…o la historia del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
Escenario: plaza de toros de Las Ventas. No hace muchos días que ha finalizado la feria de San Isidro, el equivalente para los taurinos al Wacken en estos días o al Monsters of Rock de Donington en mejores tiempos, aunque sé de sobra que no os descubro nada nuevo. No pongáis esas caras. Falta algo, ¿dónde están el toro y el torero?
El palco ya le ha concedido a Maiden las orejas y el rabo antes de que de comienzo la corrida, así que no quedan muchas opciones.
Departo una charla animada con algunos de los invitados de honor. No, dejaos de Casas Reales y mundillo de la farándula. Agustín y Santi llevan un día echándome unas miradas que fusionan, cual grupo actual, cachondeo e incredulidad; todo a raíz de mi apoyo a Murderdolls. ¿Slipknot? ¿Rap-metal? No hay quien les convenza. Por fortuna, Perico defiende mi postura. Ha escuchado el grupo y sabe el palo que tocan: punk-rock hundido en los setenta más sucios, pero con sonido actual y una imagen que alterna Misfits y los Marilyn Manson de «Portrait of an American family». Cada uno sigue en sus trece, que si son buenos, que si son unos falsos, así que dejemos que abran las compuertas y que Dios (el que cada cual elija; vale desde Dio hasta Bon Scott) reparta suerte.

Murderdolls van a encontrarse con un ruedo todavía a la mitad y unas gradas más bien pobres a esa hora de la tarde. Pero cuidado, atención a los Vitorinos que les va a tocar lidiar: mansos como una chupa de cuero derritiéndose al sol de julio en pleno desierto de Albacete… ¡Creo que me he equivocado de lugar, perdonen ustedes!
Con la venia. «Dawn Of The Dead», «197666», empiezo a no poder reprimirme. «She Was A Teenage Zombie»… como me quede sentado donde estamos exploto. Abajo y a poguear si nos dejan, que va a ser que no. Agustín, aturdido por las cañas del célebre Gañán, accede al primer sin sentido del día. Un paseíllo, algún despiste de segundos y alcanzamos la arena. «Let’s Go To War» y ahí nos plantamos. Los subalternos están muy parados, demasiado para mi gusto. ¿No se supone que están viendo un concierto de rock’n’roll en toda regla? En lugar de guitarrazos al aire y meneos de cabeza acompañando el ritmo, hay brazos cruzados y… espera… no… me estoy metiendo en la cabeza del chavalín que tengo al lado. Sí, el mismo que los está poniendo a caldo entre canción y canción en señal no de desaprobación, sino de reafirmación de la masculinidad. Estoy sufriendo una transformación, ¿qué es esto?
¡Hay que joderse! Pago 33,50 por ver a Maiden y me plantan a la panda de gilipollas estos, vestidos de monstruitos, y que tienen unos guitarristas que se parecen al imbécil ese del piercing de Backyard Babies que tanto le gusta a mi compañero de clase. Si no te digo yo. Claro, que suenan como el culo: un bola de ruido, un tío que sólo berrea, los de las guitarras y el del bajo moviéndose arriba y abajo (¿qué se creen, que son Janick? No les queda ni nada) y un batería que pega y le pone mucha película, pero que no, que ya me gustaría verle marcándose un solo como Colombo.
¡Lo que faltaba! Encima se me planta un hombre delante con shorts y camiseta de un grupo de pijos que pone «Host» o algo así. ¡Y hace como que toca la guitarra, como si conociera a los tíos estos!
¡Bochornoso! El viejo le ha pegado un empujón a su amigo (¡que tiene una camiseta de Barón Rojo!, ¿y se supone que estos dos se pueden hablar?) y parece que quiere liarse a hostias con todo el mundo. Se le ve violento… el muy… me callaré, que no quiero montarla hoy. Si pillo a este tío otro día, la que le cae. Se está cantando el estribillo de pe a pa: ‘sick, get sick on this / you motherfuckers make me wanna slit my wrist’. ¿No lo dirá con segundas el cabrón? Total, nadie le ha seguido el juego. ¡Que se joda, por nota!
Cada vez esto es más patético. El cantante ha sacado un pistolón de juguete, ¿de que va? Y creo que ésta que están tocando ahora la he oído. «Love At First Fright». Ésta mola que te cagas, me la puso el de clase en el walkman, pero que no se mueva un músculo a ver si mis colegas lo van a notar. Tieso como la mojama.
Espera… creo que vuelvo en mi. Recuerdo mi nombre, donde estoy y a quien veo ahora mismo. Sí, he logrado zafarme de la mente diabólica. Piso suelo de nuevo. «Die My Bride», «Twist My Sister». Creo que no me ha sentado muy bien esta experiencia científico-religiosa que he sufrido. Es hora de abandonar el ruedo.
