Debo reconocer que este era uno de los discos que más esperaba este año. La calidad estaba claro que la tendría, pero la duda que me asaltaba, era si tomaría la dirección del hard rock, o bien de otros estilos que ya han tocado ambos vocalistas en sus carreras en solitario. Sus últimos lanzamientos habían tomado el camino del rock más potente y esta vez no podría ser menos.
El disco arranca con un bajo predominante y aires purpelianos que nos introduce en una carrera por “Devil’s Road”, derroche de facultades en ambas gargantas que van intercalando protagonismo. En el siguiente levantan un poco el pie del pedal para realizar toda una declaración de principios: “You Can’t Stop Rock n’ Roll”, recuerdos de Rainbow se filtran en el tema, mientras ambos cantan al unísono conduciéndonos hacia un estribillo poderoso, con un ritmo de guitarra de esos que se te quedan grabados en la mente.
Guitarras afiladas y un sonido clásico de Hammond nos avisan de lo que se nos viene encima. “Missed Your Name” es un tema rápido donde destaca la voz de Glenn. Tal vez es un tema más a su medida. Se toman un momento de respiro y de nuevo al ataque con ese estribillo que tan bien entra, inconfundible duelo de guitarra y teclados que nos devuelven viejos tiempos. Tal vez el nombre de la canción esté referido a cierto grupo que todos conocemos. Tras la fuerza de los tres primeros temas, llega el momento de relajarse con “Mistery Of The Heart”, un medio tiempo orientado hacia las F.M., bonitas melodías en el que dejan de un lado los alardes de temas anteriores, para cantar más melódicos y claros.
“Sister Midnight” recupera el sonido setentero que destila este disco, un tema que suena más a lo hecho por Glenn en anteriores etapas, sin sonido fuerte de guitarra y un cierto regustillo funky, que tanto gusta a Mr. Hughes. Un buen riff de guitarra da entrada a ”Better Man”, un tema donde destacaría las líneas de bajo junto a un riff machacón que sirve de colchón para que ambos den rienda suelta a sus gargantas, contrastando con un estribillo melódico que le da un contrapunto al tema muy interesante. El trabajo de las guitarras durante todo el disco es perfecto, adaptándose a cada tema, siempre en un segundo plano sin robar protagonismo a las voces.
Llega el turno de “Heaven’s Missing An Angel”, una balada con cierto aire a Whitesnake, sobre todo al principio del tema; no en vano anda por aquí John Sykes, responsable del sonido de aquel “1987” de la banda de Coverdale. El sonido de teclado domina el tema hasta llegar al estribillo, donde entran muy fuerte creando un contraste que le da un toque especial a esta canción. Al llegar el solo de guitarra de nuevo vuelve a mi cabeza el paralelismo con Whitesnake. El único pero que se le puede poner al disco es el haber colocado los temas mas lentos juntos, y eso me lleva hacia “Fade Away”, otro tema tranquilo, sobre todo en el aspecto vocal, acompañado de un envolvente teclado que dibuja bonitas melodías junto a la calidez de las voces.
Tras la calma, vuelve la tormenta y ésta se llama “Ride The Storm”: una guitarra rápida cabalgando sobre la tormenta de voces que se clavan como rayos, ambos a pleno pulmón, en uno de los temas mas rockeros, siempre con el teclado por detrás dando color al tema. Este tema suena realmente potente, de los mejores del álbum. No puedes parar el Rock and Roll, y eso queda claro en el siguiente tema “Run, Run, Run”, de nuevo Glenn y J.L. demostrando que pueden desgañitarse y modular sus voces de esa forma que solo los grandes saben hacer. Purple me vuelve a la cabeza, pero mucho más duro de lo que sonaran nunca Gillan y Cia. En “Against The Wall” vuelve el hard rock setentero: mucho ritmo y un estribillo con fuerza directo hacia el muro, ¡qué regustillo más añejo a ese rock con clase que tan bien saben hacer! Y para terminar, una intro de teclados nos mete de lleno en “On The Ledge”. De nuevo las guitarras vuelven a tomar protagonismo para dar paso a ese colchón de melodías tan bien rellenado por el teclado: un tema sugerente que desemboca en un estribillo con mucha fuerza.
En definitiva, una joya para los amantes del rock bien hecho, un disco cargado de matices, donde se dan la mano las melodías y la potencia controlada, pero sobre todo el duelo antológico entre J. L. Turner y Glenn Hughes, ¿quién de los dos se lleva el gato al agua? Difícil de decir, eso lo debe decidir cada uno. Sólo falta que para el próximo (si lo hubiese), se uniese Coverdale, y ya seria el no va más.
[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=vNg_81hjoIo[/youtube]
Carlos “Anaxides”
