La edición de un nuevo disco de Status Quo siempre supone una buena noticia, aunque los años gloriosos de la banda queden ya demasiado lejos. Esto de las clasificaciones siempre es algo debatible, pero posiblemente “Whatever you want”, editado en 1979, sea el último disco de la banda que merezca la pena en su totalidad. Desde entonces han pasado muchas cosas: excesos con las drogas que dejarían a muchas bandas con fama de toxicómanos como meros aprendices, la ruptura de la formación clásica a mediados de los 80 tras múltiples desencuentros que terminaron en batallas judiciales sobre el uso del nombre Status Quo, la vuelta de Rossi y Parfitt en la segunda mitad de los 80 como Status Quo y la edición de muchos (demasiados) discos que más parecían álbumes de Pop-Country-Rock en solitario de Rossi que otra cosa. Hay que reconocer que no todo ha sido malo y que siempre era posible encontrar algún tema de interés en los trabajos editados a partir de 1986, pero también es cierto que en más de una ocasión el material editado rozaba lo vergonzoso (“Thirsty work”, de 1994, y discos de versiones como “Don”t stop”, de 1996, se llevan la palma) y contribuyó a devaluar el nombre de la banda entre la parroquia rockera.
Con el cambio de siglo nos dieron una alegría al editar el muy recomendable “Heavy traffic” (2002), en el que la pareja Rossi / Young (responsables de un buen número de clásicos en los “70) se reencontraba tras años de enemistad. Sin embargo, los discos posteriores (“The party ain”t over yet”, de 2005, e “In search of the fourth chord”, de 2007, intercalados con múltiples recopilatorios, otro disco de versiones y un bochornoso single navideño) repetían los errores del pasado.
Estos precedentes, junto con el anuncio de que el nuevo disco en Reino Unido sólo iba a poder comprarse en una importante cadena de supermercados y que el single de adelanto, “Rock”n”roll”n”you”, tampoco era ninguna maravilla, no hacían presagiar nada bueno sobre “Quid pro Quo”. Pero, para mi sorpresa, el disco mejora trabajos anteriores y, sin ser ninguna maravilla, no va a coleccionar polvo en la estantería como gran parte de los discos que han grabado en los últimos 30 años. Comienza con un trallazo trepidante como “Two Way Traffic”, tras el que se suceden varios temas de Boogie Rock marca de la casa que hacen que no puedas tener los pies quietos (“Let’s Rock”, Can”T See For Looking”, “Better Than That”, “Movin” On” o “Frozen Hero”), alternados con otros con un toque más Pop-Rock (“Leave A Little Light On”, “The Winner”) o Country-Rock (“Any Way You Like It” o “My Old Ways”). Estos últimos temas resultan los más flojos y hacen que la segunda mitad del mismo no resulte tan entretenida como la primera. Para terminar, como extra han añadido una innecesaria nueva versión de “In The Army Now”, grabada en 2010 y un segundo disco con temas registrados en directo en 2010 (los clásicos “Whatever You Want”, “Down, Down”, “Don”T Drive My Car”, “Hold You Back”, “Pictures Of Matschick Men”, “Ice In The Sun”, “Roll Over Lay Down”, “Caroline” Y “Rockin” All Over The World”, junto con el más reciente “Beginning Of The End”) en los que vuelven a demostrar que, independientemente de la calidad de sus trabajos discográficos en estos últimos 30 años, Status Quo en directo siguen mereciendo la pena.
Dani “GhostofCain”
