THE ATOMIC BITCHWAX “3” (2005)

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theatomicbitchwax_3Una escucha al disco me hizo falta para ponerme a investigar sobre esta banda hasta ahora desconocida por mis altavoces. Y me entero de que no es su primer trabajo, tienen ya cuatro discos (contando éste) en el mercado y, joder, pedazo de discos. Y es que ya se sabe, salen como churros y a menudo se nos escapa cada joya que no veas.

El caso es que “3” poco tiene que ver con sus anteriores redondos, “The Atomic Bitchwax” de 1999 (reeditado este año), “2” del 2001, y con una recopilación de caras B, experimentos varios y alguna versión (de AC/DC) en “Spit Blood” que sacaron en el 2002; cargadísimos de riffs a cargo del fiera de Ed Mundell (Monster Magnet), con jams de quince minutos donde se lucen, y de qué manera, cada uno de los músicos de la banda, formada por el citado Ed Mundell (voz, guitarra), el ex-Goodspit Chris Kosnik (voz, bajo) y Keith Ackerman (batería). Una mezcla entre Jazz, Stoner Rock, Doom, Groove y Boggie, todo muy retro y psicodélico, que todavía me da escalofríos de lo bueno que es.

A lo que iba, este “3” se aleja de esas demostraciones de virtuosismo por parte del power-trio estadounidense y de los cortes infinitos, parece ser el trabajo más accesible al gran público. Además, Ed Mundell ya no forma parte de la banda ya que prefiere centrarse en Monster Magnet, siendo substituido por el cantante y guitarra de Core, Finn Ryan, que le da un nuevo aire a la banda, eso sí, los riffs setenteros y la voz asesina de Mundell siguen ahí, ahora más directos y como digo, más accesibles. Pasan de la mayoría de cortes instrumentales en sus anteriores trabajos a sólo contar con uno, “Force Field”, y bastante cortito, de unos dos minutos y poco de gloria.

Repartidos entre diez temas tenemos treinta y nueve minutos de buena música que se me hacen tremendamente cortos, es la pega más gorda que le encuentro al disco, y bueno, más que una pega, es una flor que les echo.

La batería pateándonos el culo es lo que nos encontramos al comenzar el primer corte, “The Destroyer”, ya te digo, destroyer total. El estribillo aparece a los pocos segundos, un tema muy rápido y directo con incontables riffs “wah-wah”, un tiro de tema, destacando el trabajo de Ackerman. Debo señalar la tremenda chapuza a cargo de la producción ya que el tema acaba cuatro segundos después de entrar el segundo corte; manda huevos…

Se te quedará grabada en la mollera “You Oughta Know”, un tema muy pegadizo repleto de coros, muy parecida a “You Can’t Win”, con un Finn cómodo en terrenos más melódicos sin bajar el tempo del resto del disco.

Con “Dark Chi” siguen los riffs punzantes de Finn y las dobles voces, una batería machacona que no te da respiro y algo de la sombra de Deep Purple se puede percibir, es quizás un pelo previsible.

Hablando de Deep Purple… “Maybe I’m A Leo”, versión que no aporta nada a la original, excepto la diferencia en la voz, cojonuda en cualquier caso. Le sigue el mentado instrumental “Force Field”, donde te hacen saber lo que son capaces de hacer con sus instrumentos, los de tocar, o sea, joder… ya me entendéis.

El tema más psicodélico “Going Guido”, tiene un poquito de todo, solos de guitarra, una base súper sólida, mucha distorsión y sonidos espaciales muy bien desperdigados, se hace corta.

¿Os acordáis del reciente éxito de la mujer de goma?, sí, hombre, la Cher, aquel tema donde le distorsionan la voz. Pues esa misma distorsión sufre Finn en “Passenger”, otra de las pegadizas, con mucha pegada, caña de principio a fin. Al igual que “If I Had A Gun”, es el tema que más me gusta y que encajaría perfectamente como single, es la más apta para las masas y debe ser una auténtica gozada en directo, Finn se luce, me viene a la cabeza Freak Kitchen al escucharla.

Cerrando el disco, “Half As Much”, con una intro/taladrada robótica y de vuelta sonidos espaciales y psicodélicos. Batiburrillo de instrumentos sonando a la vez, incluidas trompetas, y un tema dentro de otro tema sonando de fondo; rara, rara, rarrha.

Como ya he dicho antes, “3” se hace corto, te deja con ganas de más. A los amantes del Stoner, entre los que me incluyo, no les va a defraudar en absoluto, todo lo contrario, y a los que gustaban de sus anteriores trabajos, pues tampoco ya que esos tremendos riffs siguen ahí, con menos estructuras y más caña, dándole más cancha a las voces, en definitiva un disco más comercial. Muy recomendable.

La banda acaba de poner a la venta un nuevo EP plagado de extras, titulado “Box Riff”, preludio del nuevo trabajo que se espera a finales de Enero del próximo año. Habrá que estar al quite.

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