DEAD IN MONTANA + LILITH´S WRATH – Viernes 29 de marzo de 2013, pub Radiolab (Almería)

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Cada año temo y me horroriza más la Semana Santa en el casco antiguo de Almería, porque cuando llega ese tiempo el martirio se acrecienta y debemos padecer los que esos ¿actos “religiosos”? no nos gustan, ni atraen, y mucho menos disfrutamos. Pero nada, hay que soportar y tragar por narices una tradición que con el paso del tiempo se ha ido convertido más en un circo y pantomima que en algo respetable, y encima ya todos los días sin descanso… eso es “democracia” para los que no confiesan con sus ideas y creencias. Menos mal que ante tantos pasos procesionales, bandas de música acompañantes, calles y aceras empercudías de cera… a cualquier hora… (sigo con mi idea de que se monte un “Procesionódromo” donde no se moleste y se respete) respiré el viernes noche con el concierto que organizaba y nos traían fuera de lo típico los chicos de Almería Punk Hardcore / Almería Do It Yourself (con Miguel, de los hardcorianos Dirty Reason, a la cabeza), al más que módico precio de 3 euros. Viniendo desde Mataró (Barcelona) Dead In Montana, cuarteto engendrado cuando el calor más apretaba en 2010, convergiendo en sus composiciones lo más cañero y ruidoso del Sludge, Crust, Grindcore, Metal, y Hardcore / Punk. Acompañándoles en el viernes “santo” la joven formación de la población de “Rocketas del Mal” Lilith´s Wrath, desconocido quinteto para servidor hasta que, más o menos, una semanas antes me enteraba del concierto. Surgidos tras la última descarga de los thrash metaleros y paisanos Alaja (+ Nexus) en el pub Enigma (Roquetas de Mar, Almería) el sábado 14 de julio de 2012. Y según me comentaba, un día después, el guitarrista que les echaba una mano esa noche, Jesús (Alaja), era su cuarto directo.

Creo que no hace falta decir que una vez más, y van un número altísimo y considerable de conciertos en dicho local (antes Malevaje, y ahora Radiolab)… y lamentablemente seguirá así… se retrasó el comienzo respecto a la hora que se anunciaba en el cartel (23.30 h.). Habría que contar los eventos que allí han empezado a la hora anunciada y acabaríamos muchísimo antes. Menos mal que la espera se hizo mucho más llevadera con la compañía y charlas con Koyote & Carol, y con Antonio Sierra. Congregándose esa noche un grupo de jóvenes o chavalería que venían acompañando y apoyando a la novel formación roquetera.

LILITH´S WRATH

Faltando seis minutos para las doce y media de la noche, se descorría el negro telón, y el joven vocalista José (segundo cantante de la banda, tras el paso de Eli) decía quienes era y de donde venían. Informando cachondamente el bajista José Miguel (sustituto de Panchi, primer bajista del grupo) que iban a hacer una versión de Camela o de Manolo Escobar… comenzando instrumentalmente con “Epica”, donde se percibían clarísimas influencias de los primeros Iron Maiden / Metallica. Después sí, se marcaron una versión, pero menos mal que no fue de ninguno de los que citara anteriormente el bajista, si no “Green Machine” de Kyuss, dejando de ese modo desde esos primeros instantes claras sus influencias, además del clásico Heavy y especialmente del Thrash Metal, del llamado Stoner Rock. Surcando el bajista las cabezas de las primeras filas.

Preguntaban cómo sonaba, y el sonido era regular, siguiendo con “Zünder”, aunque debieron de parar una vez comenzada porque el batería Luis Jesús (uno de los fundadores junto al guitarrista Víctor) se fue de ritmo, volviendo al momento a continuar desde donde habían parado.

Tras solicitar agua para el de los tambores y platos, y demorarse en seguir, lo hacían con la versión a “Creeping Death” (Metallica), donde el bajista José Miguel descendió el escalón del escenario y se puso a tocar entre el público, como también había hecho anteriormente en el primer tema. Los pogos volvían a realizarlos la peña (también palmas) que había ido allí a verlos. Habiendo también que destacar el vozarrón del vocalista José, aunque debe saber pulirlo y emplearlo mucho mejor con el tiempo.

Otro clásico de la música más cañí de nuestro país surgió de la boca del bajista, esta vez el nombrado fue Antonio Molina, y tras la coña prosiguieron con “The Slayer”, un tema que me sonó bastante a otro, pero no recuerdo cual, surgiendo palmas cuando la peña creían que acaban, pero no, continuaron enlazándolo a “The Slayer 2” con más subida de revoluciones.

