HELLOWEEN + RAGE – Martes 18 de noviembre de 2003, sala La Industrial Copera (Granada)

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Llegué, como siempre, a MI hora: la apertura de puertas estaba programada a las 19:30 y yo entré en las primeras posiciones de la cola a las 19:10. Ya era de noche y pegaba cierta rasquilla pero al menos no llovía. La situación cambió al rato conforme avanzaba la noche, cayeron gotas y entre las filas entraban ráfagas de viento fresquito que cortaban la respiración. Eso fue lo que la parroquia tuvo que aguantar hasta que con una hora y media de retraso, sobre las 21:00 abrieron las puertas de la Industrial Copera.

La sala en mi opinión se queda pequeña para este tipo de conciertos, la distribución es más de discoteca que de sala de conciertos, y estos grupos son demasiado grandes como para meter a la peña en un local así. De hecho, cuando a las 21:40 salió El Pirata para presentar a Rage, adujo problemas de falta de tensión eléctrica como causa del retraso y regaló merchandising de su programa en compensación por la espera, merchandising que sólo recibieron unos cuantos y que poco habrá aliviado a los que estuvieron más de dos horas haciendo cola a menos de 10ºC.

En algunas páginas webs estaba programada la actuación en primer lugar de Meridian Zero, pero allí no se supo nada de ellos.

Bueno, si alguno no podía explicarse como únicamente tres tíos arman tanto jaleo, os digo una cosa: sobran dos: el bajo y el guitarra. El batería Mike Terrana es una AUTÉNTICA APISONADORA. Decían que el retraso era debido a falta de energía eléctrica: no me extraña, este tío consume al menos 20.000 voltios y fundía los plomos al engancharse… ¡¡¡QUE BESTIA!!! No, no quiero ese duplex adosado al lado de la casa de Mike Terrana, gracias.

Empezaron con dos canciones del nuevo disco, que no sé como se llaman, las dos juntas una a continuación de la otra, bastante tralleras. Después, con una mínima pausa para decir cuatro palabrillas, un medley del “Black in Mind” con “Sent By The Devil” y “Firestorm”. El Peavy está hecho una bestia también, pero de comer hamburguesas, ¡¡¡Qué mole de tío!!!

Después siguieron “Set This World On Fire” y el solo de guitarra del Victor Smolski, que dicen que es un virtuoso del instrumento, pero que yo como no entiendo de guitarras no sé si lo que hizo fue difícil o fácil, pero fue muy bueno.

Ahora otra del nuevo, la que da título al disco, “Soundchaser”, y seguido el solo de batería. En esos momentos de la noche, la sala Industrial Copera estaba consumiendo más electricidad que todo el resto de Granada.

Mike Terrana es LA MÁQUINA. Antes de golpear con cualquier baqueta hacía un malabarismo con ella, las lanzaba al aire, les daba vueltas, las cruzaba, las descruzaba, se ponía de pie, saltaba, se sentaba, se daba golpes en la cabeza, gritaba al público, sujetaba los platillos… si no fuera porque lo vi parado saludando al final del concierto yo habría jurado que tenía cuatro o cinco brazos y tres piernas.

Cerraron (sin descanso para Mike) con “Don´t Fear The Winter” y “Higher Than The Sky”, con la que calentaron al público coreando el estribillo.

Y se fueron…¿que si se me paso corto? Fue eléctrico, diría yo. Entre 50 minutos y una hora que se me pasaron volando. Este es un grupo que tengo ganas de ver como cabeza de cartel en algún concierto pero me da la impresión de que no será fácil que esto ocurra algún día.

Pues si alguien pensaba que las esperas se habían acabado, se equivocaba. Desde las 22:45, hora que terminó Rage, hasta que El Pirata sale a presentar a Helloween pasaron otros 45 minutos. Esta vez los problemas fueron por uno de los focos giratorios en uno de los extremos del escenario. La solución: desenchufar el foco del otro extremo.

Empezaron con “Starlight” y ciertos problemas de sonido, por lo menos desde la posición en la que yo me encontraba, oscilando, según la marea, a entre 3 y 5 metros del escenario. No se distinguían bien las guitarras y hasta que pasaba un rato no reconocías qué canción estaban tocando.

Después de ésta, tocaron otra de los primitivos Helloween: “Murderer”. Después, no os lo vais a creer: “Keeper Of The Seven Keys” (toma castaña, 16 minutos de canción y todavía sin arreglar los problemas de sonido).

Después, otra joya, “Future World”, aquí ya el sonido era más limpio. A continuación otra de los primeros, “Eagle Fly Free”, a la que siguieron, ya de la segunda etapa, “Hey Lord” y “Forever and One”.

Después metieron una del último disco, “Open your Life”, y sin dejarla terminar, una sorpresa, vuelta atrás con “Dr. Stein”. Pequeño descanso, que Andi aprovechaba siempre para practicar un poquito de español con el que se ganó al público más tarde, y “If I Could Fly”.

Después un pequeño solo del Sasha que para disgusto de algunos metió en medio del solo los acordes de inicio de “Perfect Gentleman” (que me gusta un rato) y cuando me creía que saldrían los otros y empezaría la canción, siguió tocando otra cosa.

Entre todo esto que el Weikath se acerca al Andi y le dice algo al oído, y es que era el cumpleaños del técnico de guitarras, le sacaron una tarta con velas encendidas, le cantamos el cumpleaños feliz con la ayuda de Andi, ji-ji, ji-ja… cosa que en mi opinión se podrían permitir en un concierto de 2 horas y media, pero no en éste.

Después otra del último, “Back Against The Wall”, y terminaron con “Power”, cuyos coros utilizó Andi para jugar con el público pero que a diferencia de otros casos, resultó divertidísimo con sus comentarios en Spanglish, sus continuas referencias al paquete (que utilizaba de audiómetro) y las improvisaciones a comentarios o gestos de la peña.

Y se largaron…

Pero volvieron a salir para darnos un pequeño bis con “Sun For The World” (también del último disco) y “How Many Tears”, con la que terminaron el concierto, intercambiándose instrumentos, Andi y Markus a las guitarras y Sasha al bajo, Weikath fumando.

¿Que si se me pasó corto? Pues también, ¡qué cojones! Una hora y media de concierto se pasa volando, incluso con lo que ya llevábamos encima, que no es que digas: “…es que falta “I Want Out”, o “Push”, o alguna (una sólo aunque fuera, LA QUE SEA) del “Master of the Rings”, un poquito de por favor…”; es que menos de dos horas siempre saben a poco.

P.D.: MVP del concierto: MIKE TERRANA.

Texto: Fernando G. F.

Fotos: Merche S Calle www.indyrock.es