Para todos los seguidores del Rock español de los ’80, el nombre de Miguel Oñate es muy grande. Apareció casi de la nada para poner su voz en uno de los grupos más legendarios de la historia de este país. Con Miguel Oñate, Asfalto disfrutó de sus años de mayor gloria. Únicamente participó en dos discos: “Más que una intención” (1983) y “Cronophobia” (1984), pero su potente y cálida voz, unida a unas dotes innatas de front-man, le confirieron un prestigio que dura hasta nuestros días. Diferencias personales con el resto de miembros del grupo le hicieron abandonar la nave cuando estaba en lo más alto, postulándose para una carrera en solitario al que todos le augurábamos el mayor de los éxitos.
Pero nos equivocamos. El triunfo en solitario de Miguel Oñate nunca llegó, y tras un tenue intento junto a Guni en un efímero proyecto llamado “El Club”, los últimos 20 años se los ha pasado tocando en pequeñas salas, en unos entrañables conciertos de los que hemos dado cuenta en esta web de vez en cuando. Finalmente, cuando casi habíamos perdido las esperanzas, en este 2007 hemos tenido por fin la oportunidad de tener entre las manos este “Muy personal”, el disco que esperábamos desde hace dos décadas.
El disco está grabado por los músicos que habitualmente le acompañan, es decir, Javier Bermejo (guitarra), Antonio Reyes (bajo) y Txema Fernándes (batería y percusión). El propio Miguel Oñate toca guitarras acústicas además de, evidentemente, hacerse cargo de la voz, que en todos estos años no ha perdido ni un ápice de su potencia. Además, el disco cuenta con colaboraciones de lujo, como es el caso de las voces de José Luis Jiménez y Lele Laína (Asfalto / Topo), la guitarra de Luis Cruz (Topo / Sherpa), la armónica de Luis Rico (Caimanes) y el clarinete de Juan Jiménez (Pequeniques).
Durante todos estos años apartado de la producción discográfica, Miguel Oñate no ha dejado de componer, y en sus directos, las nuevas canciones competían de tú a tú con los grandes clásicos de Asfalto. Como es lógico, la mayoría de esas nuevas canciones han tenido cabida en este “Muy personal”, y son temas de gran calidad. Por ello, la expectación con la que esperábamos este disco era muy grande.
La primera sensación que produce la escucha del disco es bastante negativa. El sonido que nos ofrece el CD es un lastre con el que tendremos que convivir en toda la escucha. La voz de Miguel Oñate suena majestuosa, en primera línea, demostrando su gran poderío y su feeling, pero no podemos decir lo mismo del resto de instrumentos, mucho más apagados. La peor parte se la lleva la batería, que suena sosa y sin fuerza, algo que penaliza la escucha e impide que esto suene “redondo”.
A pesar de este handicap, la calidad de los temas se impone al medio en el que son representados. Es toda una delicia poder escuchar, por fin en disco, temas que hemos disfrutado en directo. “La señorita depresión”, “El bar de Katy”, “Esa camarera”, “Los tiempos siguen cambiando”… son ya clásicos de su repertorio y demuestran un nivel que parecía perdido en el rock español, y a los que sólo les falta la perspectiva del tiempo para poderles considerar al mismo nivel que los clásicos imperecederos que todos tenemos en mente.
En general, los temas de Miguel Oñate suenan más rocanroleros que la referencia de Asfalto que podemos tener en mente, teniendo también cabida temas más melancólicos, como el dulce “Un sobre rosa”, o el temazo “Mientras”, una de las mejores canciones que yo he oído en años. Por fin podemos escuchar esta maravilla en su versión de estudio después de haberla disfrutado en directo varias veces. En ella, Luis Cruz pone su guitarra al servicio de un grandísimo tema en el que quizás se les haya ido la mano con los arreglos: a mi parecer sonaría aún mejor más cruda, más desnuda de tantos dibujos que adornan la impresionante voz de Miguel Oñate, que en este tema lo borda, algo extensible a todo el disco.
El disco incluye un bonito y entrañable video-clip de “El bar de Katy”, algo que no hace sino aumentar nuestras ganas de ver a Miguel Oñate de nuevo.
Esperamos no tener que esperar otros 20 años para disfrutar una nueva entrega discográfica de Miguel Oñate, un talento como el suyo no puede quedar limitado a un par de maquetas y tocar en pequeños clubs. No lo dejes pasar.
Santi Fernández «Shan Tee»
