Gustavo Martín formó en Tribu, banda de Talavera de la Reina (Toledo), desde su fundación (1988) hasta su final, ya como Alvar de Flack, (1997). Realizaron conciertos por diversos sitios de la geografía española compartiendo escenario con reputados grupos (Extremoduro, Siniestro Total, Hamlet, Sangre Azul…), y fueron más conocidos gracias al programa radiofónico “La Emisión Pirata”, donde se pincharon bastante sus temas, especialmente “Ángel caído” que formó parte del disco recopilatorio “Emisión Pirata Vol. 1” (Madrid Records, 1991). Además del disco grabaron unas cuantas maquetas: “Tribu” (1989), “Tribu II” (1990), “Concierto en C.E.S. – Emisión Pirata” (1990), “Qui cum pueris pernocta, excrementatus alborea” (1992); el single “Radio Kaos” (1991); y un disco grabado en el estudio “Jardín Paramétrico” (Madrid) en 1994 que finalmente no vio la luz al ser borrado el master.
El guitarrista no se alejó de la música y comenzó a estudiar armonía, técnica, composición… pasando tres años en la academia del guitarrista Jerónimo Ramiro (ex–Saratoga, Ñu, Santa…) y cuatro en la Escuela Superior de Jazz de Madrid (Ateneo de Jazz). Además de tocar con diversos músicos y grupos como músico de directo y de estudio.
Aunque “Un momento en el tiempo” tenga ya un par de años, y Gustavo ha mejorado aún más si cabe en calidad, merece ser reseñado en esta modesta página, porque este gran músico, por méritos propios, debe ser más conocido y tenido en cuenta a la hora de nombrar guitarristas de nuestro país que no obtienen el debido reconocimiento, por unas u otras razones, pero que no tienen nada que envidiar a otros guitarristas, más apoyados y consagrados, tanto de nuestro país, como de fuera de nuestras fronteras.
Gustavo Martín (guitarras eléctricas, guitarras acústicas, bajo, sintetizadores y programación), se acompaña de su hermano Rubén Martín (bajo, arreglos y producción; ex–Tribu, Alvar de Flack), plasmando a la perfección, con un sonido claro, nítido y muy bueno, cinco composiciones instrumentales, en su mayoría tranquilas, relajantes, sosegadas y de un gusto y calidad exquisitas.
La primera canción de la maqueta, “20 años atrás”, es una de las piezas que más me han gustado, escuchándose diversas guitarras y pudiendo uno deleitarse con la destreza y manera tan limpia que tiene al tocar Gustavo. Quedando bastante bien el sonido que consigue con los sintetizadores en la canción. Además, sirve para cerrar los ojos, relajarse y ponerse a echar la vista atrás de dónde estaba y qué hacía uno en el tiempo que dice el título.
Emplea guitarra acústica en el comienzo de “Hijo del Sol”, para luego sonar las eléctricas acompañadas de las acústicas en un segundo plano, quedando esa mezcla perfecta y muy atractiva.
“Volviendo a casa” es una composición de cariz jazzístico. “Marcado” se puede decir que es el tema más rockero de la grabación, teniendo su polo opuesto en “No habrá final”, una bella pieza tocada por entero con acústicas, logrando unos muy conseguidos aires hispanos, aunque no te equivoques y no esperes escuchar puro flamenco.
Digna de mención es la modestia del guitarrista, que dice: “… sólo soy un humilde aficionado a la música y a la guitarra en proceso de aprendizaje”. Muchos músicos que se lo tienen creído deberían aprender de Gustavo Martín y meditar que antes de músico se es persona.
Insto a la gente a que no sólo se queden en los guitarristas, y músicos en general, que veneran en revistas y páginas musicales con mucha publicidad. Hay buenísimos músicos que trabajan, ensayan, investigan… día a día, y que pasan desapercibidos. Gustavo Martín, Miguel Duarte, José de Castro, Kike G. Caamaño (Asha), Robert R. Rodrigo (Airless)… son unos pocos ejemplos de guitarristas, y músicos, que merecen ser más escuchados por la gente. Vuelvo a citar a Gustavo: “Este disco está dedicado a todos los músicos que lo intentaron y no llegaron, va por vosotros!”.
Diez años después de la separación de Tribu/Alvar de Flack, en febrero de 2007 nació Cover Band, compuesta por la última formación de Alvar de Flack (Gustavo Martín – guitarra, Rubén Martín – bajo, Ramón López – batería, Ricardo Olivares – teclados) y Antonio Flores (voz).
Starbreaker
