La noche del domingo 5 de mayo se vivió en la sala Rock Kitchen de Madrid un concierto de los que yo llamaría épicos. A pesar de ser una sala que no posee una gran acústica sonó bastante aceptable, excepto en algunas partes que era imposible que aquello sonara en condiciones.
Todos los que allí nos congregamos dejamos la Rock Kitchen con la satisfacción de haber asistido a un evento musical de los grandes, grande Jorge, grande Jeff. Dos artistas que ya nos tienen acostumbrados a grandes conciertos. Se vio una gran calidad tanto vocal como instrumentista, gran variedad musical dentro del rock, poderío en el escenario, simpatía, camaradería, risas, complicidad, y sobretodo actitud mucha actitud, esto es todo lo que se reflejaba en el escenario y que se transmitía al público.
Por fin llegaba a Madrid el genial Jeff Scott Soto. Era final de gira y eso se notaba, fue como una gran fiesta, donde incluso se grabó para un posterior montaje cómo nos comunicó el propio cantante.
Primero comenzaba Alterevo, banda que ha producido el propio Jorge Salán y que ha tenido buena acogida entre público y crítica.

Me apetecía bastante ver a Alterevo. No hace mucho comenté su disco “Involución” para esta misma web y quería comprobar si la banda podía trasladar al directo las buenas sensaciones que me dejó su disco. La figura del telonero ha sido maltratada, sobre todo los últimos años, pero siempre ha sido una buena forma de dar salida a grupos noveles frente a una audiencia más elevada que la que podrían convocar por sí mismo.
Siendo domingo y en un festival de 3 grupos, Alterevo salieron a escena a la hora de la merienda. Poco más de las 7 y media de la tarde y el grupo ya estaba en el escenario, abriendo su set con “Llorando rabia”, ante una sala casi vacía por lo temprano de la hora. La sensación era un poco fría por todo ello, aunque el grupo ponía todo el ímpetu posible para calentar el ambiente, en especial el vocalista Charly López, muy bien tanto de voz como en presencia escénica, liderando una banda en la que destaca también el guitarrista Albert Toledano, bien de técnica aunque bastante soso en escena, lo contrario que el bajista Jorge Couso, más preocupado por dar un buen show. Tras ellos, el batería Javi González completaba la banda.
“Involución” siguió la misma tónica, mientras la sala se iba llenando poco a poco. Buenas intenciones de la banda sin llegar a conectar más que con los más incondicionales. Afortunadamente, la situación mejoró con “Un lugar”, medio tiempo intenso en el que Charly López se lució sobremanera y que fue el primer en despertar realmente la atención del público.
De ahí al final esta atención no hizo más que crecer, con una enérgica versión del “Decadence Dance” de Extreme, con una gran interpretación de la guitarra de Albert Toledano. De ahí al final, dos grandes temas que mantuvieron el buen nivel como “Despertar” y “Juega conmigo”, este último un cañonazo que nos pareció lo mejor de su repertorio, con la banda manteniendo las buenas sensaciones en un concierto que fue de menos a más y que nos dejó con muy buen sabor de boca y contentos de haber podido disfrutar de esta joven banda que llega con fuerza para reclamar su sitio en el mundo del rock.
![]()
A punto de comenzar Jorge Salán, la sala empezaba a llenarse. Ya con seis discos a sus espaldas, donde han colaborado artistas de la talla de Danny Vaughn (Tyketto), Miguel Ríos, Carlos Tarque (M-Clan), Bob Daisley (Ozzy Osbourne) y el propio Jeff Scott Soto; ha sido guitarrista en la gira europea de Robin Beck y de Fionna Flanagan dentro del festival Firefest; participó como invitado en el festival de jazz de San Javier, por lo que su trayectoria ya es indiscutible.
La última vez que vi al madrileño fue en la sala We Rock, antes del inicio de gira, y como siempre me pasa con este artista, siempre quiero más, y esta era la ocasión. Aquí dejó clara nuevamente su calidad como guitarrista y compositor, donde en cada concierto se supera a sí mismo, apostando por un trío contundente, con unas bases rítmicas muy potentes que dan apoyo a ese súper Salán de la guitarra, y qué dejó atónitos a todo el personal, muchos de ellos fans de Jeff, con quien ya se han acostumbrado a verlo como guitarrista principal de su banda.
Con Jorge Salán en el escenario apareció con el bajista Luisma Rodríguez (Santelmo) que ha sustituido de manera muy brillante a Fernando Mainer, siempre con una actitud sobresaliente en el escenario y con una calidad indiscutible, y Carlos Expósito (Stravaganzza) a la batería, el genio de las baquetas. Ellos tres formaron un tándem poderoso, y no es de extrañar el éxito cosechado en Europa. Debo decir que Jorge Salán va ganando en seguridad vocal, con un estilo muy personal y lleno de matices. Eligió para la ocasión su Fender Telecaster, en una actuación que no superó los 45 minutos. Defendió su último y mejor trabajo hasta la fecha “Sexto asalto”.
Apareció con mucha fuerza “Depredador” un tema muy duro, y “Tocar tierra” con un riff de guitarra muy pegadizo y precioso, los dos de su último disco, para pasar a “Back In Time” un tema muy melódico de su segundo disco “From Now On” y que suele tocar en casi todas sus apariciones. Continuó con “Lay Your Hands On Me” un clásico de Bon Jovi y que la gente coreó con fuerza.
Le llegó el turno a “Reflejos del ayer” y “La lluvia quedó atrás” con esa maravillosa intro con aire sureño, también ambas de su último disco. Finalmente sonó “Over The Hills And Far Away” del maestro irlandés Gary Moore, tan admirado por Jorge y que se está convirtiendo en habitual en sus shows.
