A lo largo de los últimos años hemos ido viendo infinidad de reuniones de bandas, especialmente de la década de los 80. Grupos que no se comieron ni el agujero de un donut en el pasado y que regresan, otros que utilizan el nombre con el que tuvieron repercusión décadas atrás pero que en sus actuales filas pocos componentes hay de la formación original o clásica… Viviendo por norma general del pasado, sin la esencia de años atrás, sacando discos mediocres… No es el caso de los norteamericanos King Kobra, quienes en su tercera etapa volvían con todos los músicos de sus primeros años más fructíferos (los guitarristas David Michael-Philips & Mick Sweda, el bajista Johnny Rod, y el histórico e incombustible Carmine Appice tras la batería, quien ha estado en todos los discos y etapas de la banda).
Desde que el vocalista Mark Free, desde hace unos años señora Marcie Free, dejó su voz en los dos primeros álbumes (“Ready To Strike” de 1985 y “Thrill Of A Lifetime” de 1986), pasaron por las filas de King Kobra Johnny Edwards (quien había estado y grabado anteriormente con Montrose, Buster Brown; y tras King Kobra, entre otros, con Foreigner) para el tercer larga duración (“III” de 1988); y en el intento de volver a la actividad a comienzos del siglo XXI con el disco “Hollywood Trash” (2001) con el cantante Kelly Keeling (quien se había ido forjando un nombre con Baton Rouge, John Norum, Carmine Appice´s Guitar Zeus, Michael Schenker Group…). Así que para este nuevo retorno de los clásicos King Kobra se les unía Paul Shortino (conocido principalmente por ser el vocalista de Rough Cutt, y por su paso por Quiet Riot, además de haber trabajado y grabado con el guitarrista Jeff Northrup, habiendo éste integrado la formación del “III” de King Kobra sustituyendo a Mick Sweda; siendo también Shortino compañero de Appice en el proyecto junto al guitarrista Javier Vargas), con quien grababan “King Kobra” (2011) y el reciente “II”. Pudiendo hacerse un lío con el título de los discos quien no esté familiarizado con los álbumes del grupo norteamericano, porque titular como el nombre de la banda el quinto disco de estudio, y como “segundo” el sexto, habiendo ya nombrado el tercero como “III”, induce a la confusión.
Del primer álbum con Paul Shortino sólo escuché el tema del videoclip “Turn Up The Good Times” (desconociendo la razón por la que el guitarrista Mick Sweda no aparece), y según el comentario que escribió por aquí el amigo y compañero Shan Tee de ese “King Kobra”, este “II” -vuelto a editar, como el anterior, por los italianos de Frontiers Records- sigue las mismas pautas. No esperes encontrarte plenamente a los King Kobra de los 80, incluidos en el saco de las Hair Metal Bands, y aunque podamos escuchar algunos temas con algo de esencia del pasado, los actuales King Kobra miran más hacia el Hard Rock de raíces clásicas. Sonando sus composiciones con energía y fuerza, donde las guitarras de David Michael-Philips y Mick Sweda hacen un buen trabajo en pos de las composiciones, y la base rítmica de Johnny Rod y Carmine Appice suena más que consistente, especialmente el veterano batería, quien junto a Shortino y Dave Henzerling (vamos, David Michael-Philips) realizaron la producción de la docena de canciones del trabajo. Mezclándolas Michael Voss (vocalista de Mad Max, Wolfpakk, ex-Demon Drive, Casanova…).
Para mí los mejores temas están en el comienzo del CD, comenzado por “Hell On Wheels”, abierta por el sonido que origina un tren al pasar velozmente. Una canción donde, en un poco más de seis minutos, despliegan perfectamente una buena descarga de Hard & Heavy con ese excelente batir de Carmine Appice. Siguiendo de muy buenas maneras con “Knock ´Em Dead”, donde la labor de las guitarras brilla a lo largo del tema.
“Have A Good Time” es una canción de cadencia hard rockera y con regusto de Blues, recordándome en ocasiones a Aerosmith. Un tema cuya letra está inspirada en el garito rockero Vamp´d de Las Vegas, Nevada (USA); habiendo filmado en el mismo local un videoclip donde aparecen músicos como Zakk Wylde (Black Label Society, ex-Pride And Glory, Ozzy Osbourne), Vinnie Paul (Hellyeah, ex-Damageplan, Pantera) Frank Dimino (Angel; quien también realiza coros en el disco) y Ace Frehley (ex-Kiss). Siendo dirigido el videoclip por el español Mario Ruiz de Krea Films Producciones, habiendo realizado también el videoclip del anterior álbum.
Chisporroteo de vinilo y musiquilla en el comienzo, y final, de “The Ballad Of Johnny Rod”. Que no te confunda el título, no esperes ninguna balada, imagina mezclar a ZZ Top y los Van Halen de David Lee Roth (viniéndome a la cabeza el grupo que formó el guitarrista Mick Sweda tras la ruptura de King Kobra, BulletBoys -otros que volvieron hace unos años-, a quienes se les asemejaban en sus inicios con Van Halen).
“Take Me Back” es una pieza baladística, donde a la muy buena voz de Shortino le acompañan, entre otros instrumentos, acústicas y teclas, además de coros femeninos que le dan aún más colorido y aires Soul. Participando a lo largo del disco una larga lista de personal haciendo coros, repitiendo del anterior trabajo Ron Keel (Keel, ex-Steeler).
El sexto corte “When The Hammer Comes Down”, es dominado en su comienzo por la batería de Appice y después por los repetitivos riffs de las seis cuerdas. Siendo una composición rockera pero que me suena con un filo más contemporáneo, y si la comparo con las anteriores canciones no me cuadra debidamente tras el muy buen comienzo del álbum. Retomando en buena línea con “Running Wild”, donde nos adentran en una selva, con diferentes sonidos de animales; viniéndome a la cabeza al escuchar aquí la voz de Paul Shortino a Joe Lynn Turner.
“Got It Comin´” es una acaramelada composición que me evoca al Phil Lynott más suave. Regresando al Hard Rock de sonidos más clásicos con “The Crunch” y “Deep River”, siendo ésta una canción de más de siete minutos y medio con dejes a Led Zeppelin, Aerosmith…; quedando estupendas las voces femeninas hacia el final.
Ritmo y cadencia hard rockera contundente durante “Don´t Keep Me Waiting” (con demostración final de Carmine Appice), viniéndome a la testa durante esta canción cuando se comparaba a Paul Shortino, en su paso por Quiet Riot (quien grabara el álbum “QR” de 1988), con David Coverdale (Whitesnake). Siendo ese tema el antecesor de la final “We Go Round”, la composición del disco más Hard Rock melódica / A.O.R.
En definitiva, segundo álbum de King Kobra con Paul Shortino a la voz, consiguiendo un buen trabajo de Hard Rock, sobre todo en sus primeros cortes.
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Starbreaker