Se despedían, no sin antes pedir el cantante que esperaba que se matara el público, porque la siguiente, y última, la habían hecho para que se hiciera pogo… el título (no sé si momentáneo, como el de otras de sus canciones) “Thrash”, siendo una composición rápida, trallera, y con locura. Plantándose de rodillas el bajista y el guitarrista Víctor (quien esa noche hacía pareja de hachas con Jesús, guitarrista de Alaja, sustituto momentáneamente en este concierto de Néstor, el otro guitarra de la formación).

Después de agradecimientos generales, y a la organización del concierto, acababan cuando el reloj marcaba unos tres minutos para la una de la madrugada. Les falta por mejorar mucho aún a la joven y novel banda, pero espero que continúen trabajándoselo, sepamos de ellos con frecuencia, y no arrojen la toalla como tantas otras bandas surgidas en la provincia de Almería.

Dos minutos para que dieran las 1.15 h. y era el momento para que el cuarteto de Mataró, Dead In Montana, empezara a hacer temblar las estructuras del tugurio, en la cuarta fecha de su “Unholy Tour – Semana Santa 2013”, tras su paso por Cervera, Parla, Madrid, los días 22, 23 y 24 de marzo, respectivamente; y al día siguiente a la fecha almeriense, la última en Murcia (sábado 30 de marzo).

El vocalista Andreu decía quienes eran, y agradecía a Miguel el traerlos, y sin más dilación el bajo de Martí (último en entrar en el grupo, sustituyendo al bajista original, Ramón) marcaba el comienzo de su primer tema esa noche, mezcla de Punk / Hardcore / Crust. Donde Andreu empezó a desgañitarse berreando como un poseso o alma pecadora ardiendo en las llamas del mismísimo Hades, y mezclándose entre el público. Empezando éste con los pogos desde ese bestial comienzo.

La segunda andanada fue corta y concisa, mezclando el Crust con el Sludge, y con Andreu de nuevo cantando histéricamente entre la concurrencia. Siendo así a lo largo del atroz concierto, alternando el escenario con el calor y aproximación de la gente. Toda una bestia berreando y sudando la gota gorda, imagino que así se mantiene en forma y no necesita en absoluto ir al gimnasio. Las canciones iban sucediéndose, sin apenas respiro, haciendo temer por los cimientos del antro, sonando unas veces durante los temas a Hardcore / Punk, otros momentos Sludge, instantes a Grindcore… tocando canciones (“1348”, “Murder By Mountain”…) de su compartido en vinilo junto a Golíat, editado en enero de 2012 y coproducido por Nooirax Producciones, Canya! Records, Polze de la Mort, Fake Records of Rock and Roll, y Mataró fa Pudor Records. Además de otras canciones que imagino formarán parte del EP que empezaron a grabar en diciembre de 2012 y que esperan editar durante este 2013.

Impactante y bien ruidosa estaba siendo la tremenda descarga, y ni siquiera el problema surgido en el cable del micrófono que trajo como consecuencia que el concierto sufriera un parón, hizo que decayera la intensidad ni brutalidad, porque cuando lo retomaron aún se entregaron más, sobre todo Andreu, quien tras anunciar que quedaban tres canciones por acabar, se despojaba de su camiseta (dejando ver su gran y currado tatuaje en el pecho, con una cabeza de lobo atravesada por una daga), y agradecía el que hubiéramos ido, torturando aún más su garganta, llegando hasta a sentarse durante un momento en uno de los taburetes pegados a la barra, y seguir berreando de manera inhumana. Y en el siguiente tema continuar cantando llevado en volandas por el público, y acabar tirado por el suelo junto a unos cuantos, y mientras éstos se levantaban, él seguía cual impío nazareno tirado y agonizando por el suelo. Acabando el batería David en pie.

Eran la 1.51 h. pero los que aún quedábamos allí (me sorprendió anteriormente salir del estrecho espacio de la columna y el escenario, cercano al guitarrista Víctor, después de unos cuantos temas echando unas fotos más cercanas, y que parte de público hubiera disminuido) pedíamos e insistíamos pidiendo otra, otra… así que se enrollaron y volvieron, aunque informando que repetirían algunas, y así fue, comenzando los bises con un “Wall Of Death” con Miguel (Dirty Reason) llevado más cerca del techo entre los brazos y cabezas.

El sosiego llegaba faltando cinco minutos para las dos de la madrugada. Momento ideal para acercarme al puesto de material y de distribuidora de la banda, para agenciarme el compartido en vinilo blanco de Dead In Montana junto a Golíat (incluyéndose las canciones también en un CD adjunto), además de otro material de otras bandas (single compartido, y un cassette) a precios bastante asequibles.

Después de padecer tantas bandas procesionales durante días… la bestialidad y ruido de Dead In Montana me vinieron de maravilla para barrenar el mal cerumen de los oídos.

Texto y fotos: Starbreaker