XXVI CANDIL ROCK: OBÚS + FALSOS PROFETAS – Martes 30 de abril de 2013, campo de fútbol Villa San Pablo (Huércal de Almería, Almería) 

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A las dos anteriores ediciones del Candil Rock, celebradas en junio de 2011 y de 2012 en el municipio cercano a la capital almeriense, no me había acercado porque no me interesó lo más mínimo su cartel, y eso que eran gratis, pero estando compuestas en su integridad por bandas tributo (excepto la inclusión en la edición del año pasado de los almerienses Sin Kobertura DF Rock, que abrieron antes de las tres bandas tributo) para mí el interés fue por debajo de cero.

Este año se dejaban los tributos (¡¡¡por fin!!!) y volvían a traer un grupo nacional con temas propios, acompañado por uno afincado en la tierra. Aunque a decir verdad, no sé lo que costaría traer a Fortu, Paco y acompañantes, pero para mi hubiera quedado un cartel mucho más atrayente y mejor con un par de bandas nacionales “pequeñas” (si me apuras sin salir del Sur) y Falsos Profetas. Posiblemente, ahora con tanta necesidad de recortes impuestos y dirigidos desde las altas cúpulas, se hubiera gastado menos dinero no habiendo traído a los actuales Obús a favor de algunos grupos nacionales de menor nombre pero de calidad, aunque claro, con toda seguridad el público que hubiera acudido hubiera sido mucho menor. Porque allí se concentró bastante gente para ver a una de las bandas que fue una de las más destacadas y exitosas en los 80 en nuestro Heavy-Rock, pero seamos claros, viviendo en la actualidad prácticamente del pasado, y diría que un gran número de público que se citó allí fue por el nombre y las hazañas de años atrás, y apenas saben de la actividad de Fortu y cía. en los últimos años. Porque, ¿cuántas personas de las que se congregaron aquella noche saben de las ediciones del último disco de estudio y de directo? Para mi desde la marcha de Juan Luis Serrano, y sobre todo de Fernando Sánchez, el grupo cada vez se ha ido convirtiendo en la banda de Fortu y del escudero Paco junto a dos músicos contratados, nada más. Así que para los recalcitrantes y cegados seguidores de los actuales Obús, lo mejor es que dejen de leer esta reseña, porque voy a contar mi punto de vista de lo que vi y sentí con el grupo madrileño, y posiblemente no estén nada de acuerdo con mis palabras. Y si finalmente me acerqué al concierto fue porque queridos amigos de muchos años atrás, y que no nos juntábamos desde hace tiempo acudieron, además de para ver de nuevo en acción a los colegas de Falsos Profetas cómo se desenvolvían en un escenario grande.

Anunciándose en los carteles durante semanas que aquello empezaba a las 21 h., quedando menos de 24 horas se cambiaba el horario por el de las 22.30 h., ¿motivo?… el partido de fútbol del Real Madrid contra el Borussia Dortmund. Una muestra más de que seguimos viviendo en un “Imperio de paletos”, y un partido de fútbol puede atrasar, aplazar… cualquier otra actividad. Como si a todo el mundo le interesara ese deporte o el equipo nacional que juegue. Menos mal que el colega Víctor nos avisaba a tiempo, y así pudimos llegar allí a buena hora, sin tener que esperar más de la cuenta, como sí tuvieron que hacerlo otras personas que no supieron del cambio de horario. 

Fue llegar al campo de fútbol y, tras saludados y saludos (algunos a gente que hacía bastantes años que no veíamos… ¡¡¡ese José Damián… y al acabar todo ese Luis de Huércal!!!), se pasó el tiempo volando hasta que faltando ocho minutos para las once de la noche hacían acto de presencia sobre las tablas Pepe Silvestre (guitarra y voz), Kuky Silvestre (bajo y coros) y Luis González (batería).“Discriminado” y “Revolución”, ambas incluidas en su segundo, y reciente álbum, autoeditado “La cuarta profecía” (2013), fueron las dos primeras canciones tocadas una detrás de otra sin parar, antes de que el gran y bueno de Pepe preguntara cómo estábamos, para proseguir con otra del nuevo disco, en concreto el corte de inicio, “El bien y el mal”, y una de mis favoritas.

