DAVID LEE ROTH “Eat´em and Smile” (1986)

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daveleeroth_eatemandsmileCorrían buenos tiempos para Van Halen. El grupo se había hecho un nombre entre los mejores a base de grandes discos y largas y exitosas giras por los USA. Eddie Van Halen estaba considerado unánimemente como uno de los mejores y más innovadores guitarristas de la escena rockera y el grupo destilaba frescura y calidad por todas partes. Los discos se vendían como churros, los conciertos se llenaban hasta la bandera… todo perfecto.

David Lee Roth siempre representó la parte más festiva del grupo, él ofrecía la imagen y Eddie Van Halen la calidad interpretativa. O eso se suponía.

Tras la publicación de “1984”, Van Halen batió todos sus records de ventas. Tras la gira, el grupo se tomó un pequeño respiro y David Lee Roth aprovechó para sacar un mini-LP de cuatro temas, medio de coña, llamado “Crazy from the heat” con versiones del tipo Frank Sinatra. Y cuál no sería su sorpresa cuando esas canciones, sobre todo “California Girls” y “Just a Gigoló” empezaron a sonar en la radio y a convertirse en un acontecimiento. Ese mini-LP vendió lo inimaginable, y lo que empezó siendo un proyecto poco menos que para pasar el rato, se convirtió en la deserción de Van Halen y el comienzo de su carrera en solitario.

Para ello lo primero que tuvo que hacer era buscar una banda competente. Y aquí el señorito David Lee Roth demostró tener un ojo impecable. Reclutó a un joven guitarrista muy hábil llamado Steve Vai que tras haber estado haciendo el loco con Frank Zappa, había sustituido con éxito a Malmsteen en los Alcatrazz de Graham Bonnet, y que tenía el suficiente talento y la suficiente técnica como para hacer olvidar a Eddie Van Halen. Para el puesto de bajista se fijó en un espectacular instrumentista llamado Billy Sheehan, componente por entonces de un grupo llamado Talas que había sacado varios discos sin que hubiera ocurrido nada demasiado relevante con ellos. Y para el puesto de batería contó con Gregg Bissonette, desconocido hasta la fecha pero con una calidad que no desmerecía en absoluto la de sus compañeros

Con tanto talento reunido, lo más conveniente era lo que David hizo: darles libertad. En el disco se les ve (se les oye, mejor dicho) pletóricos, dando todo de si mismo y con constantes momento de lucimiento personal para todos y cada uno de ellos.

El disco arranca de forma espectacular: “Yankee Rose” comienza con un diálogo entre la voz de David Lee Roth y la guitarra de Steve Vai. Cuántas veces hemos visto la voz imitando una guitarra, pero en este caso es Vai quien hace “hablar” a su guitarra en una de las intro más originales que yo haya escuchado nunca. El disco entero desprende frescura por todas partes, todos los temas son hits en potencia, hay momentos de caña y rocanrol acelerado, como en el “Shy Boy” rescatado de los Talas de Billy Sheehan o “Elephant Gun” al lado de canciones del típico rock festivo que tanto le gusta a David Lee Roth, como “I’m easy”. Sobre todas ellas sobresale una impresionante versión del clásico “Tobacco Road” que nos termina de convencer de que estamos ante un grandísimo disco. Para terminar el álbum, un típico tema a lo Frank Sinnatra: “That’s life”, en la misma onda que siempre ha caracterizado al carismático cantante.

Sabedor del gran cartel que Van Halen tenía en Sudamérica, David Lee Roth sacó una versión de este disco íntegramente cantada en español. Su título: “Sonrisa Salvaje”. Es muy curioso oírle cantar con ese acento gringo. En España se vendieron las dos versiones, con notable éxito de ventas.

Lástima que esa gira no pasara por nuestro país. Tuvimos que esperar al año siguiente, presentando “Skyscrapper”, aún con Steve Vai pero ya sin Billy Sheehan, sustituido por Matt Bissonette, hermano del batería. Aún así tengo un recuerdo imborrable de aquel concierto, con un Vai pletórico y un show “genuinamente americano”.

Totalmente recomendado.

[youtube]http://youtu.be/NsC7oEjCHAM[/youtube]

Santi Fernández «Shan Tee»