Segundo disco de esta formación procedente de Haapajärvi (Finlandia). Con el primer disco, “The arrival” (2002) vendieron unas 10.000 copias en varios países europeos y obtuvieron un discreto reconocimiento en los charts powermetaleros japoneses, y con este esperan superar aquello con la ayuda de Sound Riot Records, quienes parece que apuestan fuerte por este tipo de grupos nórdicos.
La música de Requiem podría definirse como power metal progresivo, muy bien hecha por músicos que demuestran dominio del instrumento. No es el power metal alemán de caña con doble bombo a piñón fijo tipo Gamma Ray o Blind Guardian, sino más bien una mezcla de estos últimos con la melodía y la habilidad de unos Stratovarius, más técnicos que Sonata Arctica pero con un tratamiento de las voces muy parecido.
Muy interesantes son, por ejemplo, los pasajes instrumentales de algunos temas como “Mask of damnation”, con teclas y acústicas perfectamente engarzados, me recuerdan bastante a los Elegy del “Lost” (1998). No abusan de los arreglos orquestales, dejando más espacio a las guitarras rítmicas, lo cual es de agradecer en este tipo de música tan recargada, ya que no da sensación de ahogo (cosa muy frecuente en otras bandas, Blind Guardian mismamente).
Otros temas a destacar son “Ethereal journey”, con unas teclas que se salen un poco de los sonidos tan clásicos y experimentan con efectos, y “Shrine of the ocean”, el más experimental del disco, con pasajes acústico-progresivos y partes que son energía pura.
Debe ser el agua de Finlandia lo que haga que a los grupos les de por el power metal, pero Jouni Nikula (voz), Arto Räisälä y Teemu Hänninen (guitarras), Jari Huttunen (batería), Pasi Kauppinen (bajo) y Henrik Klingenberg (teclas) lo hacen MUCHO mejor que la inmensa mayoría de grupos del estilo que vienen de aquella parte. Muy buen grupo y muy buen disco.
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Alvar de Flack