«People Hate Me» suena mientras subimos a nuestros sitios y Murderdolls entran a matar. Perico, va por usted, maestro. Me alegra saber que no soy el único que está disfrutando del grupo, una especie de Poison / Motley Crue en versión cien veces apunkarrada y con actitud de rockeros nórdicos. Firmo su sentencia.
«I Love To Say Fuck», con Wednesday 13 abriendo un paraguas con el taco escrito bien grande, y «Dead In Hollywood» dan por finalizada una faena que finalmente es ovacionada por cierto sector del público. Se han portado estupendamente: repertorio mayoritario de su debut, «Beyond the valley of the murderdolls», que es lo que me apetecía escuchar.
Y bien, ¿veredicto final para las muñequitas asesinas? Una oreja y que den gracias, que en Las Ventas eso ya es pasarse de benevolente.
Texto: J. A. Puerta

18 de septiembre de 1992, Las Ventas, servidor se disponía a ver un concierto; EL concierto, mi primer concierto, partí de Alicante y cuando llegué a Las Ventas tenía la piel de gallina (y aún no había ni entrado), todo, absolutamente todo lo que pasó aquella noche me supo a gloria bendita (expresión registrada), increíble, no hay palabras para expresar lo que en esa fecha viví, o mejor dicho: sentí; casi once años después, me encuentro con mi “séptimo” concierto de Maiden, muchas cosas han pasado en once años, tanto a mí como a Iron Maiden; ya no soy el chico de 18 años recién cumplidos que iba a ver a sus ídolos por vez primera; ahora soy el muchacho de 28 años que fue a ver la que sigue siendo su banda preferida; de Maiden no hace falta que os cuente lo que les ha pasado en once años.
Me bajo a la arena, miro hacia atrás y asombrado me digo “¿Quién te iba a decir a ti que once años después volverías al mismo sitio?”, desde donde estoy se puede observar unas gradas bastante llenas (pocos huecos) y en la arena, al menos donde yo estaba se podía respirar; se apagan las luces, y la muchedumbre empieza a gritar “Maiden, Maiden, Maiden”, desde los altavoces surge una voz más que conocida “Woe to you, oh earth and sea,…”bua!, la que se me viene encima!, se me eriza la piel nada más escuchar estas divinas palabras, miro el escenario con detalle, no muy grande la verdad, decorado con referencias históricas a la extensa discografía de la doncella, me llamó la atención sobre todo que incluso en “el techo”, donde se presentaba un maravilloso juego de luces, hubiesen dos banderas de dos de sus directos el mítico “Life After Death” y el desafortunado “A Real Live One”; La banda como siempre, con un Bruce en la plataforma de arriba de los altavoces cantando; hay explosiones de humo (que no de fuego), que por cierto no volverían a repetirse hasta el tema “Iron Maiden”, colosal inicio, “The Trooper” fue la siguiente en caer, en cada canción se cambiaba el telón de fondo y ponían el correspondiente a la canción (aunque en alguna estuvo vacío); Bruce no se movía de lo más alto del escenario, como siempre con el numerito de las banderas, me hace gracia que hace tiempo cierto periodista llamó facha a cierto grupo por sacar una bandera española; sin embargo si son Maiden quien la sacan pues son unos Dioses, que cosas oiga; el sonido desde dónde me encontraba era muy bueno, “The Trooper” es de las canciones que ha mejorado con las tres guitarras, hay que ver como suena ahora el tema; el bueno de Dave no quitaba la sonrisa de su cara, Adrian tan estático como siempre, Harris disparándonos a todos y Janick mantenía el tipo dedicándose más a tocar que a tirar su guitarra y darla vueltas sobre si mismo; mientras Bruce estaba más estático que en otras ocasiones.
Dos sorpresas seguidas en caer, aunque para quién ya habíamos visto el repertorio ya no fuesen sorpresas claro está, nada más y nada menos que el temazo “Die With Your Boots On” y el no menos temazo “Revelations”, impresionante, dos canciones que hacía mucho que Maiden había descartado para su repertorio, y visto lo visto, la verdad es que comparándolo con un equipo de fútbol, Maiden tiene un banquillo envidiable, y muchas veces el banquillo es mejor que los titulares.
Esto estaba solamente empezando, “Hallowed Be Thy Name” sería la siguiente, se me hizo raro escucharla tan pronto, pero ¡qué comienzo!, y como sonaba aquello, otro golpe efectivo “22 Acacia Avenue” otra del banquillo que pide a gritos ser titular.
