Corría el año 1991 cuando esta genial banda de Florida, en su formación más exitosa de su etapa clásica, editó su último álbum con dicha formación. Jon Oliva a la voz y teclados, su hermano Criss Oliva a la guitarra, Johnny Lee Middleton al bajo y Steve Wacholz a la batería, escribieron uno de los mejores capítulos de la historia de Savatage en esta gran obra conceptual llamada “Streets”.
Savatage demostraron en este disco que, aparte de ser grandes músicos, son unos grandes letristas. La historia fue escrita como boceto por Paul O’Neill (productor de Savatage desde aquél afamado “Hall of the Mountain King” y co-compositor junto con los hermanos Oliva) y dada forma en las canciones por la banda (básicamente por Jon y Criss) y él, para luego pasar a ser una novela escrita por el mismo Paul.
Trata de la vida de una estrella de rock y traficante de drogas, conocido en Nueva York como Downtown Jesus o DT Jesus, que se engancha a la heroína durante su época de estrellato y cae en la miseria y el olvido. Esto se ve reflejado bastante bien en la música pues es denotadamente trágica y triste en muchos cortes, a parte de la oscuridad ambiental que crean los teclados en varios pasajes en los que el “mono” que le crea la heroína a DT le tiene amarrado en un sin vivir. Pasada la crisis, decide volver a tocar y recuperar su vida, pero su manager y amigo es asesinado por un traficante con el cuál DT tenía deudas. Esto le hace caer en otra grave crisis de principios, en los que se pregunta si realmente hay algo que tenga sentido en la vida y si hay un dios que nos ampara. Siente la tentación de volver a la droga, pues los acontecimientos sucedidos y dichas preguntas le dejan sumido en una grave depresión. Finalmente presencia en la calle cómo un mendigo está pasando a mejor vida y acude a hacerle compañía y a decirle que no está solo. El mendigo muere y DT presencia como el alma del mendigo pide a Dios que acepte al pobre mendigo que había perdido el rumbo y se había hundido en la miseria. El mensaje final se haya en la balada “Believe” en la que Dios habla a DT diciéndole que nunca se rinda, que siempre estará al lado de él si cree. En definitiva que el creer en uno mismo, en los buenos principios y la honestidad (lo que en teoría representaría Dios) es la clave para poder coger la vida por las riendas. Lo único que te pide Dios y la vida es que creas.
Pasado el análisis de las letras, paso a comentar el disco como obra musical que es:
El disco, en una visión general, puede presumir de ser el más ambicioso y trabajado que habían hecho las huestes de los Oliva hasta la fecha. Goza de una mayor progresividad y variedad de ambientes, creados en parte por unos teclados mucho más presentes que en otros trabajos anteriores. La producción es impecable y meticulosa en cada punto de todos los cortes, cuidando el efecto sonoro que intenta introducirnos a cada momento en la historia. Los instrumentos suenan cada uno al volumen al que tienen que sonar y tanto las guitarras (incluso acústicas) como el bajo suenan muy bien.
Un coro eclesiástico de niños, unos teclados y una guitarra limpia crean un ambiente tétrico que va a dar lugar al primer tema del disco titulado igual que él, “Streets”. Un medio tiempo con un riff muy del estilo de los temas hallados en los dos discos anteriores que desemboca en un estribillo con guitarras pesadas (muy a lo Sabbath), nos sumerge en la noche de las calles de Nueva York por la noche, donde la oscuridad y la delincuencia reina.
El siguiente tema, “Jesus Saves” (todo un clásico), comienza con una introducción donde un mendigo comienza a contar la historia del personaje de la obra conceptual, DT Jesus. El tema habla de cómo este hombre se alzó a la fama desde la calle, donde vivía como traficante de drogas. Un tema cargado de orquestación que acompaña a un riff genial (marca de la casa) y donde se empieza a observar la progresividad de la que gozan muchos temas de este álbum. La banda está pletórica en este tema, pero lo de Criss Oliva y sus solos no tiene nombre. Le echamos de menos.
El tercer corte, aún sin ser balada, es uno de los más dramáticos y mejores temas del disco. “Tonight He Grings Again”, el tema favorito de Jon Oliva del disco, representa la caída de DT Jesus en la heroína y cómo es olvidado por todos, incluyendo a sus amigos. El piano, las guitarras y la orquestación van tan perfectamente acompasadas en la estrofa como en “Gutter Ballet”, y la canción va creciendo en el puente hasta llegar al riff del estribillo y ese punteo de la guitarra de Criss, que pone la carne de gallina a cualquiera.
Le sigue “Strange Reality”, que presenta una progresión de riffs que vuelven a animar al oyente y en donde DT ve su error. Otro corte que tiene el estilo que definió el sonido clásico de Savatage durante la etapa de los hermanos Oliva, y que finaliza con Criss luciéndose mientras el fade de la canción hace su efecto.
