Era la primera vez que me asomaba por esas ciudades del norte de la Comunidad Valenciana y cierto es que desconocía totalmente el hecho que existiera por esa zona una sala que llevase a cabo conciertos de este tipo de bandas, ya sea de Metal o de simplemente Rock.
La Sala El Duende, situada en el Polígono Industrial de Ecce Hommo, con muy buena ubicación y fácil de encontrar, es una sala realmente acogedora con una capacidad que puede llegar a las 1.000 personas sin muchos achuchones. El escenario, tanto en la manera como está organizado como en su ubicación, es realmente bueno, amén del excelente sonido (salvo algunas pegas) que proporcionó a las 3 bandas que descargaron.
La apertura de puertas estaba prevista para las 22:00 horas, a las cuales por las cercanías de la Sala no se presentía nada en lo que al concierto se refiere. Poco a poco fue acudiendo el personal y accedimos al interior para presenciar la descarga de las 3 bandas.
Desconocía por completo el nombre de esta joven banda valenciana (los miembros rondan los 21 años de media) con lo cual no sabia realmente lo que iba a presenciar. Nada más subirse al escenario los seguidores de la banda tomaron las primeras filas, y es que lo cierto que aunque la asistencia de publico fue muy escasa a lo largo de las 3 bandas (rondarían las 100 personas), lo que más se veía por el ambiente eran camisetas de la banda local, así que mérito realmente tiene congregar a un buen puñado de personas siendo una banda tan joven.
La banda fue directamente a por todas descargándonos temas como “Muros de cristal” o “Reinas de la oscuridad” que fueron las que más aceptación por parte del público tuvieron.
Los 6 miembros de la banda (dos guitarras, bajista, batería, teclado y voz), a pesar de su juventud se les veía que se encontraban muy a gusto encima del escenario practicando un Heavy Metal muy potente, con mucha presencia de teclados y con un dominio de sus instrumentos digno de elogio, donde destacaría por encima de todos la labor de ambos guitarras (Alfonso y Julián), muy técnicos y la del bajista, Alberto. José a la voz derrochaba mucha energía, pero ciertamente abusaba del agudo, llegándome a recordar en muchos de estos aspectos a Leo de Saratoga con el que tiene mucha similitud en directo. Un buen cantante no es el que más agudos incluye ni el que más alto llega en ellos, sino el que mejor saber utilizarlos en los momentos más adecuados.
El sonido era realmente bueno, y no exagero al decir que fue la banda que mejor sonó encima del escenario, todo muy limpio y nítido. Musicalmente la banda se mueve entre los tecnicismos de Symphony X y el Power Metal de Stratovarius. Si logran afinar esas influencias hacia un sonido más propio y más personal seguramente nos encontremos ante una banda que en un futuro cercano quizá nos de una alegría con un disco debut, el cual ya están preparando.
Nos sorprendieron a todos con una versión del “Another Day” de Dream Theater, musicalmente muy lograda con la cual se llenaron de aplausos por parte del publico. Un tema que quizá se salga de la línea habitual de la banda, pues en su repertorio que largamente paso de la media hora no tocaron ningún tema lento o balada. Suerte chicos!
Y sin respiro, unos 10 minutos después saltaban al escenario Marcial y sus chicos con el tema inicial de su disco debut “Saltos en el Tiempo” con un sonido realmente potente por parte de la banda. El sonido seguía siendo bueno, pero quizá en Metrópolis VI era un poco más “embarullado” que en Vahladian, pero aún así se podía distinguir todo muy claramente.
La banda salía a arrasar con un Marcial muy activo y animando en todo momento a la peña, pero inicialmente la respuesta de la gente que por allí andaba era casi nula. Ciertamente la banda seguía en sus trece, muy animada, lo que a otras muchas bandas no se les ve, y es que se les notaba a leguas que disfrutaban como pocas encima del escenario. Y es que eso es lo más importante en un concierto, si la banda no disfruta, mal vamos, pero es que en el caso de Metrópolis VI es todo lo contrario. Ante un publico de 100 personas, se les veía contentos, alegres. Solo con ver las ganas que le echa Marcial y con la sonrisa que llevó durante todo el show, merecería pagar la entrada de unos de sus conciertos. Pura energía. Si con esta perspectiva montan la que montan, no me quiero ni imaginar la que pueden llegar a montar cuando tengan más nombre (el cual poco a poco se están labrando) y pongan las salas a reventar, como realmente se merecen. Fiesta asegurada.
El set-list del concierto no varió mucho en relación a su concierto en Salamanca hace poco más de un mes así que no repetiré el repertorio, pero si destacaré grandes momentos, como el que nos hicieron pasar en temas como “Reflejos”, “Quisiera volver” o “Saltos en el tiempo” con la cual acabaron el concierto.
