
Ay ay ay, que me huele a calisay… solía decir un profesor de primaria de un humilde servidor cuando la cosa pintaba turbia o simplemente no pintaba. ¿Que a qué viene eso? Pues a que “Deadly Lullabyes”, como toda historia de King Diamond, rezuma misterio por los cuatro costados. Pero como en dichas historias, vayamos por…









