
A alguien a quien se le publican reseñas de discos, bien sea porque se dedica a ello profesionalmente, bien porque sea una afición más, se le presupone que “sabe” de música y que “sabe” de lo que escribe. Esa presunción es lógica y creo también que, en cierto modo, debe ser mínimamente exigible. Ahora bien,…














