El guitarrista y voz Sevensui (Ten Thousand Sufferings) formó en Lanzarote en el año 2000 el proyecto, de Brutal Death Metal, Infernal Hate junto al baterista colombiano Fabio “Dr. Grinder” Ramírez (Internal Suffering, ex–Disembowel, Carnal). Decidieron grabar una demo de dos temas después de una serie de ensayos. Luego optan por irse a Holanda a grabar su primer disco, “The Wisdom Of Obscure Dimension” (Goregiastic Records, 2003), en Excess Studio (Sinister, Gorefest, After Forever…). Después Fabio dejaba la banda, entrando el bajista David “Deathkult” (Ten Thousand Sufferings) y el batería y voz José “Mostro” (Blackened, ex–Tribu). Una nueva demo graban a finales de 2004 y comienzan a realizar sus primeros conciertos, por las Islas Canarias. Su segundo disco, primero como trío, se graba entre noviembre de 2005 y marzo de 2006 en Acatife Studio (Sonilanza) de Lanzarote, siendo mezclado por Eduardo Martínez y el bajista David, que es quien produce la grabación, siendo masterizado por Hans Pieter de nuevo en Excess Studio de Rotterdam (Holanda). Antes toman tres temas sin masterizar (“Pure Hate”, “Prepared For War” y “Life Condemned”) y viajan a la Península Ibérica para presentarlos. Llegando a tocar en Barcelona o Vigo, y abriendo, junto con The Zeronaut, para los norteamericanos Incantation el 22 de julio de 2006 en Las Palmas.
Bastante tiempo ha tenido que pasar para que el segundo álbum de Infernal Hate fuera editado finalmente por Hecatombe Records a finales del pasado 2007, coincidiendo con su visita de nuevo a la Península, en septiembre, para girar junto a Goregast, Migraine y Die You. Por una serie de problemas no se pudo añadir al trabajo el bonus DVD que consta inscrito en la contraportada del CD.
En “Necrophorus Humator” hay diez temas, en menos de media hora, de brutalísimo Death Metal con influencias de la vieja escuela y algunos toques de Grindcore. Es imponente la voz gutural del baterista José “Mostro”, acompañado por la voz también infernal, además de registros más dementes y chillones, de Sevensui. Los primeros temas del álbum son muy agresivos y brutales, pero llegan a ser un tanto lineales, siendo a partir del ecuador del disco, al menos para mi, cuando se escuchan las composiciones más interesantes, “Life Condemned”, “The Apocalypse”… “Reborn Of The Spawn”… e “In A Sea Of Madness”. Lo que mata la escucha del disco es el sonido que han sacado de batería, que predomina sobre la guitarra y el bajo, sonando un tanto a lata e incluso en algunas partes mecánica, dando la impresión general que no se ha sabido ensamblar correctamente con los demás instrumentos y las voces, perdiendo por este motivo más valoración el disco en el conjunto general.
Un grupo que me causó muy buena impresión en el concierto que vi de ellos el viernes 14 de septiembre de 2007 en la sala Silikona de Madrid, pero que por el sonido obtenido en la grabación los temas del disco quedan deslucidos. Espero que para la próxima aprendan de los errores.
Starbreaker
