Las cuatro chicas californianas con su fichaje por la multinacional Atlantic Records venían a Europa a promocionar su reciente trabajo “Spend the night” (2002), aprovechando el viaje para realizar unos pocos conciertos por este continente. Uno de los países afortunados que contó con un show de las rockeras fue España (en anteriores giras habían tocado en dos ocasiones en Barcelona y una en Madrid). La única actuación en directo que dieron en nuestro país fue en la capital del estado, en la pequeña, pero acogedora, sala Moby Dick.
El grupo elegido para empezar la noche fue LOGH (que un día antes y otro después actuaron por su cuenta en Sant Feliu de Guixols (Girona) y Bilbao, respectivamente). El cuarteto tomaba el pequeño escenario sobre las 21:35, comentando Mattias Friberg (vocalista y guitarra), antes de que sonara la primera copla, que procedían de Suecia. Abrieron con “The Passage”, perteneciente a su primer larga duración “Every time a bell rings an angel gets his wings” (2002), con técnica de “bottleneck” por parte del guitarrista Jens Hellgren. Con la siguiente canción ya me iba haciendo una idea de lo que hacían estos chiquillos del norte del continente, una música anodina, simple, bebiendo de las fuentes del Pop menos comercialoide y del Rock menos potente, fríos, muy poco comunicativos en escena y con un vocalista que balbuceaba cantando y susurraba (sin apenas entender lo que decía) en las pocas ocasiones que se dirigió para presentar sus temas.
“Ghosts”, también de su primera obra, fue la tercera de aquella noche lluviosa. Continuaron con dos composiciones de su segundo y último disco que aun no había salido al mercado, el que le da título al álbum, “The Raging Sun”, un poquito con más fuerza que las anteriores, y “The Contractor And The Assassin”. Poco se movieron en escena, quizás el que más despegó los pies de su posición, pero sin pasarse, fue el bajista Mathias Olden, que junto a Kristofer Rönström (días después, por razones personales, se vio forzado a regresar a casa y con él la banda), componían la base rítmica. Entre el público estaba la bajista de The Donnas, quizás la única persona que animó a la banda con su voz chillona y desagradable.
Mattias cambió de guitarra sólo para interpretar una canción del primer disco, volviendo a colgarse el instrumento que le acompañó durante su actuación para acabar con los dos últimas coplas de su corto concierto. Siendo el tema con el que se despidieron el más enérgico (me recordó a Nirvana), empleando voz rabiosa y chillona. Finalizando a las 22:06.
THE DONNAS (22:39 – 23:34)
Mi hermana fue la que me descubrió a aquellas adolescentes que hacían un Punk Rock ramoniano acaramelado y dulzón en “Get skintight” (su tercer disco) allá por 1999. Ella a partir de ahí las siguió, haciéndose con “Turn 21” (2001), también lo escuché, pero seguía sin prestarles la debida atención. Pero pocas semanas atrás, un sábado vino con el último CD de estas mujeres (hace tres años que ya pasaron la mayoría de edad, 21 años, en USA), lo puso en la mini cadena y aquello sonaba muy bien, Rock puro a lo AC/DC, recordándome bastante a The Runaways (aquel grupo de chicas que contaban con Lita Ford y Joan Jett). Así que sin pensárselo, había que ir a verlas para comprobar si comunicaban lo mismo en vivo que en estudio.
Tras volver a escuchar el “Apettite for destruction” de G´N´R (lo habían puesto anteriormente desde que entramos hasta que salieron los sosos suecos), casi en su integridad y utilizando como introducción el inicio de “Welcome to the jungle” (no sé si preparado por ellas o que se le coló al que pinchaba en el garito) por fin salían soltando un: “¡Hola España!, are you ready to R´n´R?” y “atacando” con la primera andanada rockera como comienza su último disco “It´s On The Rocks”. Donna A (Brett Anderson) pronto se hizo con las riendas del concierto con su presencia, meneando la cabeza y moviéndose muy bien cuando no cantaba. Con “Do You Wanna Hit It”, del penúltimo CD, ya desde el principio, seguían haciéndonos mover cuerpo y pies a ritmo de Rock de temas cortos y electrizantes, con coros pegadizos, realizados por guitarra y bajista. Se congregó gente joven y menos joven (de esta más de lo que imaginaba), y se veían disfrutando de la energía que desprendían estas mozas.
