A pesar de su complejidad a todos los niveles, de vez en cuando nos llegan trabajos de esta magnitud: una ópera rock en el más amplio sentido de la palabra, con decenas de participantes y una concepción teatral muy acusada. Los precedentes de Avantasia y, de forma más cercana, “Legado de una Tragedia”, forman parte de este tipo de discos de concepción muy ambiciosa, entre los que se encuentra la “Ópera Metal” de Celestia.
El responsable del proyecto Celestia es Fernando Broseta, compositor y cantante de grupos como Prometheos y Forsakers. De su mente ha salido la música y letra de esta “Ópera Metal”, cuya trama nos presenta un futuro poco halagüeño, una vida llena de injusticias, desigualdad y hambre tras un apocalipsis que ha llevado a la raza humana a malvivir con miseria. Musicalmente, la concepción de la obra es muy teatral, ampulosa y con una orquestación grandilocuente en muchos momentos, en un doble CD que nos deja casi hora y media de música.
La obra no es una mera sucesión de canciones, sino que tiene un concepto global. Una historia contada a través de la música y las voces de todos los participantes. Tanto es así que muchos de los temas están enlazados, dando continuidad a la trama. Los puntos álgidos los encontramos en la parte central del primer CD (“Cumbre de esperanza” y “Ritos y liturgias”) y dos temas destacados en el segundo CD como son “Un nuevo anochecer” y “La tregua”, que narran con intensidad sus partes de la historia.
La música se sustenta por una banda base formada por Iván Ramírez al bajo y los miembros de Ópera Magna, Adriá Romero (batería) y Rubén Casas (teclados), más las aportaciones de los violines de Néstor Catalá (Nicte) y María Sánchez. Sobre ellos, un gran elenco de 14 guitarristas aporta versatilidad y amplitud a las pistas del disco. Entre ellos destacan algunos hachas de la talla de Pablo García (Warcry), Cecilio Sánchez-Robles (Ankhara), Víctor de Andrés (Zenobia), Vicente Feijoo (Zarpa) y Fran Soler (Santelmo), cada uno impregnando su propio estilo en los temas.
La historia, montada como una obra teatral musicada, cuenta con la participación de 11 cantantes, cada uno de los cuales encarna un personaje. Por supuesto, Fernando Broseta es uno de ellos, destacando entre los demás, voces de la talla de Ángel Belinchón (Dry River), Momo Cortés (Momo) o Vicente Feijoo (Zarpa), entre otros.
Como suele suceder en estos casos, se recomienda la escucha de la obra al completo, de principio a fin, con libreto en mano para seguir la trama de la obra, poniendo atención a música y letra para disfrutar de la historia y de la música que lo acompaña.
Sólo por el esfuerzo invertido en el proyecto ya merece la pena. Un gran proyecto realmente interesante.
Santi Fernández «Shan Tee»