El guitarrista / vocalista nacido y criado en Écija (Sevilla), al igual que su hermano Kuky, comentaba que eran casi de allí, ya que desde hace unos años viven en Huércal de Almería, diciendo el nombre del barrio. Continuando con “Negocio de Dios” y “Ouija”, otros dos temas de la grabación que editaban meses antes.

Ese primer bloque de canciones de “La cuarta profecía” dio paso para retroceder en el tiempo y tocar “Polvo blanco”, “3ª Profecía (Armagedón)”, y“Lucifer”, donde Pepe presentaba a sus compañeros. Comentaba que antes hacía frío, pero que ahora estaban pasando calor sobre el escenario, sonando acto seguido una introducción y tras ésta tocaban “2ª profecía (La inquisición)”, y sin parar la enlazaron con todo un clásico ya en sus conciertos, “Saborío” (composición original de Leche y Habas, un grupo ecijano en el que formó parte Pepe Silvestre, y que han incluido en la reciente grabación), donde tuve la fortuna y alegría de verla y cantarla con mi sobrinillo de seis años, Pedro Jesús, tomado en brazos, a quien lo había llevado mi hermano, junto a mi sobrina Belén, a ver el Candil Rock. ¡¡¡Su primer concierto de Heavy-Rock viendo a Falsos Profetas!!!

Continuaron con composiciones de pasadas décadas, que grabaron tras su vuelta en el primer disco, “La profecía de los veinte años” (2009), como “Antinuclear” y “Sin sentido”, la cual fue dedicada a Ángel de Pechina, quien fue componente de la banda municipal de música y hacía poco había dejaba este mundo. Un gran detalle por parte de Pepe y del grupo ecijano-almeriense.

Tomaron un pequeño respiro, donde aprovecharon para echar un trago, continuando con “No hay Rock ´n´Roll”, dedicada para todos nosotros. Cambiando de guitarra Pepe y haciendo la extensa “La cuarta profecía”, donde se alternan cambios de ritmo.

Un eufórico y muy agradecido Pepe, ante la acogida de un numeroso público, soltaba un “¡¡¡sois de puta madre!!!”, y que eran Falsos Profetas, anunciando ya la última que, tras otro cambio de guitarra, fue la versión en castellano de “Mr. Crowley” de Ozzy Osbourne (realizando de esa manera las ocho canciones del segundo disco). Dando por concluida su descarga cuando faltaba un solo minuto para las doce y veinte de la madrugada.

Si no me equivoco, creo que ha sido el concierto con más público viéndolos en esta reciente etapa de Falsos Profetas, al menos en los conciertos que han hecho en Almería, y servidor se alegró un montón. Aunque no estaría nada mal que parte del personal de aquella noche también acudiera a verlos a ellos (y a otras bandas locales, y nacionales) cuando con gran ilusión descargan en locales más pequeños y cercanos. Destacaría de su concierto el dinamismo al tocar casi seguidos los temas; aunque el sonido bajo mi punto de vista y en mi apreciación lastró su actuación, sobre todo escuchándose la batería de Luis muy opaca y grave, además de que se me terminó haciendo un poco larga su actuación, la cual duró cerca de hora y media… Realmente prefiero ver al trío en sitios más pequeños y cerca del escenario, al menos las anteriores veces que los he visto así he disfrutado mucho más (en concreto las últimas en garitos como Sütra, Radiolab, y en el primer concierto presentando el segundo disco en Chir´s Café). 

