La primera impresión de este disco ya es positiva, antes incluso de introducirlo en el reproductor. Mister Machin se ha esforzado en este su segundo disco (atrás quedó su debut “Change” – 2008) en ofrecer un formato de calidad, con una presentación en forma de libro con tapas duras y en su interior un libreto integrado con papel de alta calidad en el que se contienen fotos del grupo, las letras originales, su traducción al castellano y dibujos alegóricos.
Este esfuerzo por lanzar un producto de calidad se extiende también a la calidad de sonido, ya que tras grabarse en los estudios Take Out, el disco se envió a masterizar al prestigioso Mika Jussila en su estudio “Finnvox” de Helsinki.
El disco está grabado por Jesús Alijo (voz), David Sendino (guitarra), Félix Tamayo (guitarra), Israel Vélez (bajo) y Pablo Sedano (batería), aunque las últimas noticias de la banda nos hablan de la sustitución de Félix Tamayo por Javier García, proveniente de un grupo llamado Doble Malta.
El grupo viene de Burgos, pero por estilo, actitud y forma de entender la música, se les podría suponer cualquier procedencia foránea. Mister Machin son Hard Rock, pero su forma de entenderlo es poco habitual. Su crisol de influencias es tan variado que nos llega a desconcertar, siendo la originalidad una de las bazas que juega un papel más importante en unas composiciones que se salen de lo corriente, y por ello cuesta más asumir. Apurando, podemos ver parte de los Guns’n Roses de “Use Your Illusion” en los giros de voz de Jesús Alijo y en ciertos arreglos de los temas, pero nada escandaloso.
El disco es conceptual, lo que proporciona un sentido de unidad más acusado entre los temas, con una temática que gira en torno a cuestionarse la propia existencia y el rol en la sociedad. Un trabajo exhaustivo que demuestra la madurez que ha alcanzado la banda.
La propia naturaleza poco habitual de estas composiciones hace que los temas que más destaquen sean precisamente los más abiertos. En este sentido tenemos algunos cortes que entran con más fuerza, como “The Hardest Goodbye”, “Bitch” o “Never Felt Better”.
Llama también la atención “Enlightening Interlude” en el que se supone que la banda se reencarna en otra llamada Double Ch y transforma el “Like A Prayer” de Madonna para dejarlo casi irreconocible, acercándolo al metal industrial. Este tema está incompleto en el disco, ya que enseguida da paso al epílogo “Coming Home”, pero en http://www.myspace.com/cholfo podéis escucharla al completo.
Mister Machin ha conseguido con “Life Itself” mostrarse como una opción diferente, y en los tiempos que corren en los que la mayoría de las bandas parecen repetir los mismos esquemas una y otra vez, ya es un aliciente. Ahora depende de ti decidir si esta opción es o no de tu agrado. A mi me ha parecido interesante, al menos.
Shan Tee