Atención con el inicio de concierto que se han marcado, 6 canciones, tres del “The Number of the Beast” y tres del “Piece of Mind”, quizá sea el mejor inicio de show en la larga historia de Iron Maiden.
Dickinson nos recuerda que en septiembre hay disco nuevo, y que iban a presentar una del citado, “Wildest Dreams” se llama y he de decir que gracias a Wicker ya iba con el estribillo aprendido, es una canción muy directa y que hace que me gane una cena ¿recuerdas Javibacky? Yo sí 😉 .
“The Wicker Man” y “Brave New World” cayeron juntitas, impresionante la acogida por parte del público al escuchar los primeros acordes de Adrian en “The Wicker Man”, y las Ventas enloqueció con la parte del “ooooohhhooohoooohoooh, Brave New World” con un Bruce genial en el estribillo, mira que me gusta el tema y con ese sonido tan épico que le sacan a las guitarras.
Pero si “Brave New World” me gusta, la siguiente canción me encanta, qué temazo, es que lo tiene todo, fuerza, garra, rabia, melancolía y sentimiento se funden en una canción “The Clansman”, un tema que Bruce ha sabido darle este toque especial para convertirla en un auténtico clásico (y mira que me gustaba con Blaze), pero esto es superior; ya que si Bruce le ha dado ese toque especial, Adrian la ha convertido en pura Magia, sencillamente fue perfecta, ojalá no la quiten nunca del repertorio.
Harris se marcó el inicio de “The Clairvoyant”, canción que no se si por las tres guitarras o por lo que sea me gustó bastante (y mira que la jodia no me gusta), por cierto, aquí tuvo su aparición un Eddie vestido de rey, que sinceramente me pareció el peor Eddie de toda la historia de Maiden, no faltó el jueguecito con Janick (un día le va a dar y entonces…), aunque la verdad no pelearon tanto como nos tenían acostumbrados; “Heaven Can Wait”, mira que hay temazos en “Somewhere in time”, en fin, no había otra… nada más acabar “Heaven Can Wait” Bruce vaciló con un foco que se quedó sólo alumbrándole para presentar “Fear Of The Dark”, de nuevo me vino a la mente el concierto del 92, presentando precisamente el “Fear of The Dark”, recuerdos que tiene uno; muy buena la parte de los solos con todo el público acompañando las guitarras melódicas del “ohh ohh ohh…”, de nuevo pelos de punta; y como no, no podía faltar “Iron Maiden” para cerrar antes de los bises, Las Ventas enloquecía, apareció el Eddie corporativo de la gira detrás de Nicko, con un cerebro que bajaba hacia su cabeza, algo cutre (también es cierto) pero hay que ver como recibe la gente al bueno de Eddie.
Y para los bises pues nos deleitaron con un impresionante “Bring Your Daughter To The Slaughter”, me encanta como suena este tema en directo, seguido por “2 Minutes To Midnight”, canción muy sobada, pero que aún hace que se me ericen los pelos en esa parte intermedia; y para acabar el show otro clasicazo, la recuperada “Run To The Hills”, impresionante.
Se encienden las luces y a silbar con “The Bright Side Of Life”, y exactamente igual que hace 11 años a salir por la puerta grande.
Como conclusiones añadir unas cositas, Maiden han bajado el nivel de espectacularidad de sus 2 últimas giras, con menos montaje escénico y menos pirotecnia que aunque parezca una tontería, a mí –por lo menos- estas cosas me gustan mucho.
Más cositas, Bruce estuvo bien, sin más, cumplió (bien) y punto, no es el Bruce que salió a comérselo todo en la gira del Ed Hunter, hubo fases del concierto en que la voz sonaba más bien bajita; ah, y el discursito antes de “The Clansman” como que sobraba; a Harris también le vi menos movidito, Dave y Adrian en la línea de siempre, sonrisa de oreja a oreja y quietecítos, y a Janick se ve que le han dicho que como vuelva ha hacer piruetas y tonterías con la guitarra le espera un guantazo de Eddie (la verdad es que se agradece que se dedique más a tocar la guitarra que a tirarla por los aires).
Sobre el set-list poco voy a comentar, ya que a mí me pareció muy bueno (cada uno tendríamos nuestra “selección” ¿no?); eso si, me gustó más el de la gira del ED Hunter; aunque es una auténtica bendición el rescate de temas como “Die With Your Boots On”, “22 Acacia Avenue”, “Revelations” y “Bring Your Daughter To The Slaughter”.
Y ahora nos queda esperar hasta el Metal Manía.
Texto: Agustín Galiana “Aguskill”