Ya con el escenario dispuesto en su totalidad (¡¡¡qué dibujo más cutre y feo el del telón grande del fondo con esa calavera colorida!!!), a eso de las 0.42 h. empezaba a sonar una introducción y aparecían dos personajes enmascarados y portando candiles, situándose a ambos lados del acceso al escenario bajo la elevada tarima de la batería de Carlos Mirat, por donde tras correr el telón, aparecieron Fortu, Paco y el bajista Fernando Montesinos… desde ese instante con el vocalista haciendo poses, que conforme iba transcurriendo el concierto a servidor le resultaban un tanto forzadas y vergonzosas.

“Corre mamón”, de su último álbum de estudio, “Cállate!” (2010), fue el tema inicial, empezando a subirse en los cajones, o pequeñas plataformas, dispuestos delante del escenario, dándoles más uso Fortu con sus poses. Sin parar tocaron “Más que un Dios”, perteneciente a su segundo álbum tras el retorno “Segundos fuera” (2003) -y aún con la formación clásica- donde ya se escucharon ayudas y efectos en la voz de Fortu, pudiendo ver también la desagradable acción que tiene por costumbre de sonarse las napias; y continuaron sin descanso con “La raya”, donde se pedían palmas, y los tres de delante se subían sobre sus cajones en el comienzo del tema. No gustándome ni como la cantó Fortu (evitando subir tonos) ni como tocaron el clásico de, para mí su mejor disco, “El que más” (1984), en el que Paco Laguna hizo el solo subido a su cajón, como siguió haciendo en otros temas.

Cayó otra canción de aquel tercer álbum, “Autopista”, donde en su inicio Fortu dejó que el público cantara, y se llegó a sentar. Otra vez moviéndose y dejando imágenes que quedan bien para que sean inmortalizadas por los fotógrafos, con los tres de vanguardia juntos durante el solo de Paco. La peña seguía cantando el clásico de la mejor época de la banda, y Fortu soltó: “¡¡¡se me pone morcillona!!!”, para luego entrar en acción con registros altos, aunque con ayudas desde la mesa de sonido. Algo cada vez más común en los conciertos del grupo, Fortu intenta dosificarse para las partes más comprometidas de los temas, saliendo en ocasiones airoso y otras no tanto, porque se quiera aceptar o no, ya tiene cierta edad y tiene la voz más castigada.

Sin cesar continuaron con “Necesito más”, volviendo el vocalista a que la peña alzara sus brazos e hicieran palmas, además de tocarse el paquete de cara a la galería… algo que quizá en otra época pudiera hacer gracia, pero a estas alturas a mi me parece más patético que otra cosa, la verdad. Se puede ir de rock star, pero con clase, recordándome más veces con sus poses y gestos a una tonadillera que a un rockero, y siento ser tan directo, pero quizá el respeto y admiración que tenía hacia Obús con sus primeros discos… después de ir viéndolos en directo en los últimos años con esos aires de grandeza de Fortu que comunica creerse “Más que un Dios”, y el declive en su voz, digan lo que digan -aunque claro, podría ser peor- se me quitan las ganas de volver a verlos, y quizá éste concierto fue el último que vea de Fortu y cía.

Más clásicos que seguían enloqueciendo a la mayoría de público como “El que más”, donde los tres músicos de delante volvían a subirse sobre sus cajones, y el cantante giraba su pie de micro. En“Pesadilla nuclear”, comenzó echando el resto Fortu y para mí salió regular del envite, aunque al final fue uno de los clásicos de aquella noche que mejor abordaron. Manteniendo un ritmo, el showman se subía a la alta tarima de la batería, y aún más difícil todavía, jejeje, se subía sobre el bombo y allí dando alaridos (algunos creíamos que se lanzaría cuál delfín hacia una supuesta piscina), con sus efectos acompañándoles, empezó “Juego sucio”, que tras un rato cantándola en las alturas, bajaba, y se colocaba en el pedestal agachado, reservándose para el grito final.

