YELLOWHOUSE “Illusions of everyday” (2003)

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yellowhouse_illusionsofeverydayEste grupo alemán comandado por el guitarrista Hartmut Kreckel se formó en 1995 y anteriormente editó su primer disco, “What´s shining through”, en el 2000.

Su actual y segundo trabajo que nos envían, a pesar de grabarse, mezclarse y masterizarse en Soundwerk Orange Studios de Berlín (Alemania) en agosto del 2001 / noviembre 2002, retrasó la edición más de lo debido por diversos problemas, viendo finalmente la luz el pasado 4 de diciembre.

La formación que grabó “Illusions of everyday” fue Hartmut Kreckel (guitarra, productor y único miembro fundador que se mantiene en el grupo), Jensen P. (vocalista y coros), Florian Dufour-Feronce (batería y coros), Matze Pfund (bajo) y contaron con el teclista, coros, productor e ingeniero Sven Joachim.

¿Y qué nos encontramos tras esa portada que parece diseñada para un cuento de niños? (aunque posee su encanto…) fresco Hard Rock guitarrero con bastantes influencias de los ´70 (especialmente en las seis cuerdas), pero a menudo sonando con aires actuales. Me gusta el sonido obtenido en el bajo y la batería, marcando el ritmo con precisión; reseñable el tono rockero y clara pronunciación del vocalista, y destacables las notas de la guitarra de Kreckel, que en ocasiones da la sensación de que improvisa en sus inspirados solos.

Los trece temas están compuestos desde el largo período 1985 – “Ain´t no cure (for a messed up youth)”- y 1987 – “Land of lightning” – hasta el 2001 – “Leaving too late” – .

El disco no se puede abrir de mejor manera, con “Red light diamond”, compuesta en tres partes: Intro (música y cánticos acompañando como si de un ritual se tratara), el tema en sí que suena muy hard rockero y festivo, y Epilogue, tranquilidad con la voz, acústica y bongos. “Sacred feelings”, “The silent screaming” (con inicio baladístico con acústica, y al final lo mismo, pero añadiéndose bongos) y “Ahead of our time” (con semejanza a los desaparecidos Extreme, también por el timbre de voz que me recuerda a Gary Cherone) mantienen el buen nivel de comienzo.

Sin embargo, con el enigmático (por el ritmo comandado por la batería) “Nobody needs you”, “Signs” y “What goes on” (buen solo de guitarra), sin ser malas composiciones, bajan la calidad en la grabación.

“Babylon” es una de las canciones a destacar, en parte por el pegadizo estribillo, con ritmos funkies y otra vez un solo de Kreckel para alucinar. “Land of lightning” comienza con arpegios arábigos envueltos por efectos sonoros de teclas para pasar a ser una semi-balada, con aires muy setenteros, incluidos coros. La hard rockera “For ever”, además de pegadiza, es el puente para otra semi-balada, “Ain´t no cure (for a messed up youth)”, con aires hipnóticos zeppelinescos, que quizás peque de excesiva duración. “Between the wheels”, hace que recordemos de nuevo a los americanos Extreme.

La joya del disco es el último corte, “Leaving too late”. Cerca de once minutos de Hard Rock clásico con la exquisita guitarra tocada con maestría y puro sentimiento, asemejándose en ocasiones a Jimmy Page y sus Led Zeppelin, y en el primer solo una mezcla de Page con Black Sabbath. Después de acabada la canción con un ritmo de música que se repite una y otra vez hasta perderse, el CD sigue corriendo unos minutos sin escucharse nada, para al final sonar una puerta que se abre y unos ronquidos, acabando con un portazo, poniendo así el punto gracioso para concluir.

Lástima que grupos como este no tengan una mejor distribución por todo el mundo y lleguen a más gente.

Starbreaker