Como siempre, muy buen hacer instrumental por parte de la banda, sabiendo dominar y compaginar todos los compases del concierto ya sea con temas más lentos o cañeros,
Nos presentaron a todos un tema nuevo, que presumiblemente irá al segundo disco de la banda, llamado “Sarajevo”, un tema por lo que pude descifrar con una letra totalmente antibelicista. El tema en sí sigue muy parejo al sonido que conocemos todos de “Saltos en el tiempo”, aunque quizá nos encontremos un tema muy melódico por lo que se pudo apreciar en directo, aunque esperemos acontecimientos.
No faltaron las versiones que suelen acompañar en sus conciertos, caso de “Is This Love” de Whitesnake del disco “1987” de la banda de David Coverdale. Una genial interpretación, la cual personalmente me puso la piel de gallina.
Tampoco se dejaron de lado “Junto a ti” de Pánzer, muy aceptada y cantada por el publico presente, el cual ya si, ante la mucha insistencia de Marcial, se acercaba a “primera línea” y disfrutaba de la banda.
Tras una hora y cuarto encima del escenario, nos dejaban a todos con un sabor de boca realmente dulce y con muy buen hacer por parte de Marcial, Manolo, Dani, Jorge, Dani “Myung“ y Echedey, a la batería quien repetiría más tarde en el show de Jorge Salán.
Apenas 15 minutos después de la actuación de Metrópolis VI y realizar algunas cambios en el escenario, sale a escena el bueno de Jorge con el tema con el que suele abrir en sus conciertos, “Running Free”. Un sonido, al igual que en Metrópolis VI, un poquito embarullado, que con el paso de las canciones se fue arreglando hasta encontrar su punto idóneo.
Muy bueno el comienzo del concierto, con Jorge muy centrado en lo que tan bien sabe hacer. Todas las miradas se centraban en él, realmente atónitos ante su destreza con el mástil. Continuó con “Driving Through The Tunnel”, quizá de sus temas más conocidos, una tema el cual clavó literalmente de la grabación del disco. Una interpretación realmente sensacional.
Un momento estelar del concierto fue la aparición por parte de Tony Guerrero. Guitarra acústica en mano, sentando en un taburete, se marcó junto a Jorge Salán “Face to Face”, un tema acústico lleno de sentimiento. Para luego proseguir con un grata sorpresa, que no era otra que el marcarse una versión del famoso “Summer of ´69” de Bryan Adams, en la cual Tony Guerrero llevouna genial parte vocal. Este hombre (que apenas chapurrea español y que comentó que lo poco que sabe se lo enseño Jorge…) es pura dinamita en directo.
No para de saltar, animar, todo energía como también demostró en la canción que también aparece en el debut de Jorge llamada “One Way” con la que nos hizo cantar a todos (incluidas la madre y tía de Jorge Salán en primera línea de batalla– un saludo, majas! -). El tema, es de lo más comercial y accesible por parte de Jorge, pero no por ello malo, faltaría más, la gente tiende a confundir determinados adjetivos, y este quizá sea uno de esos ejemplos. A modo de información, reseñar que nuestro protagonista ha grabado un video clip del citado tema, a ver si hay suerte y lo emiten como se merece, que eso es lo realmente difícil.
Siguiendo con Tony Guerrero, realmente se trata del complemento ideal de Jorge Salán. Si por un lado en un futuro quiere seguir componiendo temas de este calibre, se puede convertir en su mejor aliado, Tony le da una vitalidad a los temas que muy pocos cantantes le pueden llegar a dar. Solo con su salida, dio un subidón al concierto que ya quisieran muchos. Con esa voz rasgada (una mezcla entre Rod Steward y Bryan Adams) nos dejó encantados a todos.
El concierto continuó, y lógicamente todas las miradas seguían fijándose en Jorge Salán. Nos siguió deleitándonos con su buen hacer en temas como “Green Fields”, donde hizo aparición su Gaitero “Pindy”. Lastima que el sonido no fuera del todo excelente.
Y sobretodo destacaría por encima de todo, la genial versión que se marcó del conocido por todos “For The Love of God” de Steve Vai. La ovación fue de gala por parte de los cercanos 100 asistentes, y es que si alguien se merece una ovación de ese tipo, ese es Jorge Salán, un chico honesto como pocos, calmado, amable, el cual paso a paso se está labrando un futuro en la música del que pocos podemos dudar.
Un diamante en bruto que se está puliendo y muestra de ella es la gran sensibilidad que le pone a sus composiciones, las vive y las interpreta como pocos. Solo nos queda desearle toda la suerte del mundo en este mundillo y sobretodo recomendarle paciencia, que las cosas tienen que caer por su propio peso. ¡Suerte compañero!
Javier Sánchez (Javibackyard)