Decir que Jorge dio las gracias en público al técnico de sonido, Peter de Wint, por su gran trabajo en esta gira. El madrileño dejó patente, su virtuosismo sin florituras y su calidad como un músico hecho así mismo. Si alguien quería más, sólo tendría que esperar unos minutos que apareciera con el gran Jeff Scott Soto.

El neoyorkino, que ha pasado por tantas formaciones tan emblemáticas como Talisman, Journey o Yngwie Malsmteem, y que ya es un mito en el mundo del hard rock melódico, no se hizo esperar más. Llena la sala, apareció ese dios de las cuerdas vocales, dejando patente su fuerza, su simpatía, su generosidad con la banda y, sobretodo, su complicidad con el público en todo momento, dejando claro lo que le gustaba tocar en Madrid, pues siempre se ha sentido muy querido y apoyado por el público español y madrileño en particular.
Recuerdo que le decía a su guitarrista BJ, “¡te lo dije, te lo dije!”, como afirmando algo que él ya sabía, la entrega total del público. El propio Jeff recordaba que ahora se cumplían diez años como artista en solitario, y fue la capital la ciudad elegida para dar su primer concierto. Un artista que le da igual si está delante de cien o mil personas, es admirable su capacidad de entrega. Alguien me dijo que, viéndole en el escenario, por su apariencia y actitud, le recordaba a un “Dios azteca”.
Le acompañaba Bj (Tempest) a la guitarra y teclado, Edu Cominato (Tempest) a la batería ambos brasileños, el madrileño Jorge Salán como guitarra principal, y David Z al bajo, un neoyorkino de origen también hispano y que nunca había tenido el placer de verle tocar. Un grupo compacto donde Jeff dejó espacio a cada uno de su banda para que demostraran su calidad, versatilidad y experiencia. Mencionar también que todos contribuyeron haciendo coros y enriqueciendo aun más la versátil y prodigiosa voz del neoyorkino.
Eligió un setlist muy variado, dando protagonismo a sus dos últimos álbumes, comenzando con “Take Up Down”, “21th. Century”, y el que da título a su último trabajo “Damage Control”. Fue una primera parte muy potente y lo novedoso fue ver al bajista David Z aportando mucha fuerza y feeling en el escenario. Se escuchó después el “One Love” de su proyecto W.E.T., donde el púbico casi se vuelve loco. Fue el primer hit de la noche; Jeff empapado en sudor y dándolo todo.
Continuó con mas temas empezando por la genial “Look Inside Your Heart”, le siguió“Soul Divine”, “Tears That I Cried”, la emotiva “Broken Man” y “Afraid to Die”, destacando todas por sus grandes coros. Llegó el turno a la también genial “Eyes Of Love”algo más cañera y que daría paso al tema instrumental de Jorge Salán, “Risk”, brutal, demostrando en todo momento el por qué Jeff ha confiado tanto en él, derrochando talento y elegancia a raudales, tocando con su guitarra “mayones personalizada”.
Comenzaría después con el medley de Talisman, grupo ya clásico del hard rock melódico al que Jeff perteneció durante muchos años y que sus fans no olvidan. Fue compuesto por“Break Your Chains”, “Day By Day”, “Give Me A Sing”, “Dangerous”, “Just Between Us”, “Mysterious”, dónde Carlos Expósito subió a cantarlo a medias con Jeff, y lo hizo más que bien y finalmente “This Time It’s Serious”.
Sorprendería a muchos con dos versiones, “Frozen” de Madonna y la funky “Crazy” de Seal, que para gustos los colores pero que a mi particularmente me gustaron y no desentonaron con el resto, supo darle su toque personal, dejando claro que es un artista con influencias de estilos muy variados. “I’ll be Waiting” fue la siguiente y quizás la más coreada, un tema mítico ya de Talismán.
Otro momento de ceder protagonismo, fue cuando el bajista David Z se marcó un solo fantástico del conocido tema de Michael Jackson “Billy Jean” a ritmo de batería y seguidamente la banda se lanzó con “Shot In The Dark”, genial Jeff interpretando este tema de Ozzy que a mi particularmente me encanta.
Ya no quedaba mucho y no se olvidó de su paso por el ficticio grupo Steel Dragon de la película “Rock Star” y que puso la voz principal a todos los temas, eligió “Livin’ the life”aquí la energía estaba a tope y la gente se veía que estaba disfrutando de lo lindo. Jeff también y bromeó con Jorge llamándolo “Jorgito, Jorgito ven aquí” poniendo a prueba a todos los de la banda dejando patente su calidad vocal excepto al bajista que no le salió muy bien y bromeaba comparándolo, entre risas, con Enrique Iglesias.
La descarga final vino con los bises, Edu Cominato se marcó a la batería ritmos de canciones míticas que todo el mundo coreaba. “Stand Up” vino después, también de Steel Dragon. Subió al escenario el cantante de Alterevo, Charly López, que se hizo un dueto espectacular con Jeff. Fue la última canción que tocó la banda. El grupo al completo se despidió cantando a capela “Community Property” de Steel Dragon. La gente ovacionó al grupo, encantados de haber asistido a un gran concierto. Un final de gira apoteósico donde nos dejó a todos con ganas de más, de mucho más. Una noche mágica, dónde todos asistimos, algunos puedo decir que pasmados, a una noche de Rock con J mayúscula la “J” de Jeff y la “J” de Jorge, dos grandes del rock.
Texto: Merche Radillo, excepto Alterevo: Shan Tee
Fotos: Shan Tee
