Los que estamos habituados a movernos en el círculo rockero madrileño estamos acostumbrados a la presencia de Juan Olmos, de una forma u otra, en gran parte de nuestra escena. Ya sea como productor, arreglista, colaborador haciendo coros en multitud de proyectos o, directamente, formando parte eventual de varios grupos madrileños que requieren de su experiencia, talento y buena voz para la buena marcha de esos proyectos.
Esta gran actividad, sumada al trabajo que le supone el estudio de grabación que regenta, han hecho que su verdadero grupo, Antigua, haya tenido que ir posponiendo su segunda entrega discográfica más tiempo del que todos hubiéramos querido. “Sangre, sudor y… buen rollo” se ha ido construyendo en los tiempos muertos que la incesante actividad de Olmos le han ido permitiendo, y antes de darnos cuenta ya son 3 años los que nos separan de aquel debut llamado “Trece razones para seguir” que vio la luz en 2009.
Este segundo disco es la continuación de la línea de aquel primero, no hay grandes cambios ni en la manera de componer ni en la interpretación, y es que la cabra tira al monte, y de todas las influencias (muchas y variadas) que confluyen en las venas de Juan, es este Rock and Roll desvergonzado y vacilón el que se lleva la palma.
Juan forma tándem con su inseparable Nacho Ortiz, quien se hace cargo de todas las guitarras del grupo, ya que hace tiempo que decidieron seguir el formato de una única guitarra. Nacho es imprescindible para comprender a Antigua tal como es, tanto por su forma de tocar, fina y elegante, como por su talento compositivo que combina a la perfección con Juan.
Del bajo se encarga Fran de Andrés, miembro fijo de la banda en los últimos años, y para la batería han contado con la presencia de Ernesto Sánchez, aunque su residencia en Bilbao impide formar parte fija de la banda. También cuentan con el apoyo de Abraham Blázquez como percusionista.
Y como cada uno recoge lo que siembra, han sido varios los músicos amigos del grupo quienes han querido colaborar en este disco, como Star Mafia Boy, José M. Martínez (guitarrista de Peatón Crusoe y que perteneció a Antigua en la primera etapa, incluido su primer disco), Jorge Orlando Vilches, Marina S. del Portillo y dos “jóvenes promesas” del Rock español: Javier Mira y Julio Castejón. ¡¡Casi ná!!
El disco es ligero y ameno. Lejos de pretender construir un disco opulento, el camino de Antigua es el del Rock and Roll sencillo y divertido. Buenas canciones para pasar un buen rato, salir de fiesta y bailar en un concierto. Y sobre esta base, construir los mejores temas que salgan de su talento.
Y a fe que lo consiguen. En cada escucha descubrimos más detalles, nos enganchamos a un tema diferente. Desde el delicioso blues de “Quiero volar” hasta la imponente “Es nuestro momento” de Asfalto, cantada a medias con Julio Castejón y a la que le han dado un aire nuevo muy interesante, pasando por “Mientras caiga de pie”, un poderoso medio tiempo con sabor a Led Zeppelin, sobre todo en la guitarra, y con una desbordante voz de Juan Olmos.
También brillan con luz propia “Dulce perdición”, una intensa balada cantada a dúo con Star Mafia Boy, “Solo soy un sueño”, un Rock and Roll al puro estilo Antigua, y sobre todo “La ley ya está escrita”, un emocionante tema dedicado a la hija mayor de Juan, con una letra llena de sentimiento.
En este disco también han querido recuperar “Tu sangre me sienta bien”, tema del que han hecho una versión algo cambiada, pero que tampoco aporta gran cosa enfrentándose a la versión original que apareció en aquel primer disco de Punto de Mira. En el tema cuenta con la colaboración de Javier Mira, pero personalmente hubiera preferido que en su lugar se hubiera incluido uno de los temas que (me consta) se han quedado fuera del disco.
La espera ha merecido la pena, y “Sangre, sudor y… buen rollo” cubrirá todas las expectativas de los seguidores de Antigua en general y Juan Olmos en particular. Y de todos aquellos que disfruten del Rock and Roll.
Como yo.
Santi Fernández «Shan Tee»