Con sólo un piano y la voz de Jon, el tema “A Little Too Far” nos sumerge en una balada muy sentida en la que DT Jesus decide volver a su vida anterior de músico. Tras la balada, un tema corto con un aire muy positivo (“You’re Alive”), de nuevo con la banda al completo en acción acompañados de una orquestación que da fuerza a la composición. Le sigue “Sammy and Tex”, un tema rápido muy en la onda hard rock sucio estilo sleazy (la época…), con un solo muy bueno (y apropiado para el tema) del genial Criss de nuevo. Aquí es cuando el amigo y mánager de DT es asesinado en una pelea con un traficante al que debía dinero.
De nuevo una balada (“St. Patrick’s”), que empieza con un piano y la voz de Jon, al que se añadirán las guitarras y unos teclados que acompañan muy apropiadamente (en un momento suena el efecto órgano de iglesia). De nuevo se hace presente la progresividad del álbum en cuanto va subiendo el tema al entrar las orquestaciones con fuerza junto con la banda, para luego acabar con voz y piano como al principio. Un tema que refleja muy bien la crisis que sufre DT.
“Can You Hear Me Now” es un tema que entra con unas guitarras limpias que nos sumergen en un ambiente de misterio y duda, donde nuestro personaje empieza a cuestionar a Dios. En el estribillo de nuevo entran las guitarras con fuerza, para bajar otra vez a las guitarras limpias en la estrofa (todo esto con una orquestación omnipresente que compacta el sonido haciéndolo más intenso). Otro interludio en este tema con toda la banda en acción, destacando la sección rítmica y, cómo no, Criss Oliva.
“New York City Don’t Mean Nothing” comienza con una guitarra acústica y la voz de Jon. La base rítmica se pone de nuevo en acción y va creciendo el tema añadiéndose las guitarras hasta llegar a otro pasaje progresivo del disco que desemboca en otro pedazo de solo del señor Criss Oliva (por qué tuviste que morir?). El tema acaba de nuevo con Jon y la acústica. Otro tema que refleja la depresión del personaje de la historia.
“Ghost In The Ruins” (que gran canción!) es un medio tiempo con una gran progresión de riffs de guitarra hasta llegar al estribillo. Un tema con una muy cuidada producción donde, tan pronto toma protagonismo el bajo, como entran unas guitarras limpias para hacer de fondo para que Criss Oliva introduzca uno de mis solos preferidos de él en este álbum (eso es feeling!). DT Jesus se encuentra perdido y solo de nuevo… y eso le lleva a plantearse si volver a la heroína y dejar de vivir a ser posible. Aquí entra una balada con mucho sentimiento y melancolía (“If I Go Away”). La composición de la parte de piano es una de las más acertadas del disco y el estribillo, en el que se une el resto de la banda, es de esos con una melodía que te entra en la cabeza y no sale. A partir de ahí toda la banda interviene añadiendo fuerza e intensidad a la estrofa. El trabajo de guitarras de Criss con sus punteos de nuevo impecable.
“Agony and Ecstasy” es un tema más rápido con riffs del estilo de los primeros discos de Savatage. Un tema con garra y muy crudo en el que supuestamente la droga llama a la mente de DT Jesus, tentándole para que vuelva a caer en ella. “Heal My Soul” es otra balada donde la voz de Jon Oliva se ve solamente acompañado por un piano y en la que se expresa el sentimiento del mendigo que muere en la calle solo y cuya alma pide ser sanada por Dios.
“Somewhere in time” es otra balada, ya sin aires negativos, donde DT expresa los cambios que ha sufrido para cambiar su forma de ver la vida. Una canción que progresa en una parte final inmensa, donde sube de ritmo y se oyen riffs magníficos acompañados de nuevo por orquestaciones que hacen al tema realmente poderoso.
Y llegamos al final, donde se haya quizás una de las mejores baladas que ha dado nuestra música. Estoy hablando de “Believe”. Una de esas baladas que tienen magia y nos emocionan (a algunos como a mi hasta llorar) de principio a fin. La primera parte solo va con piano y la voz de Jon (que sentimiento tiene este vocalista en esta canción!). En la segunda estrofa se añaden las geniales guitarras que no se limitan solamente a poner el acorde que corresponde al compás (gracias Criss). El tema crece y crece en sentimiento y Jon parece que lo vive en sus carnes. Los punteos del final (emocionantes a mas no poder) y el piano son el final apoteósico de este disco histórico.
Jon Oliva dejaría la banda (aunque no dejaría de tocar los teclados, escribir material y participar en la producción) por problemas con su voz y no volvería a participar en la banda como antes hasta la gira del “Handful of Rain”, pero sólo como teclista, pues se había fichado como vocalista al genial Zackary Stevens. Steve Wacholz abandonaría definitivamente la banda tras el “Handful of Rain” y Criss Oliva moriría en un accidente de tráfico después de la grabación del siguiente disco al “Streets”, llamado “Edge of Thorns”. Fue el fin de aquella clásica formación de esta banda que tanto dio al Heavy Metal, a pesar de ser tan ignorada por la prensa y los medios.
Gracias Savatage!
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Moonchild
