MANOWAR “Kings of Metal” (1988)

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manowar_kingsofmetalSé que algunos se habrán echado alguna que otra carcajada al ver a estos ‘señores de la guerra’ en el apartado de Clásicos (otros simplemente se estarán preguntando qué coño pintan aquí), pero también estoy seguro de que a otros muchos les habrá hecho ilusión recordar un disco como el que nos ocupa. Y es que Manowar, pese a quien le pese y duela a quien le duela, es uno de esos nombres que por una razón u otra está en boca de toda la audiencia metálica, ya sea para encumbrarlos a lo más alto o para vilipendiarlos hasta lo más bajo.

Al margen de todo esto, de lo que no me cabe la menor duda es que este “Kings Of Metal” está, si no en todas, en la mayoría de las estanterías de los amantes del Hard Rock y el Heavy Metal. Y es que es uno de esos trabajos que, desde el primer hasta el último corte, contienen todos y cada uno de los clichés estándar de lo que todos conocemos por Heavy Metal: letras socarronas y épicas a partes iguales, himnos de esos de ‘puño en alto’, agudos ‘estalla cristales’, solos afilados, coros ‘a lo iglesia’, motos, cuero, en fin, creo que ya me entendéis…

Este “Kings…” cierra lo que es para muchos la etapa dorada de la banda, con trabajos tan notables como pueden ser “Into Glory Ride”, “Hail To England” o “Sign Of The Hammer” (otro gran clásico para el que suscribe), siendo el último trabajo en el que contribuiría con su aportación a las seis cuerdas el polifacético Ross The Boss (el cual volvería a sus raíces más punk y hard rockeras, aunque eso es otra historia), quizá el mejor músico que haya pasado por la banda.

El disco se abría, como no podía ser de otra de manera, con el rugido de un motor (para lo cual me consta que tuvieron algún que otro problemilla en la grabación), sucedido inmediatamente por la rápida “Wheels Of Fire”, con uno de los solos más “jebis” que he oído nunca, quedando patente desde un primer momento que los que llevan la voz ‘cantante’ son el vocalista Eric Adams (todo un portento) y el citado Ross The Boss, quedando en un segundo plano el mediocre Scott Columbus (batería) y el vanagloriado Joey DeMaio (que, pese a sus intentos por destacar con bajos de ocho cuerdas, sigue moviéndose por el mástil como si tuviera una). “Kings Of Metal”, el tema que da título al plástico, es uno de esos himnos gamberros y moteros en los que hacen gala de su faceta más true-metalera (“other bands play, Manowar kill”), leiv motiv que a la larga se haría un tanto cansino y manido. “Heart Of Steel” es una de esas baladas de ‘pelos de punta’, apoyada por teclados a cargo del Boss y con una letra de emocionarse. “Sting Of The Bumblebee” es una de esas piezas de bajo distorsonado a toda mecha (acompañado someramente por el bombo y el platillo de Scott, así que os podéis imaginar…), una de las debilidades de Joey (en todos los discos hay alguna), mientras que “The Crown And The Ring (Lament Of The Kings)” es un tema grabado con un coro profesional de iglesia (en la catedral de San Pablo, Birmingham), uno de los temas favoritos de Joey (el cual siempre ha dicho que la música de iglesia es muy heavy, y vaya si lo es).

“Kingdom Come” nos devuelve a la normalidad, es decir, voz, guitarra, bajo y batería, un tema de cadencia lenta pero de una fuerza considerable, sobre todo por los estallidos vocales de Eric, con otro de esos solos súper heavies y ultra pegadizos a cargo de Ross The Boss. Con “Hail And Kill” llega el delirio, de comienzo súper heavy, pausa – punteo – narración y explosión de nuevo, de letra mega-burra y coros destructivos. Todo un himno de esos que hemos escuchado y berreado miles de veces en estado de embriaguez. “The Warriors Prayer” es una narración épica (acompañada de efectos sonoros) que sirve de introducción para “Blood Of The Kings”, otro himno metálico dirigido expresamente a los fans de la banda y que cierra el disco de forma apoteósica. Añadir que en la versión CD aparece como bonus track “Pleasure Slave”, un tema con ciertas reminiscencias a Black Sabbath, con la guitarra de Ross en primer plano (y repitiéndose constantemente) y con una letra machista a tope (son Manowar).

Es cierto que Manowar han pecado de muchas cosas, como por ejemplo de pretenciosidad, exceso de pose, de repetir clichés constantemente, etc., pero si nos ceñimos a lo musical (sobre todo en su etapa más clásica) encontramos a un grupo de auténtico y vigoroso Heavy Metal con discos muy interesantes y que han sido muy importantes para alguno de nosotros en algún momento de nuestras vidas. Quizá haya elegido éste porque es el primero que me agencié (1988 fue un año muy importante para un servidor en lo que a ediciones discográficas se refiere –Iron Maiden “Seventh Son…”, Helloween “Keeper II”, Metallica “And Justice…”, etc.-), y siempre tendrá un sitio de privilegio en mi estantería. “Stand and fight, say what you feel, born with a heart of steel…”

David Fernández “Bubba”