Después de volver a retomar el grupo los dos miembros con más peso, Fernando Von Arb a la guitarra y Marc Storace a la voz, los reformados suizos volvían a nuestro territorio. Se dice que en sus primeros años tocaron por la zona de la Costa Brava. Pero el grupo más conocido internacionalmente del país de los relojes, chocolates…nunca tuvieron mucho éxito en nuestra tierra. Mientras a principios y mitad de los ochenta eran bien acogidos en Inglaterra, Centro Europa y USA, aquí apenas fueron seguidos por algunos/as. Luego vino su época de ocaso, ruptura, intento de volver con Marc (“To Rock or not to be” – 1995) …hasta que por fin este año volvían en serio con su disco “Rock the block”.
Pero ni con su nuevo disco han hecho mucha mella por aquí. Tampoco se hizo mucha promoción de su gira, además de elegir mal los días (entre semana)…el descalabro se veía venir cuando se cambió el recinto de la primera fecha del tour que en un principio se anunció para la sala Caracol para pasarlo a la pequeña y acogedora Ritmo y Compás. Aquella noche nos dimos cita menos de cincuenta personas para ver la clásica y nueva formación de los mayores estandartes del Heavy Rock suizo. Y aunque al principio la gente estuvo un poco fría con la banda (quizás por los huecos que había entre los citados), el grupo tema tras tema se fue ganando a la audiencia con su grandioso buen hacer a base de temas cañeros.
Faltando pocos minutos para las 22:30 los primeros en bajar las escaleras y tomar posiciones fueron el batería Pat Aeby y Fernando Von Arb, luego bajaron el guitarrista Dominique Favez, el bajista Tony Casal (que además de participar en el último disco, al igual que los demás componentes, grabó con el grupo “Stampede”- 1990) y el vocalista de origen maltés llevando una toalla que colocó cerca de la batería y que utilizó en más de una ocasión para secarse el sudor durante su actuación.
De la misma manera que en su disco en directo “Alive and screamin´” (1986), grabado durante su gira por USA y Canada, arrancaron con la pegadiza “Long Stick Goes Boom”. Haciendo los coros los dos guitarristas y el bajista, teniendo algunos problemillas con su micrófono Fernando, que durante la mayoría de los solos ocupaba el centro del escenario dejado por Marc para el lucimiento de aquel. El tema fue alargado con el solo del veterano seis cuerdas. El frontman hacía gestos a la mesa de que no se oía por los “chivatos”.
Después de la canción que registraron por primera vez en el “One vice at a time” (1982), sin pausa ninguna tocaban una reciente, la que abre su actual disco, “Mad World”.
El vocalista pedía gritos a la gente con la versión “American Woman” (The Guess Who) y recordaba la vuelta a los ´80 con “Fire” (de aquel primer disco que grabó el moreno cantante con la banda, “Metal rendez vous” – 1980). Fernando hizo un pedazo de solo alucinante, con buen rollo entre él, el bajista y el guitarrista juntándose con ellos. La canción parecía que terminaba pero me equivocaba, continuó.
En “Bad Boys, Rag Dolls”, al final Marc se volvía a quejar de sus altavoces. El grupo se iba ganando a la gente cada vez más, poco parecía importarles el escaso público que había. Aunque no respondían con los comentarios en inglés del frontman, diciendo que su español era fatal.
Continuaban recordando su época dorada de los ´80 (basaron la mayoría de su actuación en el periodo ´80 – ´83) con “Tokyo Nights”, con esos toques orientales a la guitarra y hacia el final Marc desgañitándose de manera fenomenal.
Con el montón de aplausos de los pocos que estábamos allí Storace soltaba agradecido un “¡Gracias, Madrid!” y un “¡Viva, España!”. En la super rockera “Down In Drain”, se nota la gran influencia de este grupo, la de los australianos AC/DC. A menudo se le ha cargado a los helvéticos, muchas veces negativamente, este parecido, pero para mi siempre lo han hecho con clase y no sólo han sido una burda copia del grupo de los hermanos Young, como mucha gente piensa. Parte del parecido viene por el tono de voz de Marc Storace.
Retrocedíamos a 1983 (“Headhunter”) con dos piezas de su álbum de aquel año (al final hubo dos más), la balada “Screaming In The Night” (concluyendo los cuerdas apuntando al suelo con sus instrumentos) y “Stayed Awake All Night”, con ese sonido parecido a una sierra sacado de la guitarra del genial Fernando y Marc acompañando con pandereta. El bajista tomó protagonismo con su instrumento ocupando el centro de las tablas (el guitarra rítmica se marchó durante un instante), juntándose luego a él Von Arb y al ratillo el rítmica, alargando así el tema. Imagino que esto lo tendrían planeado, pero dotaban así a la actuación de cierto toque de improvisación que quedaba estupendamente.
Storace tenía una pregunta para nosotros, nos preguntaba cuál era la capital del Rock, ¿Madrid, Barcelona, Milán….?, era el preámbulo para “Rock City”, con juego hacia el final entre la voz y la guitarra. La enlazaron a “Rock´n´Roll Tonight” (única que tocaron del “Heart attack” – 1988, último disco con Marc de aquella época), con palmas, juego de voces con el público, de nuevo pandereta de Marc… y el batería fumando otra vez mientras tocaba.
El vocalista se dirigía de nuevo al público para comentar una historia pasada, sobre parches de grupos (Deep Purple…) y el pasado, pero la gente no parecía entender mucho, dándose cuenta de esto el vocalista y diciendo “un carajillo, por favor…after”, jajaja. Tocaban seguidas “Easy Rocker” y “Back Seat Rock´n´Roll”, con movimientos estudiados por parte de los instrumentistas.
Anunciaban la última, la rockanrolera “Heatstrokes”, con Marc voleando su micrófono durante el solo de guitarra.
Se retiraban a las 23:41, pero salieron al instante ante los cánticos de la gente, que aunque poca éramos bien ruidosos. Dos trallazos cañerísimos hicieron, uno reciente y otro del pasado, “Rock The Block” y “Headhunter”, con grito final agudo. Menudo final glorioso. Se habían metido a la gente en el bolsillo tema a tema con sus canciones coreables de Heavy Rock.
No constaba en el set list que tuviesen que volver a salir, pero ante los gritos insistentes de la gente tuvieron que regresar a escena (el batería ya sin pantalones, juas) y hacer que coreáramos “Eat The Rich” dirigiendo el micro hacia el público y Marc finalizando con su toalla golpeando los chivatos.
Gran concierto de los veteranos suizos, pero tristemente fue el único que dieron en España. Al día siguiente comunicaban la suspensión de la gira por nuestro país. Así que afortunados los pocos que los vimos.
Texto y fotos: Starbreaker

