Tercera entrega discográfica de los cántabros, quienes decidieron titular su reciente obra con el nombre de un monte sagrado enclavado en el Tíbet.
El grupo se formó alrededor de abril de 2003 en la localidad de Hinojedo (Suances, Cantabria). Siendo el puesto más inestable en la formación el de bajista. Anterior a “Kailash” habían autoproducido y autoeditado el álbum “Petit Comite” (2005) y “Treze” (Psycofonía Records, 2006).
José M. Cuenca (voz y guitarra; ex-Senda Blanca), Raúl L. R. (guitarra; ex-Senda, Perros de Lluvia, Cortex, La Sonrisa del Ahorcado), Sergio Carrera (bajo; ex-The Clon´s, Drycumstench) y César Granados (batería; ex-La Sonrisa del Ahorcado, Ciática) grabaron en sus estudios (La Zelda) los once temas de los que consta este tercer disco.
Es increíble la de grupos que siguieron, y siguen, la senda abierta por el éxito de los madrileños Sôber. En cualquier lugar de nuestro país empezaron a surgir grupos de un estilo muy similar al de los Escobedo y Antonio Bernardini. Marlenne es uno de ellos, y adivina con quien contaron para que se pusiera tras los controles en la producción del álbum… pues ni más ni menos que con el guitarrista y productor Jorge Escobedo (Sôber, Skizoo). Mezclándose y masterizándose en los estudios Oasis (Madrid). Editando “Kailash” Producciones Malditas.
El Rock metalizado y comercial de Marlenne mezcla la dureza y solidez de los riffs de guitarra y base rítmica, con una melodiosa y muy asequible voz, habiendo conseguido un buen resultado sonoro en el estudio y producción. El problema principal, además de que me recuerdan en demasía a Sôber y grupos parecidos, es que la mayoría de las canciones que contiene “Kailash” me dejan indiferente. De los once cortes destellan sólo para mi gusto un poco “Prueba de vida” (potencial single), “Otro día más” (con reminiscencias del sonido de bandas rockeras norteamericanas de los 90) y “Días de papel”, pero tampoco es que sean gran cosa para mis oídos. En general el disco me aburre porque tampoco noto apenas diferencia entre las canciones, que siguen la misma fórmula.
Hay que mencionar que rescatan el tema “Un segundo”, aparecido anteriormente en su primer disco, en concreto el primer corte de “Petit Comite”. Colaborando Héctor Gerónimo (Moebio) en los coros de la más que sosegada “Nunca más mi estrella”; y Morti (Skizoo, Bushido, ExMundus, El Fantástico Hombre Bala), que canta a dúo en la revisión que hacen en castellano al clásico “Personal Jesus” (Depeche Mode), del cual han hecho un videoclip donde aparece el invitado vocalista catalán.
Marlenne pueden gustar tanto por igual a metaleros como a no metaleros. Realmente el cuarteto cántabro no lo hace nada mal en su estilo, pero bajo mi modesto punto de vista creo que deberían intentar buscar su propia identidad. Si se me permite la más que fácil comparación: no tienen la grandeza de Marlene Dietrich, se quedan en una vulgar Marlène Mourreau.
Starbreaker
