre las piernas del guitarrista posicionado en la derecha.
En solitario el vocalista soltaba “I Wanna Rock!!!…” de Twisted Sister, y creyendo que la tocarían, no fue así, si no la versión al tema “Alas de cristal” de Avalanch, volviendo a bajar durante un momento a cantarla entre el público, y como prácticamente nadie le acompañaba cantando, preguntaba si nadie se la sabía. Javier anunciaba la balada “Siempre es lo mismo”, sentándose al borde del escenario, y despojándose momentáneamente de su gorro. Y durante el cambio de ritmo instrumental, algo más movido del tema, Javier volvía a bajar y luego aparecía cantando por el lateral del escenario, volviendo a demostrar su poderío vocal en el final del tema.
Por fin le llevaban agua, y tras algo de cachondeo nombrando una conocida marca de líquido elemento… y Pinocho… daban paso al tema-título de su disco “Campo de sueños” (el cual data del año 2011), y tras tocarlo informaba de que se podía adquirir el CD en el puesto de material a tan sólo cinco euros (cuando compré los CDs antes de comenzar, no estaba).
Momento para hacer un tema nuevo y, según dijo Javier, por primera vez tocado en concierto, “Mi estrella”, el cual fue presentado por el batería Daniel Pérez, dedicado (si no escuché mal) a su hermana, cuñado, y para su niña. De comienzo sosegado, y acompañado por las voces de parte del público… y solicitando al final un aplauso para la personita a la quien iba dedicada…
“La dama y el rey”, era otro repaso a su hasta ahora único álbum (llegando a tocar siete de los once cortes que contiene el trabajo), aprovechando durante la canción para presentar al guitarra de la izquierda, bajo, batería, y guitarra de la derecha. Acabando con “Cosa de dos”, con berrido mantenido al final, y despidiéndose todos juntos cuando faltaban un par de minutos para que dieran las nueve de la noche.
Correcto grupo de Rock (unas veces más Hard, otras acercándose al Heavy), con algunos temas que me convencieron más que otros, y donde destacaría en ese primer contacto auditivo y visual principalmente al vocalista por su voz, y por no parar de moverse y animar a un escaso público.

Tras el final de Factor 19 y en menos de un cuarto de hora (21.10 h.) ya estaba el quinteto procedente de tierras murcianas sobre el escenario, y después de un “¡buenas noches, ¿cómo va la cosa?!” del joven vocalista Leandro empezaban su concierto con “Sigo luchando”, un desconocido tema hasta ese momento para servidor, en el cual los coros eran hechos por el guitarrista Adrián y el teclista Snoopy, mostrándose en esa canción inicial Leandro un tanto nervioso a la voz, y el seis cuerdas haciendo continuados gestos al técnico de sonido.
Después de intentar solucionar las peticiones que los músicos solicitaban al que estaba tras la mesa de sonido, y algunas palabras del veterano teclista, proseguían su actuación con “Cinturón de Orión”, donde escuchaba los coros de Adrián comerse la voz de Leandro, llegando éste a irse de tono. Los que más se movían sobre las tablas eran los dos mencionados, poniendo el guitarrista constantemente posturas y en ocasiones movimientos demasiado excesivos… en contra de la bajista Betsabé, arrinconada en la izquierda, más centrada y pendiente de tocar su bonito bajo que de moverse, recordándome por momentos a Ian Hill (Judas Priest), como alguien más tarde también me comentó, aunque claro, en cuanto a glamour, belleza… no hay color entre el inglés y la murciana, jajaja. Imagino que a base de conciertos la bajista se moverá algo más y disfrutará y se implicará mucho más activamente en vivo.
Tras otra petición de que se subiera el sonido de teclas, daban comienzo a “Vudú”, otra composición desconocida para servidor y que me trajo a la cabeza a Deep Purple, y en la cual, en su inicio, Adrián se llevaba por un instante su seis cuerdas a la boca y dientes. Leandro, tras su titubeante inicio de concierto, se mostraba más seguro, alcanzando tonos altos en esta pieza, donde solicitó a Madrid corear, y donde hubo una picaera entre guitarra y teclas.
