¿Se acuerdan ustedes de Pep Cargoll o, mejor aún, de Quique Villalobos, las eternas promesas del baloncesto nacional?. Pues bien, yo llevo escuchando eso de “joven promesa” sobre Sonata Arctica desde hace bastantes años, concretamente desde que sacaron su disco debut, “Eclíptica”, en 1999, y como los anteriormente citados se van a hacer viejos y van a seguir siendo “jóvenes promesas”, porque desde luego con este nuevo disco no se van a comer ni un colín.
Orgullosos clonadores de otros clonadores (¡que vivan las células madre!), por lo menos, a diferencia de sus compañeros del grupo avanzado de falsificación y copia, tenían la decencia de poner algo de su parte en cada uno de sus discos y, así como en “Eclíptica”, para mí su mejor disco, incluían un par de canciones bastante buenas (“Replica” y “Fullmoon”) aquí también nos podemos encontrar algún tema interesante, curiosamente los que se alejan del chunda-chunda patatero, caso de “Blinded No More” (un tema denso, heavy y con unas grandes líneas vocales) o “The Boy Who Wanted To Be A Real Puppet” donde después de una manidísima y ya cansina, por repetitiva, introducción, nos encontramos una copla que sin salirse demasiado de la línea clonadora, si lo hace lo justo para que sea destacable. Del resto poca cosa hay a no ser algún que otro deja-vu interesante como “Misplaced” (aunque deja-vu al fin y al cabo), la larguísima y soporífera instrumental “Reckoning Day, Reckoning Night” o algunas partes de “Wildfire”.
En mi opinión, tan válida o poco válida como la de cualquiera, hay una generación de músicos con talento que se está echando a perder por una absurda falta de personalidad (estos Sonata y Tobias Sammet son claros ejemplos) aunque cada uno es libre de hacer lo que le venga en gana y nadie va a tirar piedras sobre su propio tejado. Si ellos están contentos con lo que hacen, y piensan que ese es el camino, por mi perfecto.
Ya sabes, si te va el chunda-chunda power metalero aquí tienes a uno de los mejores (sin sorna ni sarcasmo) del estilo. Si no te va, este disco podrá dejarte a medias o incluso un buen sabor de boca pero nunca contento del todo. Una lástima porque como Cargoll y, sobretodo, Quique Villalobos lo tenían todo para ser algo más que la eterna promesa. Que pase el siguiente.
[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=cu_FoQE4g1I[/youtube]
Pedro Salinas “Pears”
