Había expectación, al menos en mí, por ver si los madrileños iban a seguir ofreciéndonos un buen puñado de canciones al igual que en “Synthesis” (2001) o, por el contrario, iban a sufrir un bajonazo típico de una banda que ha sacado un impresionante disco. Pues bien, nada más lejos de la realidad, comentar que esta banda madrileña se ha superado a sí mismo y aunque es difícil llegar a decir que “Paradysso” supera a su predecesor, así es. Se les ve mucho más personales, más alejados de esa etiquetas de clónicos de Tool, más logrados, más Sober.
Once temas que no tienen desperdicio. El tema inicial, “10 Años”, es un bombazo. El single, el tema que la gente cantará hasta la saciedad en sus conciertos, y es que ese estribillo es increíble (“Decir sí a ser libre, como el aire que respiro…”), que, por qué no decirlo, recuerda en ciertos momentos a los extintos Héroes del Silencio. Seguimos con “Lejos”, un tema mucho más machacón, pero no por ello menos bueno. Recuerda a ciertos temas de su anterior trabajo, pero quizá aquí nos encontremos a un vocal (Carlos) ofreciéndonos unos tonos de voz mucho más variados. Ahí tenemos a uno de los factores a resaltar por parte de Sober: un vocalista que sabe reflejar cada una de sus letras con un sentimiento que pocos podrían dar a entender. Trasmite rabia, sentimiento, impotencia y si no me crees, escucha con detenimiento la parte final del tema: colosal. Con “Arrepentido” continua el disco, un tema a medias entre partes lentas y ritmos entrecortados bastante bueno. Proseguimos con “Cápsula”, otro tema donde Carlos nos ofrece más variedad vocal, cambiando de tono constantemente con esa voz tan característica en él. Muy buenos efectos de guitarra.
“Eternidad” es el sexto tema, un tema que perfectamente podría ser también el single, aunque se trata de un tema mucho más duro que el primerizo “10 Años”. El estribillo es apabullante, con una letra muy real. Sorprenden mucho y gratamente los arreglos de guitarra al final de la canción, le dan hasta un sonido “Stoner”. Con el siguiente tema, “Hemoglobina”, ya es para quitarse el sombrero. Sober han creado aquí posiblemente el tema más original de su carrera. Han incluido unos violines que les quedan maravillosamente, ahí es donde veo la diferencia con su anterior disco. A “Paradysso” le han dado mucha más personalidad propia, alejándose de sonidos de otras bandas. De chapeau el tema.
“No perdones” posiblemente sea de los temas más rockeros del disco, ideal para el directo, retomando un poco quizá los inicios de la banda. “Mis cenizas” prosigue en la misma onda, un tema muy directo, con estribillo facilón y al igual que “No perdones”, ideal para el directo, que no por ello un tema malo. En “Paradysso” no os encontrareis con relleno. En “Animal” vemos a unos Sober con unas guitarras muy pesadas y “gruesas” para los que piensen que Sober no son un grupo potente, una tema relativamente muy corto, no llega a los 3 minutos.
Y ya para finalizar tenemos “Reencuentro”, uno de los mejores temas del disco, donde se sigue viendo a Carlos cantar con mucha personalidad y con unos tonos vocales realmente buenos. Y como punto y final, “Paradysso”, un impresionante tema donde también nos encontramos con arreglos de cuerda (violines, efectos o lo que sea…), teclados, etc. que finaliza el disco de una manera muy emocional, de lo mejor del disco. Como anécdota comentar que al final de este tema se encuentra un corte escondido, pero son únicamente unos compases de piano, y es que hasta eso hacen bien.
No os le penséis. Aquí disponéis de un grupo con calidad de sobra y que poco a poco va a tener el reconocimiento que merece. Yo por mi parte ya tengo mi favorito al mejor disco español del año.
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Javier Sánchez (Javibackyard)
