Qué ganas tenía de ver a estos californianos, sobre todo por ser su primera vez en España, y la emoción que podía embargarme de conocer lo orígenes de los ahora desvirtuados “Gansos Rosas”.
En la entrada nos indicaba al sufrido emigrante conciertil que teníamos tiempo suficiente para salir del curro, agarrar coche, carretera y manta y buscar en los aledaños de Murcia la sala Gamma (gracias a unas pocas indicaciones de un colega que vio a Paradise Lost recientemente). 23:30 de la noche. Pero no todo empezó a ir de color rosa: a menos de 60 kilómetros de nuestro destino nos llaman al celular para decirnos unos colegas que ¡los Enuff Z’Nuff se habían adelantado media hora!. Cabreo por mi parte, ya que, a pesar de tener sólo su primer y último trabajo, tenía muchas ganas de verlos.
23:31, y aparco justo al lado de la furgoneta donde se bajan cinco tíos con unas pintas demasiado glamourosas para ser simples fans: eran los mismísimos L.A. Guns. Pero decido entrar rápido a ver a los Enuff Z´Nuff. Me da tiempo a reconocer “Saturday”, de su “Welcome to the blue island”, mientras me permitían pasar.
Ante mí, la sala Gamma, con un medio lleno, o medio vacío y el trío tocando para un colectivo que había rescatado pañuelos piratas, camisas de cuadros sin mangas y algún pelo cardado. Unas banderas de USA y UK adornaban el escenario, ¿? El guitarra Monaco y su look a lo Oasis se alternaba cantando con el bajista de pelo zanahoria Chip Z’nuff con su gorra, casaca y gafas de estrellas. Tras “Saturday” reconocí (suerte que tuve) otro tema de ellos,“Right By Your Side”, del “Animals with human intelligence”, al que le siguieron una canción que me sonaba a versión y otra que no sabía cual era.
Tras ese mal sabor de boca, esperamos hasta las 12:30 en la que se apagaron las luces de nuevo y salieron a escena L.A. GUNS. Con un atronador “Over The Edge”, evocando el pedazo de disco que es “Hollywood vampires” iniciaron la descarga, pero… estaba despistado, reconocía a Phil Lewis, a Adam Hamilton a pesar de su pinta-clon de Sid Vicius y al anónimo tras los timbales, Stephen Riley… ¿y Tracii Guns?, ¿quienes eran los dos guitarristas que había allí?. El de la izquierda lo descarté, porque no me sonaba que Tracii llevara el pelo como una dependienta de Zara que conozco, con mechón rubio. Y el otro, me hizo pensar que se había puesto peluca. Pero no, no era, no estaba allí. ¿Qué pasaba?.
Tras “Kiss My Love Goodbye” y “Sex Action”, donde la peña ya estaba más que animada, explicó que era su primera vez en España, y en “Marsia” (Murcia), y tras introducir “Revolution” de su “Waking the dead” e invitar al público a que se “let crazy”, procedió a presentar a los hachas: Brent Muscat, ex–guitarrista de Faster Pussycat, y Keri Kelli, también ex–Pretty Boy Floyd. Del que pasó olímpicamente fue del batera, Stephen Riley, que con su peinado estilo Ramone, pasó inadvertido todo el concierto. El escueto y yo creo irónico comentario acerca de “ande andaría” Tracii Guns (que había perdido el avión y estaba dando vueltas y vueltas), me hizo más tarde investigar qué había pasado. Según parece está inmerso en un proyecto junto a Nikki Sixx.
Conforme avanzaban los temas, el grupo se iba encontrando más a gusto y suelto, si bien al principio se les notó fríos (creo yo por no saber como reaccionaría la gente al no estar Tracii). Siguieron, “Long Time Dead” del “Vicious circle” – con un tímido coqueteo de Keri con Hendrix, “Beautiful” del “Man of the moon”, “Electric Gypsy”, “Don’t Look At Me That Way” (que la presentó como su favorita del último disco), y llegó el momento que yo estaba esperando: “Cristal Eyes”, una de mis baladas favoritas, parte de la banda sonora de mi vida, el ambiente perfecto para poder abrazarme a mi novia y dejar a un lado de hacer fotos y menear el tarro.
Después de explicarnos los problemas técnicos que estaban teniendo y pedir perdón, Phil toma guitarra acústica en mano, yo que empiezo a notar los acordes y me pongo en trance, expectante… Y ¡cagada!, ¡qué mal sonaba eso!, ¡cómo se pudo destrozar de esa manera!. Y encima la escena era para verla: Brent discutiendo con uno del público sobre el tamaño de sus respectivos miembros y Keri ligándose a una rubia de la primera fila. Mi novia salió decepcionada y yo también.
Intentaron que se me olvidara el mal trago con “One More Reason”, seguido de un vano intento de que la concurrencia cantara “The Ballad Of Jayne”, con la consiguiente frustración de Phil, y terminando con “Rip And Tear” apotéosico, donde como siempre, desde mi zona de seguridad sin peligro de sufrir pogo, pude menear las greñas a gusto.
En definitiva, después de una hora y media de buen rock’n’roll, con un ambiente muy familiar, salimos contentos en busca de una cama que se encontraba a dos horas de camino.
Texto y fotos: Luis Guillermo Visiedo Lorente (Wsnake)