En la siguiente canción el cantante comentaba que seguro que alguna persona de allí había perdido un ángel… siendo con ese título, “Ángel”, con el tema con el que seguían su concierto, comenzando relajadamente y siendo una composición de tendencia A.O.R. bastante melódico y con una destacada capa de teclas.
“Por ti” era dedicada por Leandro a su chica, la cual estaba muy próxima a donde yo me encontraba viendo el concierto. Un tema donde se repite bastante su estribillo, y en el cual el apoyo vocal del teclista se escuchó bajo y regular.
Ahora, según presentación del rizado vocalista, aceleraban un poquito a ritmo de blues.. demorándose el comienzo al tener que ajustar la guitarra… preparados sonó “Acelera”, la canción que abre su tercera maqueta. Nombrando el guitarrista al señor Snoopy y marcándose éste un pequeño y buen solo de teclas. Siguiendo con el segundo corte de su hasta ahora última demo, la melodiosa “Juegos de amor”, donde en el final Adrián tropezaba con el cable, diciendo al acabar: “¡lo que hace el alcohol!”, algo que sobró soberanamente. Creo que la mayoría de público asistimos a los conciertos para ver a las bandas e integrantes cómo lo hacen musicalmente, no para ver en qué estado van los del escenario, y menos escuchar comentarios sobre eso. Por el bien de la banda, espero que para próximos conciertos se eviten ese tipo de estados etílicos y comentarios fuera de sí.
Continuaron con otro buen tema bastante melódico, pegadizo y de sonido ochentero, “Mundo mejor”, presentando Leandro ante el solo de guitarra al artífice de éste. Y se despedían, tras sufrir otro parón, con la tercera y última canción de la más reciente maqueta, “Incomunicación”. Agradeciendo la respuesta al acabar cuando eran las diez en punto de la noche. Quedándoles por tocar para finalizar (diciéndolo muy amablemente días después Leandro), como tenían previsto, “Duro camino”, “Luces” y la versión a “Maniac” de Michael Sembello.
Creo que al leer mi escrito se deduce lo que me gustó y lo que no de Tebas. Aún les queda bastante que mejorar en directo, y aunque conozco gente que tras los primeros temas se marcharon a tomar el aire, o a otros menesteres, para servidor conforme fue transcurriendo el concierto fueron mejorando, a pesar de que el sonido, lamentablemente no les acompañara. Por la sala se pudo ver a antiguos compañeros de Snoopy como El Chino, Enrique Ballesteros, Juan Márquez… y otros músicos.

Faltando cinco minutos para las diez y media de la noche empezaba a sonar “Fuego inmortal”, la introducción que da inicio a “Horizontes oscuros” (2012), el primer larga duración del sexteto venezolano, lanzándonse después los guitarristas Marcial Meléndez e Ignacio Rondón, Eduardo Cárdenas (bajo; y único miembro que queda de los inicios de la banda en 2004), Alejandro Vargas (teclas), y Francisco Pagano (batería) con un velocísimo Power Metal de corte europeo durante el tema “En tus manos está el poder”, el noveno y último corte del citado álbum. Apareciendo por último el vocalista Herdys Fernández, quien alcanzaba altísimas y agudas notas. Acompañándoles coreos de la peña, y el cantante incitando a que se gritara más al decir que no escuchaba.
El vocalista nombraba el nombre de la ciudad que los acogía esa noche, y después decía que seguimos en el camino, dando paso a “El camino de los caminos”, cabeceando al unísono los integrantes del grupo, y alcanzando unos registros hiper agudos el cantante. Marcándose los guitarristas sus armonías juntos en el lado izquierdo de las tablas, lugar donde se ubicaba Ignacio Rondón (antiguo guitarrista y miembro fundador de Landsemk, y que vive actualmente en Madrid, siendo componente de la banda tributo de Megadeth HolyWar y de los brutal death metaleros colombianos, también afincados en la capital del país, Carnivore Diprosopus, quien les echaba una mano al estar lesionado el guitarrista Isaías Guilarte).
