The Allman Brothers Band es, posiblemente, uno de los grupos más grandes que nunca haya dado la historia del Rock, padres del Southern Rock y reyes absolutos de las Jam Bands, se mueven con soberana maestría en una perfecta conjunción de Rock, Blues y Country bien aderezado con toques de Soul y Jazz que los hacen absolutamente únicos y geniales y que, como veremos, han sabido superar las muchas adversidades, algunas trágicas, que han ido padeciendo a lo largo de su carrera y hoy, casi cuarenta años desde la publicación de su disco debut siguen sacando discos y girando por todo el mundo.
En 1968 los hermanos Allman, Gregg, teclados y voz, y Duane, guitarrista, que a pesar de su juventud ya tenían sobrada experiencia musical, forman en Georgia The Allman Brothers Band junto al también guitarrista Dickey Betts, Berry Oakley y la doble pareja de baterías (sí, usaban dos percusionistas) Butch Trucks y Jai Johanny. Un año más tarde Capricorn Records publica el disco debut de la banda, homónimo, que a pesar de su calidad pasa bastante desapercibido. Lejos de venirse abajo en 1970 graban la continuación, “Idlewild South” un magnífico trabajo producido por Tom Dowd que tampoco obtiene el éxito esperado dejando a la banda en una difícil situación (posteriormente ambos discos serían editados conjuntamente en una carpeta de doble vinilo bajo el nombre de “Beginnings”). Sin embargo, el éxito que no habían obtenido en estudio lo obtendrían cuando en 1971 editan “At Fillmore East” posiblemente el disco en directo definitivo (con permiso de “Made In Japan”). Grabado en marzo en el mítico local neoyorquino su salida al mercado los catapulta directamente al disco de oro en los Estados Unidos. Y no es para menos para un doble disco en directo donde la banda da todo lo que lleva dentro en interpretaciones absolutamente magistrales, alargando los temas en una comunión perfecta, casi lisérgica, entre los músicos. Sin tiempo para reposar y saborear el éxito la banda se mete en otoño del mismo año de nuevo en el estudio para grabar su tercer disco sin saber que la tragedia se cernía sobre ellos.
El 29 de octubre de 1971 Duane Allman fallecía en un estúpido accidente de moto a la edad de 24 años. Otro día hablamos de guitarristas virtuosos, o de guitarristas compositores o de guitarristas innovadores, o de grandes solistas o de maravillosos rítmicos, otro día, pero si queréis guitarristas con sentimiento, sin duda Duane Allman es el mejor guitarrista de todos los tiempos. Gracias a Dios la banda se sobrepuso y consiguió terminar el disco que finalmente vio la luz en febrero de 1972.
Editado originalmente en formato de doble LP, se reedita ahora en nueva versión CD Deluxe (las versiones Deluxe que está sacando Universal con The Who, Cream o The Allman Brothers Band, son simplemente imprescindibles y un desembolso que merece muy mucho la pena), “Eat The Peach” es, posiblemente junto al menciondo “At The Fillmore East” y el posterior “Brother And Sister” la obra cumbre de la banda y debe su nombre a la respuesta que dio Duane, al que se la sudaba todo lo que no fuera música, al ser preguntado por la guerra del Vietnam: “Every time I go to Macon, I eat a peach for peace”. Dividido en tres partes; las coplas que se grabaron sin Duane, las que si pudo terminar el malogrado guitarrista y un tercer grupo de canciones en directo sacadas de una de las sesiones del Fillmore.
Destacar algunos momentos por encima de otros en este disco sería de lo más injusto porque cada copla levantaría por si sola cualquier otro trabajo. Con cada músico aportando todo lo que lleva dentro, en temas tan dispares como la delicada “Melissa” de Gregg, el largo desarrollo instrumental de “Les Brers In A Minor” de Dickey Betts o la joya guitarrera que nos dejó Duane para la posteridad llamada “Little Martha”. De la parte sacada del Fillmore no se desaprovecha ni un segundo, destacando los casi 34 minutos de “Mountain Jam” donde la banda alcanza un climax de puro éxtasis musical sin parangón.
Esta versión Deluxe nos ofrece además un segundo disco llamado “The Final Fillmore East Concert”, grabado el 27 de junio de 1971 y que, claro está, es tan básica como necesaria, una gozada con un buen puñado de clásicos como los veinte minutos de “Whipping Post” o “Statesboro Blues”.
Vuelvo al principio; The Allman Brothers Band es de esas de las que se puede decir sin tapujos y sin ser tachado de exagerado “la más grande del planeta” aunque, obviamente en galardón compartido. Desde luego una cosa es segura, sumergirte en esas magistrales jams o en sus piezas más íntimas es no sólo un ejercicio placentero sino también una obligación para cualquier amante de la música Rock en toda su extensión. Simplemente el ABC, uno de los grandes pilares de la música contemporánea.
Perico Salinas «Pears»
