LED ZEPPELIN “In Through The Out Door” (1979)

¡ Comparte esta noticia !

ledzeppelin_inthroughtheoutdoorDe este disco siempre se han dicho muchas cosas, principalmente dos: que es el disco de John Paul Jones y que es el peor de la banda (flaco favor le hacen al bueno de Jones) Vale, pues bien, sin desmentir pero diciendo lo contrario, yo digo que ni es el disco de John Paul Jones ni el peor de Led Zeppelin, pero vayamos poco a poco.

En 1978 Led Zeppelin no vivían su mejor momento. Una serie de desgracias personales habían acontecido en los últimos meses, entre ellas la muerte del hijo de Robert Plant. El mundo tampoco era el mismo que a principios de la década, ahora el Punk y la New Wave era lo que estaba en boga, aunque aquí sería conveniente hacer una aclaración; muchas veces se dice que el Punk y la New Wave acabaron con los dinosaurios, pero yo, por más que miro, no veo nada de eso por ningún lado. Que me diga alguien si no el por qué de los éxitos de “The Wall” de Pink Floyd o este mismo “In Through The Out Door” en pleno 1979. Los dinosaurios perduran, de la New Wave ya no se acuerda ni el tato. Con esta tesitura la banda decide irse hasta Suecia para grabar su nuevo disco.

Desde el éxito arrollador de “Led Zeppelin IV”, el cuarteto británico no ha parado, con desigual fruto, de explorar todo tipo de terrenos. Si ya en “Houses Of The Holy” se adentraron en jardines demasiado exóticos con escaso acierto, aquí vuelven a salir sin brújula pero, en opinión de un servidor, esta vez sí acertaron. Para empezar, un discoix_ledzeppelin que contiene un tema como “In The Evening”, sólo puede ser catalogado como “categoría superior”. En la onda de sus mejor odas al Hard Rock, con unos arreglos (ahí es donde entra Jones) magistrales, el tema que abría el disco puede ser declarado, sin miedo alguno, como una de las mejor coplas de la banda. Pero ahí se acabó la tierra conocida, a partir de aquí… nos vamos de exploración.

Piano, rock vacilón y ganas de bailar; “South Bound Saurez” (¿quisieron decir Suárez?) está en las antípodas de “In The Evening” y podría ir cogidito de la mano de “Hot Dog”, un country festivo exquisitamente tocado. Ambos temas son bastante intrascendentes y pueden ser juzgados como piezas menores, pero son dos ejercicios meridianos de cómo rockear con gusto. Para trascendencia se sueltan “Carauselambra”, una lección de Rock Progresivo impresionante si le coges el punto, si no se lo coges puede parecer un tema infumable, sobre todo por el organillo de Jones. Para mí es una obra maestra de diez minutos y la verdadera joya de este disco, aunque ese honor siempre se lo ha llevado, injustamente a mi parecer, “All My Love”. Más Jones, más organillos, esta vez muy cansinos, y un Plant matador en una copla demasiado previsible. “All My Love” pierde rápidamente todo lo que gana en las primeras escuchas. A mí es el corte que más me aburre pero la mayoría lo ama. Prefiero mil veces “Fool In the Rain” aunque también termine cansando. Además aquí cuelan un medio Samba (aunque yo me inclino más por que sea un Calypso pero no seré yo quien discuta a los grandes sabios) que si bien se nota que está cogido por los pelos tiene su gracia. El disco lo cierran volviendo a tierra con un Blues marca de la casa (aunque también repleto de las teclas y demás herramientas de John Paul Jones) rebosante de feeling con Plant marcando territorio.

¿El peor disco de la banda? Pues bueno, no digo que no, pero en mi opinión no sólo es un grandísimo disco, sino que supera, por ejemplo, a “Presence” y a medio “House Of The Holy”. ¿El disco de Jones? Pues también. Es verdad que es donde más aporta el gran músico inglés pero no es menos cierto que en Led Zeppelin todos aportaban lo suyo. No se entendería la banda sin cualquier de ellos. Amén de que Page, el principal compositor, aparece en los créditos de la mayoría de los temas. En definitiva es un disco que corre con el sambenito de ser una obra menor cuando realmente, sobre todo si aceptamos que es un disco bastante superficial, desnudo de toda la épica propia del grupo y bastante disperso, es un disco exquisito lleno de calidad, donde los experimentos, por fin, salen bien. Además, y sólo como curiosidad, la edición en vinilo es de las más bellas que servidor haya tenido en su estantería. No hay que dejarse engañar con los típicos tópicos que rodean a este disco, es una obra maestra como todo lo que hicieron en vida estos cuatro zepelines.

[youtube]http://youtu.be/nxlgIFWuja8[/youtube]

Perico Salinas «Pears»