La cuatro cuerdas, Donna F (Maya Ford), arengaba con su desagradable tono de voz al público para que se animaran más. Continuaban presentado últimas composiciones: “Take Me To The Backseat”; haciendo mención la bajista al humo del tabaco del local que no la dejaba respirar bien y anunciando “You Wanna Get My High”, acompañándolas por el Rock acelerado de “Hyperactive” (del disco de 1999), “Too Bad About Your Girl”, “All Messed Up”, “Please Don´t Tease” (¿tocarían el último álbum entero?… poco les faltó, en concreto dos canciones, de las trece que tiene el CD, ya me diréis) dedicada a todas las chicas de la sala. Donna R. (Allison Robertson), cumplía de sobra con su guitarra, con buenos riffs o punteos rockanroleros, además de no parar en todo el concierto de moverse, en el poco espacio de que disponía, cual yegua salvaje. Apenas se le vio la cara durante su actuación debido al frenesí con que se sacudía, haciendo que el flequillo le tapara la cara.
Para el grupo que les acompañó esa noche hicieron “I Don´t Care (So There)”, fijándome en la pequeñita Donna C (Torry Castellano) que para arrearle con más potencia a su kit de batería, tras cada golpe tomaba impulso para pegar un pequeño bote en su asiento y así golpear con más fuerza, ¡menuda fiera!
Sin parar tocaban seguidas dos de sus anteriores trabajos, “Midnite Snack” y “I Didn´t Like You Anyway”, cantando muchos de los allí citados el estribillo: “B-O-R ing, too bad you´re not the boy for me, B-O-R ing, I wanted something quick and easy”, aunque en mi caso cambió “boy” por “girl”.
El reciente álbum continuaba “exprimiéndose” con “Not The One”, “Take It Off” y bromeaba (o así me lo tomé yo) la vocalista con que la próxima era la última “5 O´clock In The Morning”, única copla del nuevo disco que pasa de los cuatro minutos, y que fue acompañada con palmas del público. Pero lo de antes no era broma, se largaban a las 23:25, ¡no podía ser!… apenas dejan tiempo para que el público se explaye pidiendo más y salen al minuto y ante el griterío de la gente la batería hace gestos llevándose sus manos a sus orejas de que no oye nada, haciendo que gritáramos más. Concluían con “Who Invited You” (esta vez sin la ayuda en los coros de The Hellacopters, como así lo hicieron los suecos en el estudio) y “Skintight”, perteneciente al disco rosado, con un pequeño paroncillo como habiendo acabado, para proseguir el tema y finalizar en “orgasmo decibélico”.
Como pequeñas anécdotas comentar que alguno de los chavales que tenía delante mía soltó un “¡tía buena!” y de acuerdo que las chicas no están mal, pero continuamos con la garrulería de babear cuando una fémina sube a un escenario, a veces sin reconocer simplemente su clase como músico y persona. También les pidieron al final del concierto la versión que realizan del “Living after midnight” (Judas Priest), pero ni caso, venían a presentar en vivo su último trabajo discográfico y poquito más. Por cierto, se parecía un montón el road manager (o lo que fuera) al bajista de Steel Prophet, Vince du Juan Dennis, lo mismo hasta era él, al final estuvo repartiendo púas en el escenario y estuve a punto de preguntárselo, pero opte por no hacerlo.
Fugaz concierto, pero que sirvió para demostrar que estas féminas tienen muchos ovarios rockeando, aunque habrá gente que les achaque que se excedieron en el repertorio con su último disco. Nunca se está a gusto del todo, si los grupos no tocan apenas del reciente trabajo nos quejamos, pero si abusan, también hay quejas. Pero tampoco vi bien que no “echaran un vistazo” a sus dos primeras obras “The Donnas” (1997) y “American teenage Rock & Roll machine” (1998).
En mayo celebran su 10º aniversario, siempre con la misma formación aunque llamándose de distintas maneras: Screen, Ragady Anne, The Electrocutes y ya en 1995 decidiéndose por el actual nombre. Durante julio y agosto forman parte del gran festival itinerante Lollapalooza por USA. Y en septiembre y octubre vuelven a realizar gira europea, si quieres energía electrificada a base de canciones contagiosas ya sabes lo que tienes que hacer.
Texto y fotos: Starbreaker