El cantante decía que era el primer concierto de la gira de verano… e invitaba a subir al escenario a la “famosa” televisiva Mar Segura, con la que Fortu y Paco se sentaron, acompañados por los enmascarados en pie, durante la parte más tranquila en un sofá (al estilo Guns n´ Roses) para hacer“Complaciente y cruel”, comentando que se sacaran los móviles, siendo antes en las baladas los mecheros los que se alzaban. Después con la fémina danzando por allí, y realmente no sé a qué vino tanto mal circo, lo mismo uno desconoce que la mujer es seguidora del Rock y del Metal, y apoya desinteresadamente la noble causa. Tras acabar, Fortu la despedía cual caballero, saludando después a su millonario marido Gabriel (si no me equivoco, la pareja vive en El Ejido).

Para todos los corruptos dedicaban “Cállate!” (el segundo y último tema que tocaron esa noche de su último disco de estudio), el cual pasó con más pena que gloria si los comparamos con la respuesta ante los clásicos. Mantenían el ritmo y, durante un instante Fortu desaparecía para regresar, enlazaban con “Te visitará la Muerte”, realizando la señal de la cruz a diestro y siniestro, haciendo que cantara el público, y acabando sacando el dedo corazón hacia arriba para la Muerte. No había descanso y seguían con “Que te jodan”, de su disco de retorno “Desde el fondo del abismo” (2000), una canción que se ha quedado bien fija en su repertorio (aunque debería evitar cantar eso de que “no estoy ni gordo ni calvo”), pero para mí hay muchos mejores temas en ese trabajo, uno de entre los mejores en su discografía, en el que se reinventaron. Acompañado con corte de mangas al comienzo por Fortu, e imprimiéndole un ritmo más rápido que en el álbum, o al menos así me lo pareció. Continuando sin respiro con “Yo sólo lo hago en mi moto”, apareciendo problemas iniciales de sonido en una canción que si en su época era de las peores, con el paso del tiempo aún más, alargándola y con Fortu con una voz gritona, desapareciendo durante el solo, y regresando continuando con la voz gritona y córvida, jugando con la gente a que cantaran… con Fernando Montesinos girando sobre si mismo, gritando de rodillas, y con Paco poniendo el pie sobre la espalda de Fortu, llegando al final con el cantante desgañitándose.

Sin respiro “Dinero, dinero” con la mayoría del público haciendo palmas cuando Fortu lo decía, y animando al decir que no se diga que en Almería no hay marcha. Alargando ese clásico, preguntando cómo lo llevábamos, si estábamos cansados… y más palmas, incluyendo un pequeño trozo de “La tierra de las mil danzas”.

Continuando sin cesar con la oda al alcohol “Vamos muy bien”, acompañada por un gran número de voces; despidiéndose para volver en nada de tiempo y empezar Paco sólo a tocar… preámbulo de“Va a estallar el Obús”, viéndose a los tres en el centro con coreografía, y con cambio de la letra por “y el batería no está casado”… llegando la presentación del par de músicos a sueldo con pequeños solos (Fernando Montesinos, y coña al decir Fernando Sánchez, para finalmente decir Carlos Mirat), con al bajista subido también en la tarima de la batería empezaron la batucada, que una primera vez vista queda curiosa, pero ya una segunda… pues me sobró totalmente. Presentación de Paco y éste hacía lo mismo con Fortu… acabando invitando de primeras a chicas a subir y que se subieran en los cajones… repitiendo y repitiendo cual soniquete “sube, sube”… y al final a todo el mundo que quería para acabar con “Esta ronda la paga Obús”, vamos, lo de siempre de los últimos años, y no merece la pena extenderse más, concluyendo cerca de las 2.30 h. de la madrugada.

A no ser que la formación clásica se volviera a reunir, y quizás aún así me lo pensaría, dudo mucho que vuelva a ver a estos Obús en directo de nuevo… me cansan ya los mismos numeritos (como el del pino) y prácticamente el mismo repertorio durante los últimos años viviendo de los típicos clásicos… ¿y si fuera gratis como esta noche?… ¡¡¡NO, GRACIAS!!!

Texto y fotos: Starbreaker