Paso a paso, Avalanch se ha ido consolidando como una de las bandas más serias y competentes del panorama nacional. Tras los conocidos cambios habidos en el grupo, tanto en su formación como estilísticos, el grupo de Alberto Rionda ha logrado una estabilidad largo tiempo deseada, con la compañía de Marco Álvarez (batería), Roberto Junquera (teclados), Dany León (guitarras y coros), Fran Fidalgo (bajo) y Ramón Lage (voz). Esta formación, inalterada desde 2003, confiere al grupo un sonido compacto y atronador, responsabilidad de su líder, Alberto Rionda, quien una vez más se hace cargo de la producción y la composición de todos los temas, además de su brillante labor como guitarrista.
“Muerte y vida” es el décimo disco de Avalanch, en el que se pone de manifiesto la madurez de la banda. Su cada vez más dilatada experiencia, que incluye giras por Estados Unidos y Centroamérica, se plasma en este CD, lleno de temas con una calidad fuera de dudas, y en los que combinan la dureza instrumental, basada en unas guitarras poderosas y una contundente base rítmica, con la melódica voz de Ramón Lage. No cabe duda de que Alberto Rionda ha sabido ir diseñando Avalanch según su criterio, dirigiendo la nave en la dirección deseada. “Muerte y vida” es una demostración de que ese camino es acertado, ya que el disco suena poderoso y atractivo.
Afortunadamente, el viejo debate sobre la idoneidad de la inclusión en la banda de Ramón Lage como cantante ha quedado trasnochado. Lage es el lugarteniente ideal sobre el cual Rionda ha modelado Avalanch en torno a su gusto, y todos hemos salido ganando con ello. Ahora, Avalanch son mucho más versátiles y sus canciones tiene más detalles que escudriñar, poseen una riqueza que hacen de Avalanch ser uno de los grupos punteros del rock patrio. De hecho, Ramón Lage es uno de los triunfadores del disco, cuya voz poderosa, dulce o melódica según lo requiera el tema, se muestra extraordinaria y muy atractiva.
El disco contiene 11 temas, una hora de música en la cual muestran la evolución sufrida en el grupo en estos últimos años. Los temas suenan a metal más moderno, sobre todo en lo concerniente a las guitarras, pero siempre queda un poso que identifica a los Avalanch de la última época. Tenemos grandísimos temas como “Pies de barro”, en nuestra opinión lo mejor del disco, talonado con otras grandes composiciones como “Muerto en vida”, con un logrado cambio de ritmo, algo que se repite con éxito en “Otra vida”, que contiene además un gran solo de guitarra, de los mejores del disco junto al incluido en “Quien soy”, y que ponen de manifiesto que Alberto Rionda sigue siendo uno de los hachas con más talento de nuestro país.
También tenemos un par de baladas, “Aprendiendo a perder” y “Bajo las flores”, que aprovechan al máximo la voz elegante y melodiosa de Ramón Lage, al tiempo que instrumentalmente contienen una gran carga emocional. El punto más flojo del disco se encuentra en “La prisión de marfil”, un tema que no encaja con el resto del disco, con doble bombo a toda velocidad e inclusión de voz gutural en gran parte del tema, y que se sale de la línea homogénea trazada en el resto del disco.
Resumiendo, “Muerte y vida” es un paso adelante en la carrera de Avalanch, un gran disco que les consolida, si no lo estaban ya, como uno de los grupos punteros que podemos disfrutar en nuestro país.
Santi Fernández «Shan Tee»
