MISFITS – Jueves 23 de enero de 2003, Sala Roxy (Valencia)

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Mucha era la expectación que había por ver por estos lares a estos punkies con ojeras del otro lado del charco (al menos por mi parte), y finalmente la cita tuvo lugar una fría noche valenciana de un jueves de enero, con el correspondiente cansancio laboral pero en ningún momento mermados de ganas de presenciar el esperado evento.

Lo cierto es que el aterrizaje de las huestes del musculoso Jerry Only por tierras levantinas era cuanto menos curioso, sobre todo si tenemos en cuenta que venían, más que como banda, como una especie de three-man-project conmemorativo de los 25 años de carrera del grupo. Y digo esto no de forma gratuita, ya que la formación que nos visitó estaba compuesta nada más y nada menos que por Marky Ramone a los platos (¿hace falta especificar procedencia?), Dez Cadena (ex -Black Flag) a la guitarra y mr. Only al bajo / micro, la misma que está inmersa en un proyecto denominado “Project 1950”, y que como su nombre indica se van a ocupar de recordar viejos temas de dicha década (imaginaos lo que puede salir de ahí).

Tras una fugaz llegada a la sala sin pérdidas ni extravíos (demasiado bonito, y como no podía ser de otra manera la vuelta fue un desastre), en la puerta divisamos enseguida la calavera mítica de los yankees y a 4 ó 5 personas esperando, lo cual presagiaba un concierto más que íntimo, aunque por las horas que eran (las 20:00 aproximadamente) tampoco era cosa de especular (finalmente se llenaría). Visita a los bares cercanos (y jarras de cerveza, para no perder las buenas costumbres) y la fauna que empieza a hacer acto de presencia (crestas, góticos y paisanos, nuestro caso).

En un principio me había llegado la onda de que Don Cicuta abrirían la velada, pero o muy poco tocaron o decididamente fue sólo un presagio (mejor lo último). A las once aproximadamente se divisaba entre bambalinas la figura atemorizante de Jerry Only, ojeras en ristre, tupé cada vez más desde atrás, torso desnudo y rodilleras y cintas de tela negra en los brazos marcando bíceps, todo un figura. Tras los parches nuestro querido Marky Ramone, dispuesto una vez más a sacudir los mismos como mandan los cánones, y finalmente Dez Cadena completando el trío, de luenga melena y ojos tiznados, como su compañero de reparto.

La verdad es que fue llegar y besar el santo, porque todo esto ocurría nada más acceder servidor y acompañantes a la sala. Sin intros que valgan y sin espera alguna, golpe de charles y todo el trallón encima. Como suele ser habitual al principio una bola sónica ocupaba el ambiente, lo cual sería un problema en tanto en cuanto la duración de la descarga casi no permitió llegar a oír definitivamente bien el concierto. Como bien había oído (o leído, mejor dicho), a golpe de “one-two-three-four” a lo Ramones se sucedieron un puñado de temas de las tres bandas, Misfits, Ramones y Black Flag, algo paradójico tratándose del nombre con el que actuaban, si bien es cierto que alguno tenían que utilizar para llamar la atención (obviamente Ramones queda descartado de entrada, y utilizar Black Flag hubiera sido peligroso, no sé si más por un fracaso estrepitoso en la taquilla o por una probable paliza de Henry Rollins a nuestros tres mosqueperros).

La tarea de elaborar el set-list es más que ardua, ya que servidor no gasta de libreta (y dudo de que, de haber estado presente, a Mr. Starbreaker le hubiera dado tiempo de apuntar algo en la suya); haciendo trabajar un poco a la neuri, de Misfits sonaron las obvias, es decir, “Die, Die My Darling”“Last Caress” (con agradecida cita a Metallica incluída) y “Attitude”, bastante desmejoradas con respecto a las originales en la voz de Only (¡Danzig, vuelve!) y muchísimo más aceleradas, además de otras como “20 Eyes”“I Turned Into A Martian” o “Skulls” de “Walk Among Us”, “Mommy Can I Got Out And Kill Tonight” de “Earth A.D.” o “Teenagers From Mars”, el coreado “Halloween” o el hímnico “We Are 138”, que junto a “Some Kinda Hate” (sorpresa) fueron de las más decentes. No faltó representación de su más reciente “Famous Monsters”, del cual sonó “The Forbidden Zone” entre otras, aunque de esta era no es que estemos muy puestos.

Ni que decir tiene que intercaladas con las anteriores (aquí no había orden alguno, estamos hablando de punk) iban cayendo perlas de Black Flag (“Rise Above”“Gimme Gimme Gimme” creo recordar que fueron algunas) y sobre todo de Ramones, de los que sonaron ya desde un primer momento “The KKK Took My Baby Away”“Psycho Therapy”, el inevitable “Blitzkrieg Bob” (con toda la sala a grito pelao con “Hey Ho, Let’s Go!” y Jerry Only alzando el brazo a lo Conan), los ‘punkies’ “Judy Is A Punk” “Sheena Is A Punk Rocker”“Teenage Lobotomy”“I Wanna Be Sedated” o “Gimme Gimme Shock Treatment”, temas inevitables y esperados, y otros no tanto (y que me sorprendieron gratamente) como los melódicos “Pet Semetary” de “Brain Drain” y “Strength To Endure” de “Mondo Bizarro” (aunque aquí se echó en falta a Joey más que nunca).

Lo mejor del concierto sin duda las poses de Jerry Only con su estrafalario bajo, la caña sin tregua de Marky y Dez, los espontáneos/as en escena y las ‘sutiles’ incitaciones de Only a que dejasen el escenario los más cafres (hubo uno que de un empujón del muscleman casi llega a la octava fila); lo peor, y me temo que más importante, la duración (una hora aproximadamente, que para no llevar telonero y cobrar 23 euros en taquilla es directamente un robo –casi se tiró más Mr. Only firmando autógrafos que destripando temas-), el sonido (demasiado ‘acoplao’) y la falta como mínimo de un cuarto miembro que se ocupara con dignidad de las tareas vocales (y no digo que tenga que ser Glenn Danzig, con el chavalín que llevaban últimamente valía). Ah, y que no se me pase: para momento cumbre el de nuestro colega Santaje ofreciendo gustoso su entrada a Jerry para ver estampada su firma y viendo cómo se la birlaba desde la tarima el punkie de turno. Épico.

De momento la cosa ha sabido a muy poco, a ver si no tardan mucho en volver por aquí y mejoran las condiciones, que para ello tampoco hace falta mucho.

Texto: Bubba