CAMEL “Mirage” (1974)

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camel_mirageCamel se formó en Surrey en 1972 con Andrew Latimer (guitarra, voz, flauta y único componente original que queda en la actualidad), Andy Ward (batería), Doug Fergusson (bajo) y Peter Bardens (teclados). Tras grabar un primer disco (“Camel”, 1973) muy influenciado por la experimentación y la psicodelia de finales de los ‘60, en este segundo “Mirage” se asientan como una de las grandes bandas de rock sinfónico de los ‘70, con una decisiva repercusión en el incipiente rock progresivo español de la época.

“Mirage” no es su disco más conocido ni el que mayores ventas tuvo. Ese honor se lo queda “The snow goose” (1975), disco conceptual gestado durante la gira de presentación de “Mirage” y que llegó a entrar en las listas británicas, subiendo la popularidad del grupo.

Centrándonos en este “Mirage”, se trataba de un disco de 5 temas largos, como correspondía a los grandes grupos del estilo y época (Yes, Genesis, EL&P, King Crimson, Pink Floyd, etc.). “Freefall” era el encargado de empezar la cara A, una pieza de unos 6 minutos que contiene todos y cada uno de los sonidos utilizados -como he dicho al principio de esta reseña- por la mayoría de los grupos hispanos que luego serían santo y seña del movimiento progresivo de por aquí. Los desarrollos instrumentales en general, arreglos de teclas y ritmos –caja y ride sobre todo- no sé si fueron copiados, pero parece mucha casualidad que, repasando discos tanto del rock andaluz como catalán de la época (o incluso del centro, caso clarísimo de los Asfalto del “Al otro lado”, por ejemplo), haya partes prácticamente calcadas de ese tema. Incluso los sonidos de teclas utilizados se repitieron por aquí después, aunque esto es menos mosqueante porque ya sabemos que la construcción, distribución y venta de instrumentos es universal. No estoy criticando el hecho de tomar prestados o inspirarse en los sonidos de otros, al contrario, no había más remedio que mirarse en el espejo de músicos de fuera, y Camel era una buenísima opción.

El segundo tema era instrumental, “Supertwister” y seguía la misma tónica del primero. Nada de estructuras cuadriculadas, nada de sonidos encajonados. Andy Latimer cambió su voz por la flauta y tuvo como resultado una maravilla de tema, con unos cambios de ritmo que crearon escuela.

El tercer corte era una suite de tres movimientos: “Nimrodel / The procesión / The white rider”, inspirada en la obra de JRR.Tolkien “El señor de los anillos”. Quien les iba a decir a ellos que 30 años después estaría tan de moda el dichoso libro, no? 9 minutos largos de música en tres ambientes distintos, con la voz de Latimer tratada como un instrumento más, nada de protagonismos (tampoco tenía ni tiene voz para ello). Camel no solamente fueron inspiración de grupos hispanos, “The turn of a friendly card” (1980) de The Alan Parsons Project tiene mucho de la primera parte de este tema, igual que lo tiene la tercera de los Blue Oyster Cult del “Tyranny and mutation” (1973) (escuchad si no el riff principal de “Cities on flame with rock and roll”…). Es evidente que los 70s fueron años de creación e imaginación desbordante, pero no es menos cierto que la interacción entre los grupos era mucho más intensa que en ninguna otra época, por eso no es de extrañar que se encuentren rasgos similares entre las bandas que tuvieran cosas interesantes que ofrecer (yo te dejo/tú me prestas).

La segunda cara se abría con “Earthrise”, con gran protagonismo de los teclados de Peter Bardens, prácticamente un solo continuo con algunas partes más organizadas. La última es la ‘estrella’ del disco, “Lady Fantasy”, otra suite de tres partes: “Encounter / Smiles for you / Lady Fantasy” , tema con gran influencia de los Doors (el mellotrón central es inconfundible) que lleva cerrando los conciertos de Camel desde que se compuso hasta hoy sin interrupción. Este tema fue acortado unos 15 segundos para que entrase en el disco, dándole una pizca más de velocidad al master. En aquella época no se usaba la claqueta, se tomaba una pista de referencia en la que se registraba la base con el acompañamiento del resto, y luego, sobre esa base se montaba el resto del tema. Parece ser que no les gustó el tempo y le dieron caña a la cinta. Por cierto, durante la parte europea de la gira, tocando junto a Wishbone Ash, registraron varios conciertos en el Marquee de Londres, de los cuales extrajeron algunos cortes que incluyeron posteriormente en “A live record” (1977), entre ellos “Lady fantasy” a su velocidad correcta y bastante más larga.

Como curiosidad decir que la portada del disco reproducía un paquete de cigarrillos americanos ‘Camel’. En la gira USA de presentación del disco la tabaquera yanqui se enteró del diseño de la portada y les demandó por utilizarla sin permiso. La compañía de discos del grupo que les distribuía en USA cambió rápidamente la portada por otra en la que aparecía una especie de camello con alas posado en algún planeta con el sol eclipsado detrás… una cosa bastante rara. Sin embargo, la división europea de la marca de tabaco hizo todo lo contrario: comenzó a distribuir paquetes de 5 cigarrillos con la portada y el track-list del disco, incluso patrocinó la construcción de amplificadores con la portada, carteles etc, todo esto sin pedirle permiso al grupo…

En mi modesta opinión, “Mirage” contiene una de las más consultadas lecciones de cómo hacer rock progresivo sin despeinarse. Si alguien frecuenta el estilo y todavía no lo ha escuchado, debería revolcarse en este disco y empaparse bien para comprender mucha de la música progresiva que se hizo a partir de ese momento.

Alvar de Flack