El nombre adquirido por esta banda madrileña está sacado de un poema babilónico que trata sobre la creación del mundo y que viene a significar “En lo más alto”.
Es en el año 2003 cuando se forma Enuma Elish por el guitarrista Javier Morales (ex–Muro, Härem) y la vocalista Sara de Andrés quienes, tras registrar unos cuantos temas (“The Moon”, “Eternal Tears” y “Sailing The Night”), se ponen en contacto con el bajista Fede Agudo (ex-Negras Visiones, El Enemigo En Casa, Mitad Oscura). Grabando junto al batería Karim Benaissa en diciembre de 2003 su primera maqueta: “Live Forever”, que era editada a comienzos de 2004, año en el que entra a la batería Daniel Aceijas (ex–Dark Mind, Bethesda), publicando con él la segunda maqueta, “Second” (2005). Pero el puesto tras los tambores no era del todo fijo, ya que en febrero de 2006 era ocupado por Teo Suazo (después en Punto de Mira, Peatón Crusoe…).
Y es durante el 2006 cuando comienzan los cambios significativos en la banda, entrando la vocalista de origen venezolano Oriana Shadows (ex-Dark Garden, Radicales Libres), después el batería Fernando Fernández, y más tarde (en 2009), el guitarrista David Escudero (ambos músicos procedentes de Nessun Dorma, habiendo comentado por aquí su demo “Canto de sirenas” de 2005). Así que esos tres nuevos componentes, junto al bajista / voces Fede Agudo, grababan el primer álbum, “A Shine Of Darkness”, realizando la producción el propio bajista. Editándose por DFX Records.
Los nueve temas de “A Shine Of Darkness” se caracterizan por un Metal fuerte, con tintes oscuros, y dejes del Metal Gótico o bien del Heavy Metal más clásico, cimentado por una contundente base rítmica, con la batería de Fernando sonando perfectamente engrasada y con potencia, dotando a los temas en ocasiones del doble pedal, compactándose sólidamente con Fede, quien imprime aún más fuerza con sus líneas de bajo resaltando en los temas. David Escudero se nos muestra como un técnico y solvente guitarrista, con unos solos muy heavy metaleros y bastante buenos. Colaborando el creador del grupo, Javier Morales, en darle más energía a las composiciones en guitarras rítmicas, además de coros, función que también realiza la anterior vocalista, Sara de Andrés, respaldando así la potencia vocal de la venezolana Oriana, que posee variados registros, pudiendo sonar cual vocalista de Gothic Metal, como utilizando bellas melodías, o con un buen chorro de voz.
El tema donde la vocalista plasma más sus vocales líricas es “War Of Pain”. Esta primera canción está dotada de una gran fuerza, potencia y energía instrumental metálica, alternándose o cantando a la vez Oriana con una voz masculina muy grave (imagino que del bajista Fede), que para mi gusto podría ser mejor, dejándose sentir ésta contadamente en algunas composiciones más. Esa primera pista no está exenta de melodía y estribillo pegadizo, siendo esa otra característica de Enuma Elish. Y es que aunque los temas puedan ser más contundentes o duros, o un poco menos, nunca olvidan dar a las composiciones su punto melódico, comercial y pegadizo, como se puede comprobar también en el segundo corte, “Why”, con unos coros masculinos (supongo que pertenecientes a Javier Morales) que tampoco me llegan a sonar del todo bien. En dicho tema podemos escuchar una pequeña parte relajada con la voz de la fémina y acompañamiento acústico, algo parecido en el comienzo de “Winter Sorrow” (aunque en ésta añaden sonido de ventisca y notas del bajo), y en “A Perfect Time”.
“Evil Heart” quizá sea la canción que más me recuerda al Heavy Metal de tendencias más clásicas. Poseyendo también su melódico y resultón estribillo a varias voces, como también en las siguientes: la oscura “Winter Sorrow” (mezcla perfecta de contundencia y melodía, con gran solo de guitarra), y “Strongest Child”.
La dureza de los instrumentos vuelve a resurgir con mayor grado de fuerza durante “No Return”, de ritmo más marcado y pesado que las tres anteriores, quedando las voces masculinas de nuevo muy por debajo, en cuanto a calidad, de las femeninas, como pasa en “No One Else”.
La tensión y pulsión de las cuerdas del bajo, en perfecta unión a la batería, no quedan en un mero acompañamiento ni en puntuales intervenciones, siguen haciéndose notar con bastante fuerza en las composiciones, como se puede escuchar perfectamente a lo largo de “A Perfect Time”, “Magic Gate” (con pinceladas de acústica en el opresor y metalero ritmo que imprimen) y en “No One Else”.
Después de la edición del disco en verano de 2009, se incorporaba como quinto miembro el teclista Dave Imbernön (ex–Dandelium, Corporeah, Rockside, Perfil Pájaro, Defloreros). Pero ahí no quedaban los cambios en el seno de Enuma Elish, dejando la formación el batería Fernando Fernández y el guitarrista David Escudero, siendo reemplazados a finales de 2009 / comienzos de 2010 por David Ayala (ex–Arkania, Ad Astra) y Diego Millán, respectivamente. Aunque al poco tiempo entraba a la batería Dani Cabal.
Enuma Elish ya se encuentran dando los últimos toques a su segundo álbum. El cual esperemos que tenga tan buen nivel instrumental y de voces femeninas (no así de masculinas) como este debut comentado.
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Starbreaker
