KING DIAMOND “Nightmares In The Nineties: An Introduction To The Artist” (2001)

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kingdiamond_nightmateinninetiesJamás hubiera imaginado que la actividad discográfica de King Diamond fuera a ser tan intensa durante este último año: “House of God”, los ensayos inéditos de Black Rose, este álbum recopilatorio de su carrera en solitario durante los noventa y la segunda parte de la historia de Miriam y Jonathan, “Abigail II, the revenge”, el proyecto que actualmente se trae entre manos. No entraré a valorar en profundidad lo que han sido los últimos diez años de la carrera de King en solitario puesto que estamos preparando la segunda entrega del reportaje dedicado al “rey del diamante” (la primera se encuentra en la sección “Misceláneo”). No obstante, sí debo apuntar que la evolución que ha experimentado en el presente periodo ha sido irregular y no ha logrado rebasar en ningún momento el nivel alcanzando por sus grandes clásicos: “Abigail”, “Them” y “Conspiracy”.

A grandes rasgos, los temas que componen “Nightmares in the nineties” reflejan fielmente el paso de King por la década maldita del heavy clásico. “From the other side” abre fuego tal y como lo hacía en “The spider’s lullabye”, con la potencia del mejor metal de Diamond. La siguiente, “Waiting”, es otro cañonazo sonoro, cuyos punteos de LaRocque y Simonsen en el inicio son de “cortar la respiración”. “The exorcist”, perteneciente a “Voodoo”, contiene un riff sensacional y las guitarras, con unas melodías de ensueño, vuelven a ser protagonistas en la parte que sigue al estribillo. A partir de este punto, nos damos de frente con la mediocridad a la que hacía referencia. Canciones como “One down two to go”, “LOA house” o “Lucy forever”, extraídas de, en mi opinión, los dos álbumes más flojos que King ha editado durante su carrera, “The graveyard” y “Voodoo”, tienen sus puntos álgidos y no dejan de ser correctas, si bien es cierto que no resisten comparación alguna con cualquiera de los clásicos que aparecían en “A dangerous meeting” y desmerecen un puesto en un “best of” de estas características a todas luces. Entre lo mejor de este disco se encuentran los temas de “House of God”, su último disco, cuya aportación se sintetiza en “The trees have eyes”, “Just a shadow”, “Catacomb” y la instrumental “Piece of mind”, inspirado corte que pone el punto final a este recopilatorio. Me ha dejado perplejo el descarte de dos grandes piezas como son “Killer” y “Moonlight”, que aparecían originalmente en “The spider’s lullabye”, el mejor lanzamiento de King Diamond durante este tramo de su historia. Supongo que habrá que preguntárselo a Massacre Records.

Como reza el título, ésta es una buena introducción para quienes desconozcan lo que han sido los últimos cuatro trabajos en estudio de King Diamond ya que los cortes han sido seleccionados con un juicio más o menos aceptable. Sin embargo, al resto les dejará más bien fríos, máxime al tener en cuenta que si se hubiera optado también por incluir lo mejor de Mercyful Fate durante esta misma etapa, al igual que en “A dangerous meeting”, el producto final habría sido bien distinto.

J. A. Puerta