Ni yo pretendo ser Lázaro Carreter, ni ellos Dream Theater. La música de Tea no se pierde en adornos, por lo tanto es de justicia que vayamos al grano: Este es el tercer disco del grupo madrileño, rock and roll clásico de aire setentero y cantado íntegramente en inglés. No inventan nada, no revolucionan la escena, ni siquiera innovan, pero puede que sean en estos momentos el grupo de rock más directo del país.
Dos guitarras, bajo y batería a saco. Voz rasgada, de no excesiva amplitud de registros pero coherente con la música que la sostiene. La Vacazul, Sol lagarto, Buenas noches Rose, Gov’t’mule, Black Crowes… esa es la pinta . Lo digo por si algún despistao todavía no sabe de qué estamos hablando.
El disco incluye 13 temas, de los cuales 2 son buenísimas versiones: “Stone cold fever” (Humble Pie) y “Follow me” (Rory Gallagher). De los restantes, “L.o.v.e. love” fue compuesto por Greg Ridley (bajista de Humble Pie y Peter Frampton entre otros) quien colaboró en esa misma (bajo y voz) y en “Stone cold fever” (bajo). Por cierto, Ridley murió en noviembre de 2003 en el hospital de Alicante de una neumonía, justo cuando se puso a la venta el disco que nos ocupa. También colabora en el disco Ñaco Goñi metiendo alguna armónica (“Pretty Queenie” o la propia “Stone cold fever”), quien por cierto es hermano de Luis Goñi, batería del grupo. Además, el corte nº 6: “Anything you want”, pegadiza donde las haya, formará parte de la banda sonora de la película “Muertos comunes”. O sea, que alicientes tiene de sobra.
Los restantes temas van en la onda que he descrito antes, reminiscencias zeppelinianas en muchos rincones y ningún bajón de nivel, nada de relleno. “Moving round”, “You shoot ‘em down” y “Always slipping away” dejan a nombres consagrados de nuestra música a la altura del betún. El éxito no va siempre acorde con la calidad del trabajo de los músicos, eso es algo que no creo que nadie cuestione, pero es que escuchando este disco la indignación que se siente al escuchar tanta mediocridad patrocinada es aún mayor.
TEA (en este momento Jorge Muñoz -guitarra y voz-, Enrique Muñoz -guitarra y coros-, Pedro Úbeda -bajo- y el mencionado Luis Goñi -batería-) llevan más de mil conciertos a sus espaldas. Han teloneado varias veces a Deep Purple, y a otros como Glenn Hughes, Status Quo, HTP, Dr. Feelgood etc. Han tocado en garitos para cuatro monos y en recintos para miles, y si después de escuchar este disco no les toca ya pasar a la primera división y destronar a algunos cantamañanas, es que se venden pocos bastoncillos para los oídos.
He empezado a hacer esta reseña nosecuantas veces, porque lo único que se me ocurría decir era: “discazo”. La verdad es que no habría mucho más que decir. Para mí lo mejor que se ha publicado por estos lares desde hace mucho tiempo.
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Alvar de Flack
