
Es recomendable que de primeras no te dejes influenciar por la horripilante portada del disco. Ese hombre (¿un cura?, lo digo por el hábito negro) arrodillado sobre ¿una tupida hojarasca de intenso color anaranjado?, con sus enormes pies de troll, su cabeza echada hacia atrás en una postura más propia de la niña de “El…














