DOBLE ESFERA “La nueva era del Rock” (2025)

¡ Comparte esta noticia !

Reseña originalmente publicada en catalán en El Rock-Òdrom

¿Qué ocurrirá cuando la última de las grandes bandas del Heavy Rock nacional baje la persiana? ¿Habrá un relevo generacional entre las milicias adamantinas que actualmente guardan las espaldas a las míticas formaciones, mientras crecen a su sombra y esperan el momento para emerger de la retaguardia? ¿Las habrá lo suficientemente atrevidas y valientes para aceptar el testigo y con suficiente talla para suceder, preservar y dar continuidad al legado que se les entrega? Interesantes preguntas que siempre dan lugar a encendidos debates y a las que los murcianos Doble Esfera están dispuestos a desafiar con una declaración de intenciones personificada en su reciente trabajo, inequívocamente titulado “La nueva era del Rock”, un canto que reivindica la reverencia ante las leyendas del género sin que este ejercicio de nostalgia entorpezca el avance de jóvenes grupos hacia un nuevo período de reinado.

Doble Esfera no es una formación que acabe de aterrizar en la escena: el inicio de su trayectoria se remonta al año 2010, cuando el vocalista Eladio Ruipérez y el guitarrista Antonio Elzaurdia pusieron la primera piedra en la ciudad de Murcia. Desde entonces, su primogénito larga duración “Mi universo” (2012), los minielepés “El baile de los necios” (2015) y “Rock duro del siglo XXI” (2016), y posteriormente el álbum “Futuro” (2020) se han ido sucediendo inexorablemente en el tiempo. El flamante “La nueva era del Rock” es un EP integrado por cuatro temas (de los cuales “La momia” es la regrabación de una pieza aparecida en su ópera prima) que se publicó en vinilo a finales del año pasado a través de Maldito Records y el 16 de enero de este 2025 en todas las plataformas. Un trabajo que ha sido producido y grabado en los estudios Arde el arte por Raúl de Lara y Antonio Elzaurdia, mientras que de la masterización se ha ocupado Antonio Navarro en los Eriatarka Mastering.

La portada y el diseño interior de la carpeta de la edición física han sido realizados por 2112 Producciones, que también ha sido la encargada de apoyar con excelsos videoclips este póquer de canciones, compuestas por Ruipérez (“La nueva era del Rock” y “La momia”), Elzaurdia (“Fuera de control”) y entre ambos (“Ricky Rock”), y que líricamente giran en torno a la vida entregada al Rock ’n’ Roll con sus excesos y sus virtudes.

De manera inevitable, desde los primeros pasos de Doble Esfera se han producido altas y bajas dentro de la alineación, y actualmente se presentan como un power trio formado por los dos miembros fundadores y Cristóbal Won, el bajista original que ha vuelto al redil después de unos años alejado de la banda. Durante la grabación, la batería ha corrido a cargo de diferentes músicos (Aníbal ha dejado su huella en “Fuera de control”, el tema homónimo y “Ricky Rock”, mientras que Willy Medina ha grabado los platos y los timbales de “La momia”), pero finalmente será Patricio Jiménez quien ocupará el asiento y los acompañará en directo -junto a un quinto miembro que todavía está por desvelar- en las fechas de “La Nueva Era Rock Tour” que empezó esta primavera.
En “La nueva era del Rock” el grupo procura marcar distancia con su inmediato predecesor: deja a un lado la electrónica y los teclados de “Futuro” (que solamente hacen acto de presencia testimonial en “La momia”) y opta por un enérgico, contundente y metalizado Hard Rock directo, accesible y sobrio, con un sonido compacto y homogéneo que sigue teniendo en los riffs de Antonio Elzaurdia, la auténtica piedra angular de estos panochos a los que se añaden la prestancia de la sección rítmica capitaneada por Cristóbal Won y las melódicas líneas vocales de Eladio Ruipérez, ahora más que nunca, de marcado registro roquero.

“Fuera de control” arranca con un espléndido riff que, acompañado en los compases iniciales por el latido de la batería, deja espacio a la voz de Eladio en los primeros versos e, inmediatamente después, la banda en bloque se lanza al asalto de la variación melódica del puente y del rotundo y efectivo estribillo.
“La nueva era del Rock” empieza con una fabulosa armonía -que lejanamente me ha hecho recordar a aquellas habituales de Running Wild-, contiene un fantástico trabajo de Antonio tanto en el solo como en los diversos matices que sutilmente va repartiendo a diestro y siniestro en medio de las acrobáticas líneas vocales de Ruipérez y, sin que nos demos cuenta, ambos nos llevan cogidos de la mano hacia una briosa y determinante estrofa principal.
La vertiginosa “Ricky Rock” muestra una conjunción y un perfecto equilibrio entre todos los elementos de la canción, creando una pieza rotunda que no da ni un segundo de pausa, que fluye con una sorprendente naturalidad y sin artificios y que te apresa, aunque no lo quieras. Pura alma roquera, la misma que sostiene el granuja que cede su nombre para titular el tema.

El trabajo concluye con “La momia”, la revisión que la banda hace del tema “El exterminador” del álbum “Mi universo”. La actual adaptación tiene un minutaje más breve (por el camino se han perdido estrofas y se han recortado varios desarrollos instrumentales), incorpora nuevas líneas melódicas vocales y añade unos teclados tocados por Pablo Villena que, para mi gusto, restan más que suman. Estos cambios no la privan de conservar la rotundidad, la riqueza estilística y el maravilloso estribillo que tenía la original, convirtiendo esta última pieza del EP en la más inspirada de las cuatro.
Doble Esfera vuelve a presentar candidatura para guiar con la llama de su antorcha el futuro periplo del Heavy Rock por territorio hispánico cuando la noche de los tiempos sea oscura y cerrada. Con “La nueva era del Rock” nos brindan un trabajo meritorio, intenso, lleno de pasión por el rock más duro y que te deja con ganas de más, pero considero que está lejos de ser el hito que anticipe un cambio de ciclo. Mientras tanto, olvidémonos de futuros inciertos y quimeras remotas, aprovechemos que “la esfera vuelve a rodar” y disfrutemos sin más pretensión que la de dejarnos llevar por aquellas emociones que nos despierta la música y que nos arrastran hasta insospechados parajes.

Marc Milà