Sinceramente, cuando recibí el disco y eché un vistazo a su presentación me temí lo peor, ¿otro grupo que intenta colar una maqueta como disco de larga duración? Con un CD con su pegatina bien puesta, pero al fin y al cabo un CD-R, y una portada (en su interior cada letra de canción enmarcada como si fuera un pergamino) y contraportada fotocopiada en color, era más que evidente que no habían tenido mucho presupuesto para el acabado final. Pero bueno, en ocasiones el arte final es muy vistoso y llamativo y luego lo que realmente importa: La Música, no se corresponde. En esta ocasión es totalmente al revés y bien que me alegro, porque el resultado sonoro es digno de alabar y hubiera merecido una presentación acorde a lo que percibimos, y con lo que nos deleitamos, auditivamente.
Empyrica surgió en 2002, realizando en sus comienzos Heavy Metal en castellano. A sus primeros conciertos en el año de su fundación, le siguió su primera maqueta casera: “Vertientes de luz”, conteniendo once temas. Alcanzando el segundo premio en “Factoría Creativa”. Cinco nuevos temas grababan para su segunda maqueta: “Imperios” (2003), y después de algunos cambios en la banda, lanzan su tercera maqueta: “Consequens” (2004).
Entre los conciertos dados hay que destacar el de “La Gran Fiesta del Rock Sevillano” en la sala Salvation, y el de la sala Q (ambos en su ciudad, Sevilla); además de su participación en el festival “Skulls Of Metal” (Jaén), y conciertos en la sala El Tren (Granada), salas de Córdoba, Ciudad Real… En 2007 tocan en el festival “Por Un Aljarafe Habitable”, apreciándose una evolución hacia el Metal Progresivo.
En septiembre de 2007 Nieves Chivite (voz), José López (bajo; Guarida), Juanfe Plaza (guitarra), Ulises Dietta (batería) y David (teclado), grababan en estudios Almäví este primer álbum de título homónimo, produciéndolo la propia banda y teniendo como técnico de sonido a Vicente Frías.
Si suelo ser especialmente tiquismiquis con el sonido de batería a la hora de comentar discos y maquetas, en esta ocasión me parece especialmente soberbio el trabajo conseguido en la base rítmica. El bajo y, sobre todo, la batería suenan potentes, compenetrados, compactos, sólidos… en cada canción. Aunque los demás instrumentos: guitarra y teclas, también suenan de maravilla y se dejan notar con pleno acierto en cada una, y a lo largo, de las composiciones. Mención especial a la voz de Nieves, y es que no es muy habitual ver a una fémina cantar en una banda de Metal Progresivo, pero la chica sale más que airosa de su labor, con una voz melódica y con mucho carisma y personalidad.
Tan sólo hay siete canciones, pero el disco pasa de los cincuenta minutos de duración. Y ya me imagino a muchos detractores del Metal Progresivo pensar que menudo latazo, cuando no hay que ser tan drástico ni cerrarse a nada, es más, deberían mirar y analizar que quizás el tedio y coñazo es de grupos que repiten fórmulas ya más que manidas en el Rock y Metal sin aportar ni un ápice de frescura ni “originalidad”, y encima con composiciones pobres.
Los temas van desde una duración de cinco minutos y pico (“La verdad”) hasta los diez, y algo más, de “Dulce dolor”. Siendo el que se sale de esa horquilla de tiempo “Viceversa”, que no alcanza los cuatro minutos.
En “El legado” además del bien compuesto y ejecutado Metal Progresivo de la formación sevillana, aprecio también un poco de Hard Rock melódico, quizás ayude en mi opinión la melodiosa voz de Nieves.
Después del inicio de variación de dial radiofónico, los ritmos potentes y entrecortados típicos del Metal Progresivo afloran en “Eres tú”, alternándolos con partes más suaves, melódicas y calmadas.
“Viceversa”, de ritmo trepidante, cuenta con la colaboración compartiendo excelentes solos, junto a Juanfe, de Andrés, como también lo hacen más adelante en “La verdad”, de ciertos aires guitarrísticos rockeros y con aparición de voz agresiva apoyando.
Me encanta el toque arábigo que envuelve “Jaisha”, trasladándonos a tierras calurosas, secas y desérticas, donde se sobrevive como se puede y en las que se ansía llegar al “Edén”. ¡Cómo “cruje” de bien la base rítmica!, y atención también al duelo de teclas y guitarra que hay.
La extensa “Dulce dolor” tiene una letra muy sentimental y Nieves borda su labor comunicándonos con su voz muchas sensaciones, llegando incluso a teatralizar al cantar.
Durante “La roca” hay aún más variedad aunando Metal, Sinfonismo, Progresivo, Hard Rock melódico… hasta un poco de Power Metal hacia su recta final.
El disco veía la luz en octubre de 2007 pero, debido al cambio de dos componentes, no comenzó a moverse hasta junio de 2008. Quedando la formación en la actualidad compuesta por: la vocalista Nieves Chivite, el bajista José López, el batería Ulises Dietta, y las incorporaciones del guitarrista Javier López y el teclista Jesús Álvarez (Ánima Barroca, ex–Zigurat).
Empyrica son una muy buena y recomendable banda, aunque veremos a ver si logran conseguir reconocidas cotas entre el público. Espero, y les deseo de corazón, que sí, aunque ya se sabe que el Metal Progresivo de nuestros grupos no goza de muy buena aceptación por el metalero patrio, y menos por el Sur, donde recordamos bandas que ya no existen como los granadinos Solid Amber, los malagueños Abyss… o mención especial para mis paisanos Selenium.
Starbreaker
