En los ya lejanos años ’40, el bluesman negro B. B. King solía tocar por cuatro chavos en Fillmore East, Manhattan. Sus discos, catalogados como “música racial”, tenían un lugar reservado en las estanterías de las tiendas, un lugar sólo para negros. Sus singles no sonaban en las emisoras blancas. Su discográfica era para negros. Y Fillmore East, cuando él tocaba, se llenaba de jóvenes negros.
El bluesman cuenta, en el documental “Camino a Memphis” de Richard Pearce (producido por Martin Scorsese y de obligada visualización), cómo un día, ya en los años ’60, tenía otro bolo programado para Fillmore. Cuál fue su sorpresa al subir al escenario y contemplar a una legión de jóvenes blancos, con melenas hippies y camisas de franela, ovacionándole de pie. El maestro B. B. King se puso a llorar y a aplaudir también. Poco después, Fillmore se convertiría en el santuario del rock setentero, llenándose de bandas con una profunda influencia de blues como los Allman Brothers, Mountain o Joe Cocker, en su mayoría blancos y mucho más jóvenes que el bluesman. El relevo generacional había llegado.
En el mundo del rock los relevos generacionales se han ido produciendo con regularidad, generalmente asociados al nacimiento de nuevas corrientes, como la NWOBHM, el Punk, el Grunge, etc. Sin embargo, hoy en día las nuevas bandas de rock no acaban de encontrar su lugar, de crear un público nuevo, de consolidarse en los medios. Y desde luego no es por falta de bandas o por falta de calidad. El público, sin embargo, ha cambiado, y los grandes medios de comunicación también. Lejos quedan los días en los que la MTV era un canal decente, en los que las grandes emisoras apostaban por música perdurable y de calidad, en los que las revistas de rock eran realmente independientes. Poco queda de todo aquello, y las nuevas generaciones de aficionados al rock tienen escasa o ninguna conciencia del legado del que son herederos.
Desde The Sentinel se ha insistido desde hace tiempo en la idea de que el rock es cultura, de que es una herencia muy nuestra que debemos tratar bien. Y esta idea debería hacerse patente entre el nuevo público, un público hiperconectado, que no suele pagar por la música y que, en muchos casos, se deja llevar por las directrices de los mass media. Las costumbres han cambiado. Pero no todas han ido a peor. Entre los nuevos oyentes de rock también se encuentran apasionados al vinilo –un formato que todos creíamos más que enterrado-, amantes de buscar y rebuscar por youtube joyas desconocidas o jóvenes músicos con bandas amateur y muchas ganas de tocar.
En efecto, sería algo sobreactuado afirmar que el rock pasa por malos momentos. Lo que quizás esté pasando por malos momentos es la industria musical, cosa bastante preocupante porque, por un lado, el público de este país se ha acostumbrado a tener la música gratis (leo en un periódico de renombre que las ventas de discos han caído un 71,5% en España en sólo una década), y, por otro, porque la renovación interna del sector es algo todavía en el horizonte. Y cuando hablo de renovación en el sector no me refiero únicamente a las discográficas. Me refiero también a todos los que participamos en el mundillo: emisoras de radio, revistas, canales musicales, webs, etcétera. En un mundo de fácil acceso a la música, la función de los medios ya no es “hacer famoso” a un artista (de esto prácticamente ya se encarga internet), sino la de orientar al melómano y ofrecerle un producto único, inédito, y por encima de todo, con el feedback necesario para que esto no se convierta en un monólogo. La erudición musical ya no tiene demasiado valor en la era 2.0; los periodistas de rock no somos ninguna autoridad, sino unos afortunados por poder tratar con las bandas de primera mano; el público “Juan Palomo” tiene tanta información a su alcance que lo que busca es participar de algún modo en los medios que le gustan. Desde aquí animo a los lectores a atreverse a colaborar en The Sentinel, ya sea mandándonos reseñas, en las redes sociales o en el foro de debate. El rock está vivo, demostrémoslo.
Jaume «Mr. Bison»
