Me llega un compacto que data de hace un par de años. Nunca es tarde… dicen, ¿verdad?, y más si descubrimos a una banda que respira rock’n’roll las veinticuatro horas del día como estos Perro Negro (de entrada el nombre apunta maneras).
Para los no-iniciados, como yo mismo, en esta formación valenciana, ahí van unos apuntes biográficos para situar su trayectoria. Los orígenes de Perro Negro se remontan a Se Vende, grupo que nació a la vera de otros con mayor fortuna como Seguridad Social y Cómplices, y posteriormente Malos Tragos. La banda se forma en 1994 y un año más tarde edita su primer larga duración (literal, porque sólo salió en formato vinilo): “Tardes de banco”. Con éste bajo el brazo se presentan por toda la geografía valenciana (entiéndase Comunidad), Tarragona y Cuenca. Se vuelven a meter en el estudio para grabar este “Fuego” (el título también es una declaración de intenciones) con la colaboración de un segundo guitarrista, Felipín. Sin embargo, problemas de promoción y distribución con el sello responsable y la futura rescisión de obligaciones con éste les obligan a retrasar la publicación del álbum, que finalmente ve la luz en 2002.
Este trío formado por Vicente (batería), “Chuano” (voz y guitarra) y Luis (bajo) demuestra las tablas que tiene a lo largo de los doce temas que componen “Fuego”. Sólo hace falta pasearse por “Puede sonar mejor”, “Más vale”, la bonita “Mephisto”, “Mi canción” o “Un día como hoy” para comprobar lo rodados que andan en esto del rock, abarcando desde Aerosmith o los Stones hasta RHCP. Esta coherencia y el alto nivel ofrecido son de por sí una excusa irrebatible para hacerse con este trabajo, pero (y es un pero muy grande) no me acaba de cuajar la voz de “Chuano” en medio de estas canciones, bien construidas, repito. No es una cuestión de idioma, aunque reconozco que soy de los que prefiere el inglés en este terreno (nada susceptible de intelectualizar, me suena mejor y punto), pero su timbre, cercano en ocasiones a Rosendo o El Drogas, se me hace raro y baja la calidad del acabado notablemente. Que conste que es algo sumamente subjetivo, pero como simple oyente sin intereses ocultos es lo que opino. Por lo demás, la presentación es totalmente profesional, con letras y diseño atractivo, y el sonido óptimo.
Lo dicho, si quieres conocer a un grupo que sabe explotar su experiencia, prueba con Perro Negro. No te decepcionarán en absoluto. Por mi parte y con afán constructivo, probaría un cantante y no tocaría un ápice el resto.
J. Alfonso Puerta
