PINK CREAM 69 “Endangered” (2001)

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pinkcream69_endangeredLos germanos Pink Cream 69 vuelven a la carga con este nuevo plástico, el octavo en estudio en los doce años que llevan desde que publicaran su primer trabajo. La persistencia que han demostrado ha acabado dándoles la razón y manteniendo una fórmula vista y sin secretos como es la del hard pegadizo y facilón han llegado hasta el día de hoy intactos. Dennis Ward, Alfred Koffler y Kosta Zafiriou siguen siendo los “originales” de la formación y David Readman, el cantante británico que supliera al ahora Helloween Andy Deris en 1995, es punto de referencia obligado del cuarteto. Readman y el guitarrista Koffler son los artífices de la música y letras de PC 69, mientras Ward ejerce como productor de este “Endangered”, grabado en los House of Audio Studios de Karlsdorf, Alemania.

Para un servidor, que se reenganchó a la banda con “Electrified”, los de Karlsruhe poseen una virtud que prolifera poco actualmente como es tener canciones. No necesitan ideas originales ni novedosas, explotan al máximo la fórmula del hard rock glamouroso de los ochenta que tan bien funcionaba en las FMs. No se les agota la creatividad, su música guarda la frescura de antaño y transmiten mucho feeling; en su caso no cabe plantearse un cambio de dirección musical.

Doce cortes y tres cuartos de hora de duración nos dan una idea vaga de lo que nos vamos a encontrar: temas cortos, singles en potencia en cada recodo y ganas de repetir por lo rápida que se te hace la escucha del disco (una buena señal). La apertura corre a cargo de “Shout”, un plato fuerte para arrancar los futuros shows de su gira. Un himno ideal para ser “berreado” en multitud, es la adrenalina necesaria para que entres en la dinámica de PC 69 y no pulses el botón de “stop” hasta que se consuma “Endangered” al completo. “Promised land”, para maravillarnos de sopetón con otra faceta más contenida, se ceba con la melodía. Empalagosa en el buen sentido de la palabra, se te queda grabada al instante y sigue la tónica de “Followed by the moon” en “Sonic dynamite”, es decir, estrofas a coro increíbles y calidad rebosante de principio a fin.

Entrando en el grueso del disco y dentro de su estilo, muy definido y sin experimentaciones drásticas, hay un poco de variedad. “Trust the wiseman” recopila el sonido hard rockero característico de la banda, sencillo, nada complicado pero tremendamente efectivo y de estribillos impecables. “Don’t I need your touch”, el tema de adelanto al álbum, es de esa misma escuela y mejora si cabe la anterior. Por otra parte, se encuentran “He took the world”, “Shadows of time” y “Enslaved”. Las dos primeras son de tempo pausado y congenian bien el hard típico del cuarteto con un toque heavy que endurece los temas, siendo “Shadows of time” la que más se adecua al arquetipo de metal europeo por ese estribillo tan grandilocuente. En la tercera, “Enslaved”, aceleran el ritmo medio del plástico y el heavy metal prevalece sobre el resto; los riffs veloces que salen de la guitarra de Koffler resaltan el excepcional trabajo del compositor, que saca buenas ideas de donde es difícil conseguirlas. Aunque siempre metan una ráfaga de este tipo en sus trabajos, esta vez me han sorprendido y han hecho un tema clásico (espera a oírlo y verás como se te clava lo de “just a slave, to the grave…”)

Como no, los medios tiempos no pueden faltar y los dos incluidos difieren mucho entre sí. “In my dreams” tiene el sentimiento que se espera de esta clase de piezas. Nada de ñoñería barata, ésta es profunda y escapa a la estructura convencional, con una primera parte relajada y una segunda dramática de mayor intensidad y fuerza. “One time is not enough”, el llamado bonus track del CD, podría cuajar en los cánones del actual Coverdale, despreocupado y que se ve venir. Lo más destacable es el tono grave de Readman, alejado de sus notas altas naturales (no en el sentido heavy de Halford y contemporáneos, ojo!), porque en general se hace prescindible y es un recurso fácil.

De “Pinball wizard” poco añadiré. Quizá los fans de The Who puedan limar las comparaciones respecto a la original escrita por Pete Townshend, a mí me gusta esta versión y suena muy personal sin perder su condición de oldie. La vena Bon Jovi que lucen de costumbre se llama “High as a mountain” y representa el mejor legado del rock de hace quince años, fresco y joven.

“Endangered” es un suma y sigue en la carrera de PC 69. Su postura y actitud está intacta e incide en lo que han hecho hasta ahora. Vamos, que siguen fieles a su propio invento. A quien nunca le hayan caído en gracia le parecerá aburrido pero para sus incondicionales esto es otro regalo más. No suben ni bajan, al menos respecto a sus dos álbumes anteriores, y mantienen el listón bien alto. Con la premura con la que editan discos (que recuerda a otros tiempos) y la inspiración a este nivel, deberían estar orgullosos. A ver si los promotores de Wackens, Gods of Metals, Dynamos y Machinas toman nota para las cabeceras de cartel, aún sin hacer ruido y al lado de los “superventas”.

J. Alfonso Puerta