Como sucede de forma mensual, me siento ante el teclado para reflexionar sobre lo acontecido en el mes que hoy termina en esta ventana de comunicación con los lectores de la web que es este editorial.
Tanto en lo personal como en lo global, este abril que agoniza mientras escribo este texto será para siempre un mes inolvidable, con una serie de acontecimientos únicos que lo harán especial y recordado eternamente.
Empezando por lo general, en el plano musical aún estamos asombrados por la cancelación a última hora del concierto de Ghost en Madrid. La banda sueca iba a actuar en el Palacio Vistalegre, un recinto de 15.000 localidades, con todas las entradas vendidas, cuando sólo con dos días de antelación se dieron cuenta de que la producción del concierto (tamaño y envergadura del montaje escénico) era demasiado grande para este recinto.
El concierto llevaba cerrado con cinco meses de antelación, así que no deja de sorprender que no hubiera un pliego de condiciones que fuera comprobado antes de que los primeros trailers del grupo empezaran a llegar a Madrid. Una chapuza digna de otros tiempos.
En el plano social, aún resuenan los ecos del apagón del 28 de abril, en el que toda España, Portugal y una franja del sur de Francia se quedaron sin electricidad por completo, en un apagón inesperado más propio de países tercermundistas que de una zona supuestamente en la vanguardia tecnológica del mundo. Fueron entre 12 y 20 horas (según las zonas) sin energía y sin comunicaciones de ningún tipo. Sin luz, sin internet, sin teléfono… de repente volvimos al siglo XIX en un gran apagón que ya fue diagnosticado por nuestros queridos Topo en 1982.
Y llegó el apagón
Nadie se lo esperaba
Millones de ojos asustados
Es la noche de la noche total
Todos los que llevamos en la sangre el veneno de la música tendemos a buscar canciones que se adapten a cada situación. En mi caso, además del “El apagón” (1), este “Blackout” (2) que nos llevó a la “Incomunicación” (3) provocada por este «Communication Breakdown” (4) nos tuvo todo el día en vilo, algo que se agravó en el “Sunset” (5), cuando las “Lights Out” (6) provocaban cierto “Fear Of The Dark” (7). ¿Cuáles fueron las tuyas?
En otro orden de cosas, este mes de abril que acaba de terminar se ha llevado al Papa Francisco, el líder de la Iglesia Católica durante los últimos 12 años y cuya muerte ha sido más lamentada por ateos y minorías desfavorecidas que por los católicos más recalcitrantes, lo que demuestra su compromiso con los pobres, los migrantes y refugiados, además de su defensa de la dignidad humana, algo que la cúpula eclesiástica y los católicos “de boquilla” no llevaban nada bien.
En el plano personal, la tormenta anunciada en el editorial del mes pasado llegó a mi vida y me ha dejado una de las experiencias humanas más increíbles que nunca imaginé que podría experimentar. Que estés leyendo este editorial demuestra que todo salió bien (durante un tiempo no las tenía todas conmigo) y, ya os adelanto, poco a poco me permitirá ir retomando la actividad habitual en la web y en la radio. Os juro por la memoria de Dio (Mr. Ronnie James) que, pase lo que pase de aquí al fin de mis días, lo sucedido este mes habrá dado sentido a mi vida.
Por último, quiero reiterar mi agradecimiento a todos aquellos que se han preocupado por mí en este tiempo. No es la primera vez que lo hago y no será la última, y aun así siempre me sentiré en deuda con quieres han mostrado tanta preocupación en mi persona. Algo he debido hacer bien para recibir tanto cariño.
Empiezo este mes de mayo que hoy comienza con ilusión ya que, más que nunca, “hoy es el primer día del resto de mi vida”.
Santi Fernández “Shan Tee”
(1) Topo
(2) Scorpions
(3) Barón Rojo
(4) Led Zeppelin
(5) Gary Moore
(6) U.F.O.
(7) Iron Maiden
