Ocho años hace ya (porque parece que fue ayer mismo cuando adquirí este disco en unos grandes almacenes de Talavera de la Reina, cómo pasa el tiempo…) que vio la luz el sexto LP de estudio de la banda liderada por Mr. Dave Mustaine, en otro tiempo (muy lejano) lead guitar de una banda llamada Metallica (¿os acordáis de aquel grupo?), ya con una formación consolidada (Marty Friedman a la guitarra solista, Nick Menza a la batería y Dave Ellefson al bajo -para servidor la clásica-, de los cuales sólo queda el bueno de Dave “Jr.”) y una vez desaparecidos los fantasmas del pasado (la adicción al alcohol y a las drogas por parte del sr. Mustaine, la sombra de Metallica una y otra vez persiguiendo a nuestro querido frontman, las continuas “peleas” con bandas como Sepultura, Slayer, etc. etc.).
Ahora que es inminente la aparición del primer directo oficial del grupo, “Rude Awakening”, y haciendo un balance global de lo que ha sido la trayectoria de la banda (son ya casi dos décadas, que se dice pronto), veo este “Youthanasia” como uno de los trabajos más maduros y sólidos de todos cuantos han grabado los yankees.
Haciendo un breve repaso a la historia discográfica de la banda nos encontramos con un cojeante debut llamado “Killing Is My Business…”, que sirvió de carta de presentación de la formación liderada por el ya ex-guitarrista de Metallica (estigma que le “marginaría” por un buen tiempo), al que siguió un más suculento “Peace Sells… But Who’s Buying?” (el cual posee algunos de los clásicos atemporales del grupo y que desde entonces no han faltado en sus directos, caso del tema título). “So Far, So Good… So What!” siguió la estela de su antecesor, pero fue con “Rust In Peace” (¿de qué me suena a mí esto?) donde, ya con la formación que grabaría el álbum que nos ocupa, Dave Mustaine & co. demostrarían al mundo mundial de lo que eran capaces (¿se habrán arrepentido alguna vez los sres. Ulrich & Hetfield de la expulsión de Dave? Preguntas sin respuestas…). Y si bien “Rust In Peace” fue un disco que aunó la rabia de los primeros discos con una madurez y una evolución lógica y coherente, “Countdown To Extinction” llevó ese proceso evolutivo un paso más allá, desechando ya el concepto de banda “thrash” y adoptando el más genuino y apropiado término “heavy metal”.
Con una de las mejores producciones (Max Norman & Dave Mustaine) y portadas (insuperable) de la historia de Megadeth, “Youthanasia” presentaba un sonido fresco y denso a la vez y, sobre todo, unos temas que hoy por hoy son ya verdaderos clásicos dentro del género. Abría fuego el descomunal “Reckoning Day”, un medio tiempo lleno de fuerza y en el que las guitarras del dúo Friedman/Mustaine te taladraban el cerebro como si de una Black&Decker se tratase, y el sonido de timbales del señor Menza hacían que el suelo de tu habitación temblase literalmente. Un choqueteo de baquetas anunciaba “Train Of Consequences”, un tema algo más accesible y del cual se grabó un suculento video lleno de freaks y que todavía revisito de vez en cuando. En “Addicted To Chaos”, al igual que sucedía en “Family Tree” o en “I Thought I Knew It All”, Megadeth se recreaban tanto en los estribillos (con voces dobladas repitiendo constantemente) como en las melodías, mostrando una faceta inimaginable en los comienzos de la banda, y a un Dave Mustaine que parecía haberse tomado en serio eso de cantar.
Otro de los temas que se convertirían por derecho propio en entrar dentro de la categoría de clásicos indiscutibles era “A Tout Le Monde”, un tema dulce y cañero a partes iguales y que no ha faltado en directo desde entonces. “Elysian Fields” y “Blood Of Heroes”, de aire similar, se paseaban por el plástico de forma elegante, y si bien “Black Curtains” o “Youthanasia” portaban un aire oscuro y denso (¿posos de Black Sabbath?), “The Killing Road” y “Victory” (ambos cerraban las caras A y B del plástico respectivamente) nos devolvían a los Megadeth más clásicos, con esos inconfundibles riffs y rememorando, en el caso de “Victory”, la historia de la banda en forma de letra.
Lo dicho, un disco crucial en la carrera de Megadeth, que demostró a un grupo en constante evolución y madurez musical y con un líder al frente que se merece todo lo que le ha pasado (en el buen sentido, claro) y más. Y la historia no ha acabado. Episodios como “The World Needs A Hero” son una muestra fehaciente de ello. Esperemos que la cosa no se vuelva a torcer…
David Fernández “Bubba”