Con bastante gente del público rendida ante la banda venezolana, aunque creo que faltó algo más de público, especialmente de la colonia venezolana hispana, continuaron con “Ángeles del Metal”, volviendo las gargantas a corear, y botar el cantante y público.
Para animar más el ambiente Herdys volvía a decir que no escuchaba al público, que bien correspondió, y que esperaba que siguiéramos así, porque teníamos Metal, pasando las teclas a sonar en el inicio calmado de “Vivir dormido” y tras ésta enlazarla al ritmo más rápido de “La llave del reino”, donde la barra del micrófono era dirigida hacia la concurrencia.
Volvía a preguntar cómo estábamos, y comentar que eran la primera vez que estaban en España y en Europa, agradeciendo la acogida, agradeciendo a los integrantes de Sangre Sur Rock (Carlos, Leo…), y al guitarrista Nacho, por tocar con ellos ante la lesión del guitarrista Isaías. A “Mi sangre tuya será”, otro torrente de veloz Power Metal donde el bajo se hizo notar, le sucedió “Jamás perderé la fé”, donde se presentó al vocalista Sebastían De Sousa (del grupo venezolano Metempsicosis, y de los madrileños HoyWar), quien cantó el tema a medias junto a Herdys, y donde hacia el final el guitarrista Marcial se hincaba de rodillas.
Se pedía un aplauso para Sebastián, y se pedía que subiera Óscar Sancho (Lujuria), quien ponía más ambiente en el recinto, soltando que no oía nada, cagándose en Dios, y gritando arriba, arriba… alborotando al público. Marcándose a pachas el himno “Somos latinos” (tema donde ya participara en su versión de estudio el vocalista segoviano junto a otros cantantes españoles y sudamericanos).
Tras preguntar si estábamos cansados y juego de intercambio de voces entre vocalista y público, rendían un homenaje al Rock y Metal de su tierra, Venezuela (¡¡¡se respeta, carajo!!!), donde interpretaron, con la bandera de su patria incluida, partes de canciones de Natastor (“Inquisición mental”, cantada por el bajista Eduardo), Krueger (“Birongo”, cantada por el lesionado guitarrista Isaías), Torre de Marfil (“El reloj”), Gillman (“El poema negro” y “El tirano Aguirre”), Arkangel (la instrumental “Castillo sobre el mar”) y Resistencia (“Resistencia”), acabando por todo lo alto con una versión del “Future World” de Helloween, donde se jugó con la peña en el estribillo, acabando metiendo ruido, y despidiéndose hasta la próxima cuando el reloj marcaba las 23.30 h. y se coreaba para que volvieran a salir, pero no fue así.
Sinceramente, el Power Metal que realizan los venezolanos dejó de interesarme hace ya bastante tiempo, acabando aborreciéndolo con tantos grupos tan parecidos que surgieron hace ya unos cuantos años en nuestro país, en Europa…, pero hay que decir que Landsemk lo hicieron bastante bien, entregándose y moviéndose toda la banda sobre el escenario. Eso sí, me parece que una joven formación, y que toca por primera vez en un país, que hagan tan sólo una hora y cinco minutos de concierto se me antoja un tiempo demasiado escueto. Aunque claro está, con un sólo disco, quizá tampoco se le pueda pedir más, pero les faltaron canciones que tocar de ese álbum, de sus singles y EPs. Luego en su estancia por nuestro país también han dado conciertos en Zaragoza (sábado 6 de abril, junto a Last Prophecy y Wyrm Summon), Toledo (el jueves 11 de abril, acompañados por Incendio), Tivissa, Tarragona (viernes 26 y sábado 27 de abril, con Fire Dragon), y se despiden el próximo viernes 3 de mayo en un concierto acústico en Madrid (sala Ni Tan Tarde, de la calle Huertas) y el sábado 4 de mayo en Collado Villalba (junto a HolyWar).
Agradecimientos a Leonardo Cebrián y Sangre Sur Rock, al grupo Tebas, y a quien lleva el “CaraJeta” de Landsemk, además de la buena gente con la que compartí tarde / noche por allí.
Texto y fotos: Starbreaker
